Capuchinas: Catalina del Espíritu Santo
[Portada] Catalina del Espíritu Santo, Relacion de como se ha fvndado en Alcantara de Portvgal ivnto a Lisboa, el muy deuoto Monasterio de Nuestra Señora de la Quietacion, por la Catholica Magestad del rey Nuestro Señor Pheilipe II, de gloriosa memoria para las monjas peregrinas de Santa Clara de la primera Regla, venidas de la Prouincia de Alemania Baxa despues de los hereges las aver perseguido y desterrado de tierras en tierras por quatro vezes. En Lisboa: por Pedro Craesbeeck Impressor del Rey, 1627.
En el año 1627 salía a la luz en la prestigiosa imprenta de Pedro Craesbeek (Lisboa, Portugal) una obra titulada: Relacion de como se ha fvndado en Alcantara de Portvgal ivnto a Lisboa, el muy deuoto Monasterio de Nuestra Señora de la Quietacion, por la Catholica Magestad del rey Nuestro Señor Pheilipe II, de gloriosa memoria para las monjas peregrinas de Santa Clara de la primera Regla, venidas de la Prouincia de Alemania Baxa despues de los hereges las aver perseguido y desterrado de tierras en tierras por quatro vezes. La autora que firmó la obra fue Catalina del Espíritu Santo, religiosa del propio monasterio, quien le dedica dicho impreso a sor Margarita de la Cruz[1], quien tendrá un papel destacado en el devenir de los acontecimientos que narra Catalina en su obra; al igual que Felipe II, cuyo reconocimiento queda explícito en el título de su obra.
La intención del texto es claramente ejemplarizante, pues Catalina describe −bajo la atenta supervisión de su confesor, Juan de las Llagas, quien lee, censura y escribe el epílogo de la obra− con suma precisión las persecuciones y los martirios que se sucedieron en la zona de Flandes por los protestantes contra los distintos monasterios e iglesias católicos; en concreto, contra los monasterios franciscanos femeninos de las ciudades de Alckmaria (Alkmaar) y Hoochstrata (Hoogstraten). De este modo, para la “edificación de los presentes y de los advenideros”, esta monja clarisa recuperó esta historia para que, tanto dentro como fuera de las paredes de la clausura de su monasterio, resonasen las palabras de victoria y triunfo, ya no solo de la orden franciscana, sino de la Iglesia católica frente a la herejía. No obstante, otro de los motivos por los cuales la autora decide escribir el presente relato, es porque todas las madres profesas que habían llegado desde Flandes habían fallecido; por lo que esta se ve en la obligación de que recoger sus vivencias, evitando que mediante esta “impresión” sus vivencias quedasen en el olvido. Asimismo, a través del último capítulo de la obra, la religiosa ofrece al lector ciertas pinceladas biográficas a partir de las cuales conocemos algo más sobre su trayectoria vital. Catalina del Espíritu Santo fue hija del gobernador de Hoochstrata, Luis Carrillo de Acuña[2], lo cual relacionaría a la familia de la religiosa con los señores de Pinto y, por ende, con la Corte y la alta nobleza castellana. Esta, tras los duros ataques que sufrió el convento de clarisas de Hoochstrata (Hoogstraten), se trasladó −gracias a su padre− al monasterio que, por intervención de Felipe II, la emperatriz María, sor Margarita de la Cruz y el cardenal archiduque Alberto[3], se había terminado de edificar en el año 1586 para un grupo de monjas flamencas que habían tenido que huir de Amberes unos años antes: el Monasterio de la Quietación[4], cerca de Lisboa. Lugar desde el cual Catalina redactaría la presente obra, que de forma única nos traslada al mundo religioso, móvil y transfonterizo de la Europa de la Contrarreforma, en este caso, a través del triple eje Flandes-Madrid-Portugal, que para este entonces se encontraban unificados bajo el cetro Felipe II y la Unión de Coronas (1580-1640). No obstante, cabe mencionar que más allá del objetivo de dar a conocer las persecuciones que sufrieron los católicos en el contexto de la Guerra de los Ochenta Años, no se debe minusvalorar el carácter egodocumental del impreso. Si bien es cierto que la tinta y la pluma de las religiosas postridentinas va a estar controlada por la estricta mirada de sus respectivos confesores, esto no impidió que Catalina del Espíritu Santo incluyera sus propias vivencias y reivindicase, hasta cierto punto, sus orígenes familiares que, en este caso, la conectan con una familia noble al servicio del monarca católico, por lo que esta obra quizás forma parte de una estrategia personal de la religiosa quien no solamente sirve a Dios con su ejemplo sino también a los propósitos de la Monarquía Católica a través de su obra, la cual alcanzará un considerable nivel de difusión en los siglos posteriores.
ANDREA LECHA GONZÁLEZ
[1] Esta no es en absoluto la única obra que se dedica a Margarita de la Cruz, pues fuera de sus biógrafos (como el padre Palma), son distintos autores los que se “encomiendan” a la religiosa en búsqueda de su apoyo o “patronazgo” lo cual también nos habla de sus capacidades para construir redes de reconocimiento, agradecimiento y servicio.
[2] Identificado actualmente como Luis Carrillo de Castilla.
[3] Futuro marido de la infanta Isabel Clara Eugenia.
[4] Aunque primeramente se alojan en el convento Madre de Dios, Lisboa; y en Nossa Senhora da Gloria.
Fuentes y bibliografía
Alabrús Iglesias, Rosa M. «Los confesores y los relatos autobiográficos de monjas en la transición del siglo XVI al siglo XVII: Hipólita de Rocabertí y Ana Domenge». Pedralbes, n. º 37 (2017): 95-114
Bautista de Castro, João. Mappa de Portugal antigo et moderno pelo padre João Bautista de Castro, beneficiado na santa basilica patriarcal de Lisboa. Tomo III, Parte V. Lisboa: Na Officina Patriarcal de Francisco Luiz Ameno, 1743.
Bouza Álvarez, Fernando. «Costeadores de impresiones y mercado de ediciones religiosas en la alta Edad Moderna ibérica». Cuadernos de Historia Moderna, n.º 13 (2014): 29-48.
Espíritu Santo, Catalina de y Juan de las Llagas, Relacion de como se ha fvndado en Alcantara de Portvgal ivnto a Lisboa, el muy deuoto Monasterio de Nuestra Señora de la Quietacion, por la Catholica Magestad del rey Nuestro Señor Pheilipe II, de gloriosa memoria para las monjas peregrinas de Santa Clara de la primera Regla, venidas de la Prouincia de Alemania Baxa despues de los hereges las aver perseguido y desterrado de tierras en tierras por quatro vezes. En Lisboa: por Pedro Craesbeeck Impressor del Rey, 1627.
Fagel, Raymond. «El entorno familiar de Chatalina del Spiritu Sancto». REI, n.º 8 (2020): 41-52.
Sicard, Frédérique. «Política en religión y religión en política: El caso de sor Margarita de la Cruz, archiduquesa de Austria». En La dinastía de los Austria: las relaciones entre la Monarquía Católica y el Imperio, coordinado por José Martínez Millán y Rubén González Cuerva, Vol. 1, 631-646. Madrid: Polifemo, 2011.