Convento de Santa Madre de Deus (Lisboa)
Anónimo, Retábulo de Santa Auta - Chegada das relíquias de Santa Auta no Mosteiro de Madre de Deus, 1522. Lisboa: Museu Nacional de Arte Antiga.
Anónimo, Panorama de Jerusalém (con la reina doña Leonor vestida de viuda en el margen inferior izquierdo), 1517. Lisboa: Museu Nacional do Azulejo.
En el año de 1509, la reina Leonor de Viseu (1458-1525) fundaba el Convento de Nossa Senhora dos Prazeres, mejor conocido como Madre de Deus, en el barrio de Enxobregas, en Lisboa. La razón por la cual la reina Leonor habría optado por fundar en la zona oriental de la ciudad de Lisboa dicho convento, obedece a la razón de un milagro que tuvo lugar en las casas de Álvaro da Cunha, situadas entre el convento de Santo Elói y la igreja de São Bartolomeu. Sería en el centro de ambas construcciones religiosas la zona en la que, por "voluntade de Deus nosso Senhor", tendría lugar la construcción de Santa Madre de Deus, conformado originariamente por un núcleo de 7 monjas provenientes del Convento de Jesús en Setúbal. Finalmente, el 23 de junio de 1509, el arzobispo de Lisboa, Martinho da Costa, consagró el espacio donde posteriormente se erigió el cenobio.
De hecho, este último (el convento de Jesús de Setúbal), desde el año 1496, introduciría en la historia de la Orden Segunda de San Francisco en Portugal la reforma iniciada por santa Coleta de Corbie (1381-1447), quien reformó la primera regla de Santa Clara. Lo cierto es que desde las priimeras tentativas para reformar las clarisas portuguesas (en el último tercio del sglo XV) que se materializaron por vez primera en el cenobio de Nossa Snehora da Conceçião, la reina doña Leonor diirigó su esfuerzos a proteger e incentivar la renovaciión del mundo monástico femenino, que giraría en torno a la reforma de las clarisas. Por otro lado, la influencia no llegará solamente desde los conventos portugueses. Y es que, uno de los apoyos decisivos para la edificación de la comunidad del convento Jesús de Setúbal (que, como hemos visto, es el núcleo religioso que daría lugar a Madre de Deus) fue el convento de clarisas de Gandía, una de lsa primeras casas religiosas ibéricas en adherirse y difundir la reforma de santa Coleta.
La apariencia exterior de la iglesa de Madre de Deus, tal y como sería en la segunda mitad del siglo XVI, la conocemos únicamente a partir de la pintura que muestra una de las fachdas: el Retablo de Santa Auta, que representa la llegada de las reliquias de la santa al convento, obra que hoy custodia el Museo Nacional de Arte Antiga. En un principio, el espacio primitivo del convento comenzó por ser un núcleo modesto constituido por las casas y los terrenos comprados a la viuda de Álvaro da Cunha. No obstante, con el paso de los años, el convento de Santa Madre de Deus de Enxobregas no tardaría en convertirse en un referente para la vida religiosa y espiritual femenina, así como en un proyecto de renovación urbano y en el santuario renacentista portugués más atrayente y frecuentado durante el periodo moderno.
ANDREA LECHA GONZÁLEZ
Fuentes y bibliografía
Curvelo, Alexandra. Casa Perfeitíssima. 500 anos da fundação do mosterio da Madre de Deus, 1509-2009. Lisboa: Instituto dos Museus e da Conservação; Museu Nacional do Azulejo, 2009.
Santos, Georgina Silva dos. “A vida nos conventos portugueses durante Época Moderna”. Cuaderno Socioambiental, n. º 1 (2013): 29-42.
Sousa, Ivo Carneiro de. “A rainha D. Leonor e a experiência espiritual das clarissas coletnas do moasterio da Madre de Deus de Lisboa (1509-1525)”. Via Spiritus, n. º 1 (1994): 23-52.