Proyectos de Investigación

Carmelitas descalzos: Jerónimo de la Madre de Dios

Jerónimo Gracián (1545-1614) fue hijo de Diego Gracián de Alderete, quien ostentó el cargo de secretario de Carlos V y de Felipe II; y de Juana, hija natural de Juan Flaxbinder de Danzig, embajador del rey Segismundo I de Polonia en la Corte de los Austrias. Después de graduarse en Artes, estudió Teología en Alcalá. Concluidos los cuatro cursos de Teología –el último en 1568– comenzó los otros cuatro que le llevarían a concluir el doctorado en Teología. Mientras llevaba acabó diversos actos para alcanzar el mencionado grado de doctor, fue ordenado sacerdote en 1570 y decidió dejar los estudios para ingresar al Carmelo Descalzo tomando el hábito en el noviciado de Pastrana el 25 de abril de 1572. Profesó el 25 de abril de 1573, tomando  el nombre de Jerónimo de la Madre de Dios.

En agosto de ese año el visitador de los Carmelitas calzados de Andalucía, delegó en Jerónimo sus propias facultades. Más adelante le nombró vicario provincial de todos los carmelitas, calzados y descalzos. En estas circunstancias, Jerónimo fundó en 1574 el convento de Nuestra Señora de los Remedios en Sevilla. Finalmente, pudo conocer santa Teresa de Jesús a primeros mayo de 1575, en Beas de Segura. El fraile fue luego a Madrid, donde requería su presencia el nuncio papal Nicola Ormanetto que entregó el breve por el que se le nombraba comisario y reformador de los carmelitas calzados en Andalucía y de los descalzos de Castilla. Con grandes dificultades llegó a conseguir una provincia aparte para los descalzos. El 22 de junio de 1580 se celebró en Alcalá de Henares el Capítulo de separación de la Orden en base al breve pontificio "Pia Consideratione" de Gregorio XIII y, en marzo de 1581, Jerónimo fue elegido primer provincial de los Carmelitas descalzos. Su estilo flexible chocó con el rigor de su sucesór, fray Nicola Doria. En suma, contra fray Jerónimo de la Madre de Dios circularon además calumnias e infamias que llevaron a un proceso dentro la Orden. Finalmente, después de haber sido encarcelado en el convento de San Hermenegildo de Madrid, fue expulsado de la Orden el 17 de febrero de 1592. De Madrid salió hacia Génova y luego a Roma. En agosto 1592 el papa Clemente VIII, a quien entregó un memorial de su causa. Sin embargo se enteró que la Curia había sido prevenida contra él. A finales de 1592 o primeros de 1593 partió para Nápoles y después a Palermo, donde se entregó a un apostolado intenso. En la ciudad siciliana le llegó el breve de Clemente VIII "Uberes fructus" (27 de enero de 1593), por el que se le prohibía volver a la Orden de los carmelitas, sea de calzados o descalzos, y se le impuso que entrase en los agustinos ermitaños o en alguna otra de las religiones observantes.

A mediados de agosto 1593 Jerónimo llegó a Nápoles y de allí fue a Gaeta con el hábito de fraile agustino. Sin embargo, mientras viajaba por mar a Roma, el 11 de octubre de 1593, su barco fue capturado por los corsarios saracenos. Jerónimo vivió en Biserta (Túnez), haste que fue rescatado en agosto 1595. Ya en Génova escribió al general de los Carmelitas descalzos en España, pidiéndole que volviera a admitirle en la Orden sin obtener respuesta. Volvió entonces a Roma para procurar resolver su causa. Al fin, Clemente VIII con el breve "Apostolicae Sedis benignitas" le rehabilitó para volver a los carmelitas descalzos. Sin embargo, los superiores españoles se opusieron. Fray Jerónimo entonces, permaneció en Roma, donde fue admitido en el convento de San Martino ai Monti, perteneciente a la rama italiana de los los carmelitas calzados. Hay que subrayar que el ambiente religioso romano de aquellos años vea la presencia de numerosos personajes de condicion eclesiástica, como José Calasanz, Juan Bautista Vives y Giovanni Leonardi que estaban pensando en la creación de una nueva congregación de sacerdotes vocada a las misiones. 

Encargado de ir a predicar el Jubileo de 1600 en Marruecos, el carmelita se detuvo cerca de un año en España, adonde llegó en octubre-noviembre de 1600. Se embarcó en Gibraltar a mediados de noviembre 1601 y predicó en Ceuta y Tetuán hasta mayo de 1602, cuando volvió a Madrid, y se entrevistó con el rey Felipe III en AranjuezInformó a Roma de su misión en África comunicándoles que estaba dispuesto a ir a evangelizar a Etiopía con otros doce religiosos. Después de otra estancia en Castilla, retornó a Levante en noviembre de 1604, predicando en Valencia, Alicante y MurciaEn febrero de 1608, mientras se econtraba en Pamplona, fray Jerónimo recibió la invitación casi una orden de trasladarse a los Paises Bajos requerido por el archiduque Alberto de Austria (1598-1621), al que había conocido en Lisboa y a quien había servido durante cinco años. Su tarea era acompañar como confesor a Felipe Folch de Cardona, marqués de Guadaleste y embajador de Felipe III en los Países Bajos. El marqués de Guadaleste le había conocido en Valencia -cuando Gracián reformó varios conventos carmelitas- y le quiso llevar consigo, procurando del nuncio de Madrid un breve que le autorizaba a viajar. Durante su etapa en la corte de Bruselas fue tratado en Roma su nombramiento como obispo de Armenia, con el fin de apoyar la misión de los carmelitas descalzos en Persia. Entre las principales motivaciones para su viaje a Bruselas, se hallaba el deseo de participar en la defensa de la fe contra los protestantes, pero, sobre todo, publicar sus obras en castellano. En la capital de los Paises Bajos eso fue posible, gracias a los costes contenidos de las imprentas. En particular los archiduques Alberto e la infanta Isabel Clara Eugenia sostuvieron económicamente el plan editorial del carmelita que pudo conseguir una importante proyección internacional. En 1611 fue impresa en Bruselas una obra suya dedicada a los militares: El soldado catholico, que prueua con historias, exemplos razones claras ... que los que no tienen letras no han de disputar de lafee con los hereges, digido «a los soldados españoles que residen en Flandes». Es importante recordar que esa imprenta publicó, a lo largo de los siglos XVI y XVII obras como el Quijote, las Novelas Ejemplares, las Comedias de Lope de Vega,

El carmelita tenía un sobrino jesuíta, Tomás Gracián, hijo de su hermano, secretario real, que había entrato en la provincia de Castilla de la Compañía de Jesús en 1598. Este sobrino, en 1609, fue destinado a Perú y, antes de partir, acudió al convento carmelita descalzo de Consuegra, donde la religiosas le dieron algunos libros de Jerónimo de la Madre de Dios para llevarlos a América. Tío y sobrino estuvieron en contacto epistolar y Jerónimo hizo llegar al jesuita unas estampas de Santa Teresa y de santos jesuitas salidos de las imprentas de Amberes. Fray Jerónimo de la Madre de Dios murió en Bruselas el 21 de septiembre de 1614 a sesenta y nueve años de edad.

MASSIMO CARLO GIANNINI 


Fuentes y bibliografía

Obras de Jerónimo Gracián de la Madre de Dios:

El soldado catholico, que prueua con historias, exemplos razones claras ... que los que no tienen letras no han de disputar de lafee con los hereges. Por Roger Velpio y Huberto Antonio Impressores Iurados cerca de Palacio, 1611.

Historia de las fundaciones (desde 1568 hasta 1588), Roma: Instituto Histórico Teresiano, 1977 (col. Monumenta Historica Carmeli Teresiani, Fontes Selecti, 1).

Escolias de la vida de Santa Teresa compuesta por el P. Ribera, ed. J. L. Astigarraga, Ephemerides Carmeliticae, 32 (1981), 343-430.

Cartas, ed. de J. L. Astigarraga, Roma, Teresianum, 1989 (col. Monumenta Historica Carmeli Teresiani, 9).

Peregrinación de Anastasio, ed. J. L. Astigarraga, Roma, Teresianum, 2001 (col. Monumenta Historica Carmeli Teresiani, 19).

Bibliografia:

Bunes Ibarra, Miguel Angel de. "Jerónimo Gracián de la Madre de Dios y sus contactos con el Islam en el tránsito de los siglos XVI y XVII". Teresianum. Rivista della Pontificia Facoltà Teologica e del Pontificio Istituto di Spiritualità Teresianum, n. º 65 (2014): 79-105.

García Hernán, Enrique. "El Soldado Católico de Jerónimo Gracián de la Madre de Dios".  Teresianum. Rivista della Pontificia Facoltà Teologica e del Pontificio Istituto di Spiritualità Teresianum, n. º 62 (2011): 181-193.

Llamas Martínez, Enrique. "Jerónimo Gracián Dantisco (de la madre de Dios) en la universidad de alcalá (1560-1572)". Ephemerides Carmeliticae, n. º 26 (1975): 176-212.

Manero Sorolla, M. P. "La peregrinación autobiográfica de Anastasio-Jerónimo (Gracián de la madre de Dios)". Revista de Literatura, n. º 125 (2001): 21-37.

Ohanna, Natalio. "Apóstatas de frontera: Jerónimo Gracián y los renegados del norte de África". En Pictavia Aurea, editado por Alain Bègue y Emma Herrán Alonso, Presses universitaires du Midi, 587-595. Poitiers: Université de Toulouse II-Le Mirail,  2013.

Pacho, Eulogio. "Jerónimo de Gracián de la Madre de Dios. Vida y obra", Monte Carmelo, n. º 91 (1983): 259-309.

Thomas, Werner. "Jerónimo Gracián de la Madre de Dios, la corte de Bruselas y la política religiosa en los Países Bajos meridionales, 1609-1614". En Agentes e identidades en movimiento. España y los Países Bajos, siglos XVI-XVIII, editado por R. Vermeir, M. A. Ebben, R. Fagel, 289-312. Madrid: Silex, 2011.