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Agustinos: Martín de Rada

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Andrés de Urdaneta fue el primero en practicar el viaje de vuelta desde Filipinas a Nueva España en 1565. Con ello abrió la ruta que conectó Asia y América durante siglos a través del Galeón de Manila.


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Naturales Tagalos. Códice Boxer (finales del s. XVI y principios del XVII). Biblioteca Lilly de la Universidad de Indiana.


Descripción de la Isla Hermosa dirigida por Hernando de los Ríos Coronel al Rey. Manila a 27 de junio de 1597. Archivo General de Indias, Mapas, planos, documentos iconográficos y documentos especiales, Filipinas, 6.


Discripçión de las çiudades de la tierra Taybin, Tunçua o China, modernas y antiguas. 1555. Archivo General de Indias, Mapas, planos, documentos iconográficos y documentos especiales, Filipinas, 5.


Basílica del Santo Niño de Cebú en la actualidad. Fundada por los primeros agustinos llegados a Filipinas.


En el seno de una familia de la nobleza de Pamplona, nacía el 20 de julio de 1533, Martín de Rada, quien se convertiría en el primer castellano en entrar en China. La familia Rada planeó minuciosamente la formación de sus hijos y consiguió que tanto Martín como su hermano estudiasen en la Universidad de París. Los hermanos debieron salir de Francia debido a las guerras entre los Habsburgo y los Valois, aunque pudieron continuar sus estudios en Salamanca. Mientras tanto, los Rada habían realizado considerables servicios a la Corona que se tradujeron en mercedes, entre las que se encontraba un priorato y una abadía para Martín de Rada, con lo que su futuro quedaba asegurado.

Sin embargo, obsesionado con las exploraciones que se estaban realizando en el Nuevo Mundo, Martín de Rada decidió que este no sería su destino. En 1554 tomó el hábito de san Agustín en Salamanca y al finalizar sus estudios se trasladó al convento de Toledo, donde decidió partir a las misiones de las Indias, llegando a México en 1561. Allí destacó por su formación y dedicación a la predicación y el aprendizaje de las lenguas nativas de Nueva España. Por ello, cuando llegó la orden de Felipe II para preparar una expedición que tomase posesión y se asentase en las islas Filipinas, la fama del agustino hizo que fuera elegido como uno de sus miembros.

La expedición de Miguel López de Legazpi llegó a las Islas de Poniente en 1565, acompañada por 5 frailes agustinos, los primeros en fundar una misión en aquellas tierras. Los religiosos fueron esenciales para la organización y administración de la expedición y el asentamiento castellano. Destaca especialmente la labor de Andrés de Urdaneta, cuyos conocimientos marítimos habían permitido organizar la expedición. Urdaneta, además, volvió al mando de uno de los navíos de la expedición practicando, por primera vez, el «tornaviaje», el trayecto de vuelta a Nueva España, inaugurando así una ruta que unió las Filipinas con América durante siglos.

Martín de Rada, por su parte, no sólo contribuyó a la organización del asentamiento, sino que comenzó muy pronto las labores misionales y se esforzó por aprender la lengua de Cebú, donde estuvo hasta 1572, pasando grandes dificultades y escasez. El fraile se convirtió, además, en uno de los principales defensores de los derechos castellanos sobre las Filipinas, poniendo sus conocimientos geográficos al servicio del debate contra los portugueses que los acusaban de violar su jurisdicción. En esta línea, fue de los primeros en enviar a la Corte descripciones geográficas de las distintas islas, siendo en 1569 el primero en describir la bahía de Manila y su idoneidad para trasladar el asentamiento castellano, como finalmente se hizo.

Los primeros agustinos realizaron grandes esfuerzos por expandir la fe en las islas. En 1572 habían fundado 10 conventos y varias reducciones de indígenas, adoptando el modelo de control de la población y evangelización practicado en América. Martín de Rada fue nombrado ese mismo año prior provincial de Filipinas, posición desde la que se enfrentó a Legazpi por la crueldad y maltrato que los soldados ejercían sobre la población filipina. Incluso, llegó a defender que la labor evangélica era suficiente para pacificar Filipinas, siendo los soldados innecesarios.

Pese a estos enfrentamientos, el sucesor de Legazpi en el gobierno de Filipinas, Guido de Lavezaris, acercó posiciones con los agustinos, relajando las tensiones. Esta era la situación cuando, en 1574, la flota del pirata chino conocido como Limahón, llegó a Filipinas y asedió Manila, a cuya defensa contribuyeron los frailes. Tras repeler al pirata, los castellanos consiguieron cercarlo al norte de Luzón, donde lo encontraron las autoridades chinas que lo perseguían. Al conocer los esfuerzos de los castellanos para luchar contra el pirata, los chinos decidieron compensarlos concediéndoles el envío de una embajada a Cantón. Uno de los elegidos para acudir al Imperio Celeste fue precisamente fray Martín de Rada. Su misión consistía en abrir las relaciones y comercio con China y aportar información de sus tierras y gentes, pues era muy poco lo que sabían los castellanos sobre el continente. Rada había estado aprendiendo la lengua y costumbres de los comerciantes chinos que acudían a Manila desde su asentamiento en 1572. A través de estos había recabado información sobre el Imperio Celeste que remitía a la Corona periódicamente, por lo que era probablemente el castellano que mejor conocía a los chinos, motivo por el cual fue elegido para liderar la embajada.

La embajada estuvo compuesta por los agustinos Martín de Rada y Jerónimo Marín así como por los encomenderos y soldados, Pedro Sarmiento y Miguel de Loarca. El grupo recorrió durante 35 días distintas poblaciones de la región de Cantón, tras lo cual, las autoridades provinciales chinas los enviaron de vuelta a Filipinas. Pese a la brevedad de la estancia, esta sirvió a Martín de Rada para recopilar numerosa información con la que escribió una detallada relación. El texto consistía en una descripción del País del Centro que abarca desde su geografía y sus distintas provincias hasta sus riquezas y productos principales, pasando por su religión, sistema de gobierno y otros aspectos culturales. La información que aportaba fue muy detallada gracias a que consiguió comprar varios libros impresos que llevó de vuelta a Filipinas donde pudo leerlos con ayuda de algunos chinos de Manila. En el texto Rada confirma que China era el mismo reino que había visitado Marco Polo, Catay, de lo que hasta entonces todavía no estaban seguros. La relación, por tanto, fue la primera descripción detallada de China que llegó a la corte castellana y se convirtió en un gran referente para futuros escritores. Entre estos, destaca la obra de Juan González de Mendoza, Historia de las cosas más notables, ritos y costumbres del gran Reyno de la China, publicada en Roma en 1585, que fue reeditada y traducida en numerosas ocasiones, siendo la primera descripción de China que se difundió considerablemente en Europa y que bebió de las descripciones de Rada.

A su vuelta a Filipinas, Guido de Lavezaris había sido sustituido como gobernador por Francisco de Sande, que adoptó una posición menos amigable con los chinos, malogrando los avances diplomáticos conseguidos por la embajada. Ello impidió que los agustinos pudieran volver a China como planeaban. Martín de Rada se enfrentó muy duramente a este gobernador. Pese a todo, sus conocimientos y experiencia hicieron que este lo llamase para participar en una expedición para intervenir en los conflictos internos del sultanato de Borneo. El agustino, entonces prior del convento del Santo Niño de Cebú, participó exitosamente en la expedición, pero, en 1578, cuando volvía a Filipinas, encontró la muerte. Antes de conocer su deceso, en Manila, los agustinos lo habían ascendido a prior del convento de San Agustín.

 

 

ÁNGEL GARCÍA RUBIO


Fuentes y Bibliografía

Fuentes

Copia de carta del P. Martín de Rada al Virrey de México, dándole importantes noticias sobre Filipinas. Manila, 1569. AGI, Aud. de Filipinas, 79. Transcrito por Carles Brasó Broggi y Dolors Folch Fornesa: https://arxiu-web.upf.edu/asia/projectes/che/s16/rada1569.htm

Copia de una carta quel Padre fray martin de rrada provincial de la orden de San Agustin que reside en la china escribe al virrey de la nueva spaña. Manila, 10 de agosto de 1572. Archivo General de Indias, Patronato, 24, nº1, R.22, transcrito por Dolors Folch Fornesa: https://arxiu-web.upf.edu/asia/projectes/che/s16/rada2.htm

Carta de Martín de Rada a Felipe II. Manila, 1576. Archivo General de Indias, Audiencia de Filipinas, Filipinas 84. Transcrito por Dolors Folch Fornesa: https://arxiu-web.upf.edu/asia/projectes/che/s16/rada10.htm

Carta de Martín de Rada al virrey de México. Manila, 1576. Archivo General de Indias, Filipinas, 84, 1, 7 (est. 1959). Transcrito por Dolors Folch Fornesa: https://arxiu-web.upf.edu/asia/projectes/che/s16/rada4.htm

Martín de Rada al muy reverendo padre nuestro el maestro fray Alonso de la Vera Cruz provincial de los agustinos en la nueva España. Manila, 1576. Bibliothèque Nationale de Paris, Fonds Espagnol, 325.7 (M F 13184), f. 35-36. Transcrito por Dolors Folch Fornesa: https://arxiu-web.upf.edu/asia/projectes /che/s16/rada7.htm

Martín de Rada. Relaçion Verdadera delascosas del Reyno de TAIBIN por otro nombre china y del viaje que ael hizo el muy Reverendo padre fray martin de Rada provincial que fue de la orden del glorioso Doctor dela iglesia San Agustin. quelo vio y anduvo en la provinçia de Hocquien año de 1575 hecha porelmesmo. Manila, (1575). Bibliothèque Nationale de Paris, Fonds Espagnol, 325.9 (MF 13184), F. 15-30, transcrito por Dolors Folch Fornesa con la colaboración de Alexandra Prats: https://arxiuweb.upf.edu/asia/projectes/che/s16/radapar.htm

 

Bibliografía

Alonso Álvarez, Luís. «Martín de Rada en el laberinto asiático». Huarte de San Juan. Geografía e Historia, 15, (2008): 77-89.

Álvarez Fernández, Jesús. «Rada Cruzat, Martín de. Pamplona (Navarra), 20.VII.1533 – Filipinas, 8-15.VI.1578. Misionero agustino (OSA), embajador, tratadista». Historia Hispánica: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/37274-martin-de-rada-cruzat.

Folch Fornesa, Dolors. «Biografía de Fray Martín de Rada». Huarte de San Juan. Geografía e Historia, 15, (2008): 33-63.

Ostolaza Elizondo, María Isabel. «Fray Martín de Rada, evangelizador, cosmógrafo y embajador en China», Huarte de San Juan. Geografía e Historia, 13, (2006): 177-198.

Sola García, Diego. «A las puertas de China, la misión agustina (1575-1589) y su legado sinológico». Pedralbes: Revista d’historia moderna, 27, (2017): 25-46.