Proyectos de Investigación

Monasterio de Santa Margarita la Real (Barcelona)

En 1599, cuando aún no se habían publicado las primeras constituciones de la rama nacida en Nápoles en el monasterio de Santa Maria in Gerusalemme, se fundó en la calle de la Riera Alta (Barcelona). el primer monasterio de clarisas capuchinas bajo la advocación de Santa Margarita. Su establecimiento fue posible gracias a tres factores esenciales: la iniciativa de una costurera llamada Ángela Prat; la guía espiritual del  capuchino fray Arcángel de Alarcón; y el apoyo de las damas del séquito de Margarita de Austria. De hecho, el recinto tomó el nombre de santa Margarita y fue designado “Real” en reconocimiento a la protección que la reina otorgó a la nueva comunidad.  

La fundadora, Ángela Prat, procedía de una familia humilde. Era la primogénita de Matías Prat y Coloma, campesinos originarios de Manresa, localidad que había sido uno de los centros de peregrinación de Ignacio de Loyola. Según la biografía escrita por el jesuita padre Fons, su matrimonio fue breve y desafortunado, pero tras la muerte de su esposo pudo dedicarse a la educación de doncellas. Su escuela de costura se transformó en un espacio de formación religiosa, donde la enseñanza de la aguja se combinaba con la instrucción espiritual. Tras un periodo en Barcelona, entre 1582 y 1588 vivió en Manresa, donde se hicieron célebres sus experiencias místicas, lo que atrajo la atención del padre capuchino Arcángel de Alarcón, recién llegado de Italia. El religioso le concedió el hábito de capuchino, esperando que pudiese profesar algún día. Ángela, dotada de un carisma excepcional, carecía sin embargo de formación básica en lectura y escritura, por lo que sus guías espirituales decidieron enviarla a Barcelona en 1588. Allí fue acogida por una viuda, Caterina de Planes, quien la ayudó a iniciarse en el estudio de la gramática latina.

En 1593 fue reconocida como terciaria en el convento de San Francisco de Barcelona, y en 1596 obtuvo la licencia para fundar el primer monasterio de clarisas capuchinas en España. La comunidad inicial estuvo integrada por un grupo de mujeres que, bajo la dirección de sor Ángela como abadesa y sor Esperanza como vicaria, desempeñaron un papel decisivo en la expansión de la orden por el territorio. Pese a los numerosos obstáculos -jurídicos, económicos y religiosos- y a los frecuentes conflictos con la rama masculina, la fundación logró consolidarse. El impulso definitivo llegó en 1599, apenas tres años después de haber recibido la licencia, cuando los monarcas visitaron Barcelona con motivo de su viaje de bodas. Entre las damas que acompañaban a la reina se encontraban figuras clave para esta causa: Magdalena de San Jerónimo (nombre religioso de Beatriz Zamudio), consejera de Isabel Clara Eugenia en los Países Bajos, y la marquesa de Montesclaros, quien consiguió que el nuncio apostólico intercediera ante el papa Clemente VIII en favor de la comunidad.

A pesar de los esfuerzos por traer religiosas italianas que instruyeran a las nuevas capuchinas españolas, la comunidad acabó profesando sin haber recibido formación directa de monjas de velo negro. Sin embargo, esta carencia inicial no impidió el desarrollo y la expansión de la orden, que pronto consolidó su presencia en diversos territorios de España, proyectando el modelo espiritual y reformador nacido en Italia. Durante el siglo XIX el monasterio atravesó un prolongado periodo de decadencia que culminó, en 1881, con el traslado de la comunidad a un nuevo centro situado en el Camp de Galvany (Barcelona, Barrio de Sant Gervasi). Posteriormente, la casa resultó gravemente afectada durante la Semana Trágica de 1909, episodio que provocó la destrucción del edificio y la pérdida total del archivo. En la actualidad, las religiosas continúan su labor en la calle Pomaret de la misma ciudad.

VERÓNICA GALLEGO MANZANARES


Fuentes y bibliografía

Alabrús Iglesias, Rosa María, “Ángela Serafina y su hija Bárbara: dos monjas capuchinas en la Barcelona postridentina” en R.M. Alabrús Iglesias, J.L. Beltrán Moya, J. Burgos Rincón, B. Hernández, D. Moreno, M. Peña Díaz (eds.), Pasados y presentes: estudios para el profesor Ricardo García Cárcel, Barcelona, Universitat Autònoma de Barcelona, 2020, pp. 559-598.

Atienza López, Ángela, “De beaterios a conventos: nuevas perspectivas sobre el mundo de las beatas en la España Moderna”, Historia social, 57 (2007), pp. 145-168.

Baranda Leturio, Nieves, “Fundación y memoria de las capuchinas españolas de la edad moderna”, en G. Zarri – N. Baranda Leturio, Memoria e comunità femminili: Spagna e Italia, secc. XV-XVII, Florencia: Firenze University Press, 2011), pp. 169-185.

Serra de Manresa, Valentí, Les Clarisses-Caputxines a Catalunya i Mallorca: de la fundació a la guerra civil (1599-1939), Barcelona, Facultat de Teologia de Catalunya, 2002.

Venerable historia y vida de la venerable madre Ángela Margarita Prat, fundadora de las religiosas capuchinas en España y de otras sus primeras hijas hasta el año mil seiscientos veintidós. En la que dejó escrita el P. Juan Pablo Fons de la Compañía de Jesús. En Barcelona: en la imprenta de Cathalina Mathevad, 1653.