Clarissenklooster, Monasterio de Clarisas (Hoogstraten)
Anónimo, Mártires de Gorinchem, 1572-1574. Atlas Von Stolk, nº 15176. En la parte superior del grabado se puede leer:Trionfo glorioso de frati minori osservantini martirizati dalli heretici. Spectaculum constantissimorum martirum ordinis S. Francisci de observantia. Hecho que testimonia la intención de adoptar una retórica triunfalista por parte de la Iglesia católica en torno a la persecución y "martirio" de la Orden franciscana en los Países Bajos.
Gracias al testimonio de Cathalina del Spiritu Sancto podemos adentrarnos en la historia del convento de clarisas más antiguo de la ciudad de Hoogstraten, situada en las proximidades de Amberes. La religiosa se vio obligada a huir de este cenobio debido a las persecuciones contra los católicos ordenadas en la región por el Felipe Guillermo, príncipe de Orange —hijo mayor de Guillermo de Orange—, quien supuestamente había recibido la ayuda de "don Alonso López", también apellidado de Herentals por su lugar de residencia. Debido al peligro de la situación, Luis Carrillo —gobernador de Hoogstraten—, el padre de la religiosa, pidió permiso al rey Felipe II para que esta pudiera trasladarse a Castilla y de ahí pasar al monasterio de las flamencas de Alcántara que se había fundado para dar refugio a las religiosas que habían padecido los efectos de las persecuciones protestantes.
El origen del convento de Hoogstraten se remonta a una casa conocida como “de Croone”, adquirida el 14 de octubre de 1489 por cuatro mujeres que impulsaron la fundación del monasterio de clarisas de Hoogstraten. Por esta razón, el convento recibió también el nombre de Nuestra Señora de la Corona. Su establecimiento generó un efecto de atracción que propició, entre 1527 y 1528, la construcción de otro monasterio por iniciativa de Antoon de Lalaing y Elisabeth van Cilemborg, primeros condes de Hoogstraten, quienes dispusieron ser enterrados en la capilla de dicho convento. El 29 de abril de 1490, estas cuatro fundadoras —cuyos nombres se desconocen— obtuvieron del papa Inocencio VIII la autorización para establecerse en Hoogstraten y vivir conforme a la regla de santa Clara. A finales de ese mismo año, se les permitió recaudar limosnas con el fin de sufragar la compra de la casa y garantizar su sustento, lo que favoreció el crecimiento paulatino de la comunidad.
El convento alcanzó tal prosperidad que pronto se fundaron otros en localidades cercanas, como Boxtel (1507) y Lovaina (1516). No obstante, tal como recoge la obra de Cathalina del Spiritu Sancto, estos cenobios fueron saqueados con frecuencia durante los siglos XVI y XVII, lo que provocó la expulsión reiterada de las hermanas que los habitaban. En 1591, se documenta que el convento contaba con unas veinte religiosas que apenas lograban mantenerse. Esta situación llevó a que, en 1610, solicitaran ayuda a los archiduques Isabel Clara Eugenia y Alberto, alegando que tanto el convento como la casa se encontraban en estado ruinoso y requerían ser reparados o reconstruidos. En respuesta, el archiduque les concedió una donación de 800 libras para tal fin. La disolución definitiva del convento tuvo lugar en 1781, por orden del emperador austríaco José II.
ANDREA LECHA GONZÁLEZ
Fuentes y Bibliografía
Espíritu Santo, Catalina de y Juan de las Llagas, Relacion de como se ha fvndado en Alcantara de Portvgal ivnto a Lisboa, el muy deuoto Monasterio de Nuestra Señora de la Quietacion, por la Catholica Magestad del rey Nuestro Señor Pheilipe II, de gloriosa memoria para las monjas peregrinas de Santa Clara de la primera Regla, venidas de la Prouincia de Alemania Baxa despues de los hereges las aver perseguido y desterrado de tierrasen tierras por quatro vezes. En Lisboa: por Pedro Craesbeeck Impressor del Rey, 1627.
Fagel, Raymond. «El entorno familiar de Chatalina del Spiritu Sancto». REI, n.º 8 (2020): 41-52.
Melis, Patric, «Clarissen en Minderbroeders in Hoogstraten». De Hoogstraatse Maand, MEI 2011, n. º 313: 16-20.