Psicogerontología

Máster. Curso 2019/2020.

Presentación

La psicogerontología tiene el objetivo estudiar el desarrollo cognitivo, emocional y conductual de las personas mayores analizando variables biopsicosociales que afectan al proceso de cambio continuo al que se enfrentan. La descripción exhaustiva de todas las variables implicadas ha dado lugar a la creación y optimización de múltiples instrumentos propios para la evaluación y la intervención sobre los procesos psicológicos que afectan a la salud y, en última instancia, a la calidad de vida.

 

            En lo que respecta al rendimiento cognitivo, el aprendizaje y la memoria emergen como las habilidades más estudiadas al ser responsables de los primeros síntomas de la demencia degenerativa más frecuente en nuestro medio: la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, la percepción, el lenguaje o las funciones ejecutivas –entre otros procesos cognitivos- resultan igualmente cruciales para el desempeño de las personas y su deterioro menoscaba, incluso en mayor medida, la autonomía funcional. Por esta razón, a lo largo de los últimos años se han desarrollado programas de prevención primaria e intervención cognitiva basada en la evidencia científica y se ha empezado a apostar por acercamientos integrales de enriquecimiento ambiental, ya sea en población considerada clínicamente sana -presenten o no quejas subjetivas- como en los que cursan una enfermedad neurodegenerativa y sus familiares cuidadores.

 

En el terreno emocional, una adecuada descripción de la sintomatología ansiosa y depresiva de la población resulta crucial desde el punto de vista preventivo y a la hora de desarrollar mejores programas de intervención sociosanitaria. El dolor físico o la viudedad pueden desencadenar sentimientos de soledad, indefensión o baja eficacia autopercibida que, a su vez, se relacionan con mayor deterioro cognitivo e incrementan la ideación de muerte e, incluso, la probabilidad de suicidio. Frente a todas las posibles complicaciones afectivas y de la salud mental, la psicología científica apuesta por los fenómenos del empoderamiento: el proceso por el cual las personas, los grupos y las comunidades adquieren dominio sobre sus vidas, tienen la capacidad de controlar sus circunstancias y logran sus propios objetivos mediante el acceso y el control de los recursos para conseguir una mayor calidad de vida.