Jesuitas: Fernando de Mendoza
El padre Fernando de Mendoza (Torrecilla en Cameros, 1562 – Cuzco, 23 de enero de 1617) ingresó en la Compañía de Jesús el 14 de junio de 1579 en Villagarcía de Campos (Valladolid) y estudió teología en el Colegio de Salamanca. Enseñó en los colegios de Segovia y Ávila. Su trayectoria no estuvo exenta de dificultades y, a finales de 1591, solicitó su dimisión de la Compañía; sin embargo, el padre general Aquaviva no se la concedió al no considerar que existieran razones suficientes. El padre Mendoza había pertenecido al grupo de jesuitas díscolos que, a finales de la década de 1580, había escrito memoriales contra la organización y estructuras de gobierno de la Compañía ante la pérdida de influjo en la corte hispana bajo el generalato de Aquaviva. Uno de estos memoriales fue redactado durante su estancia en el colegio de León y remitido en 1593 a la Congregación General. En él proponía que el general de la orden ejerciera su cargo por un período de seis años, que el gobierno se alternase entre un español y un extranjero y que se instituyera un comisario para España.
Todo ello derivó en su envío como profesor de latín al colegio de Medina del Campo en 1596 y, al año siguiente, al colegio de Monforte de Lemos (Lugo), donde entabló una estrecha amistad con Fernando Ruiz de Castro, VI conde de Lemos, y con su esposa, Catalina de Zúñiga, hermana de Francisco de Sandoval, duque de Lerma y valido de Felipe III. Cuando el matrimonio viajó a Nápoles en calidad de virreyes en 1599, Fernando de Mendoza los acompañó como confesor.[1].
La relación de confianza era plena y el sostenimiento que hizo la virreina hacia su confesor levantó ciertas suspicacias entre otros miembros de la Compañía. Una de las cuestiones que más preocupaba al padre provincial era la reacción de los malentendidos entre él y Fernando de Mendoza podía producir en el duque de Lerma. Por todo ello, los padres jesuitas intentaron cuidar su imagen con la virreina y “vigilar hablar de manera razonable y no ofender por el amor que el duque de Lerma en España muestra a la Compañía”[2]. Lo cierto es que, Catalina de Zúñiga continuó siendo reacia hacia algunos padres jesuitas. No obstante, a pesar de estos desencuentros, se siguió manteniendo cierta comunicación y años más tarde, durante el virreinato de Pedro Fernández de Castro, VII conde de Lemos (1610-1617), la virreina Catalina de Sandoval y Rojas, hija del duque de Lerma, financió la construcción del colegio de San Francesco Saverio en la misma ciudad de Nápoles.
En todo caso, muerto el conde de Lemos el 19 de octubre de 1601, su viuda regresó a España en 1602 y el padre Mendoza se presentó en la corte de Valladolid (1603) para servir a su protectora, que había sido nombrada camarera mayor de la reina. Mendoza llevó una vida poco conforme con su profesión religiosa, gozando de la protección de Clemente VIII. No obstante, el nuevo papa Paulo V (1605-1621), informado de los problemas que su presencia ocasionaba, decidió nombrarlo obispo de Cuzco. Propuesto en el consistorio del 12 de enero de 1609, fue preconizado y consagrado obispo a mediados de ese mismo año.
VERÓNICA GALLEGO MANZANARES
Bibliografía
Carrió-Invernizzi, Diana. “Le viceregine di Napoli nel secolo XVII” en Mirella Mafrici, ed. Alla corte napoletana. Donne e potere dall’età aragonese al viceregno austriaco (1442-1734) (Nápoles: Fridericiana Editrice Universitaria, 2012), pp. 59-80.
Fernández, G. E. “Mendoza González, Fernando de” Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús, pp. 2624.
Marín Tovar, Cristóbal. “Fundación de un colegio de jesuitas en Nápoles por los Condes de Lemos en el siglo XVII”, Revista del CES Felipe II, 1 (2004).
Martínez Millán, José. “La doble lealtad en la corte de Felipe III. El enfrentamiento entre los padres R. Haller S.I y F. Mendoza S.I”, Libros de la Corte, Monográfico 1, 6 (2014), pp. 136-162.
Sáez González, Manuela. “Nuevas adiciones a la fundación del colegio de la Compañía de Jesús e iglesia de San Ferdinando de Nápoles”, Magallánica. Revista de Historia Moderna, 12/23 (Instrumentos) (2025).
[1] Martínez Millán, José. “La doble lealtad en la corte de Felipe III. El enfrentamiento entre los padres R. Haller S.I y F. Mendoza S.I”, Libros de la Corte, Monográfico 1, 6 (2014), p. 151.
[2] Archivum Romanum Societatis Iesu (ARSI), Assistentia Italiae, Epp. Gen., vol. 6, fol. 249r. Carta del padre provincial al padre Carlo Mastrillo, 26 de agosto de 1599.

