Doctorado

El Programa de Doctorado en Estudios Feministas y de Género de la Universidad Complutense de Madrid, que depende del Instituto de Investigaciones Feministas, ofrece las enseñanzas de nivel superior de formación académica que imparte la Universidad. Este programa implementa el periodo de investigación de la formación de posgrado, que conduce a la obtención del título de Doctor o Doctora en Estudios Feministas y de Género, que requieren del/la doctorando/a una especialización en la investigación para la elaboración de un trabajo de investigación original de calidad: la Tesis Doctoral.

 

La Universidad Complutense ha sido pionera en España en el área de los Estudios de Género, sobre todo a partir de la creación de una de las primeras instituciones académicas del país: el Instituto de Investigaciones Feministas, impulsado por profesorado interfacultativo hace dos décadas.

El alto interés teórico y práctico de los estudios con perspectiva de género se integran en la demanda de una sociedad más justa, democrática e igualitaria que tienda a equilibrar las diferencias sociales asociadas en este caso a la construcción no equitativa de los géneros. En este sentido, un doctorado en Estudios Feministas y de Género, se justifica no sólo por las oportunidades de integración laboral que pueda ofrecer a sus doctorandos sino porque, tal como se indica en el Real Decreto 99/2011 de 28 de enero, esta perspectiva dentro de la investigación debe servir para mejorar “el desarrollo económico y cultural de nuestras sociedades, así como de forma fundamental defender su papel como elemento de cohesión social”.

En el texto elaborado por la Comisión Europea “Horizonte 2020, Programa Marco de Investigación e Innovación”, se incide en la necesidad de afrontar los retos sociales actuales, basándose en la investigación y el apoyo a todas las actividades de investigación que se orienten hacia la creación de “Sociedades inclusivas, innovadoras y seguras”, haciendo una alusión clara a la necesidad de que las mujeres participen en los contextos de investigación, ya que “Una mayor participación de las mujeres mejorará la calidad de la investigación y la innovación al tiempo que ayudará a corregir el actual déficit de científicos experimentados y altamente cualificados necesarios para mejorar la competitividad y el crecimiento económico de Europa”.

En España existe un amplio desarrollo legislativo que hace posible la planificación de estrategias para conseguir la plena igualdad en la investigación y el desarrollo. La ley 14/2011 de 1 de junio de la Ciencia, la Tecnología y la Investigación, señala con insistencia que la se debe implantar la perspectiva de género de forma transversal en la investigación científica y técnica. En concreto, en el desarrollo de la disposición adicional decimotercera plantea toda una serie de medidas conducentes a implantar la perspectiva de género tanto en la ciencia como la tecnología y la investigación de nuestro país, aludiendo a medidas concretas como pueden ser la contratación de personal en los equipos de investigación o la implementación de medidas que favorezcan el desarrollo de la carrera profesional en el área científico-tecnológica de las mujeres. Todo ello viene avalado además por iniciativas legislativas de nuestro país, como la Ley Orgánica 1/2004 sobre Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que señalaba en su art. 4.7 que las universidades deben implicarse en la educación no sexista incluyendo y fomentado “en todos los ámbitos académicos la formación, docencia e investigación en igualdad de género y no discriminación de forma transversal”.

También la Ley Orgánica 3/2007 de Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, señala en su artículo 25 dedicado a la enseñanza superior que las administraciones públicas competentes “fomentarán la enseñanza y la investigación sobre el significado y alcance de la igualdad entre mujeres y hombres”, bien incluyendo en los planes de estudio materias de igualdad o “creando posgrados específicos”.

En definitiva, la formación específica basada en conseguir una formación especializada en cuestiones de Género e Igualdad está ampliamente respaldada, tanto por las leyes como por las prácticas en las políticas de investigación y desarrollo de nuestro país. Formar expertos y expertas que incluyan la perspectiva de género en la investigación es prioritario para una universidad y una sociedad que quiere conseguir un desarrollo similar a otros países del contexto europeo. Necesitamos profesionales capaces de integrar esta perspectiva tanto en las políticas públicas como en las empresas privadas.


El Programa de Doctorado en Estudios Feministas y de Género se inscribe en el área de las ciencias sociales y humanas, y contempla como su objetivo fundamental las repercusiones sociopolíticas, culturales y sociales de la construcción desigual de los géneros en la realidad social. Como otros campos de estudio, comenzó siendo una disciplina prácticamente autodidacta a la que se llegaba como reflexión personal sobre el propio trabajo, analizando la implicación que supone ser hombres o mujeres ante el estudio y la investigación. Poco a poco fueron surgiendo estudios universitarios en distinto grado de formalización, hasta que los estudios de feminismo y género han ido haciéndose realidad, primero en distintas asignaturas dentro de los planes de estudio, después en la formación de grados y másteres de los que ya existe una gran oferta en España, todo ello respondiendo a una realidad social que ha demandado de forma perentoria en los últimos años a personas formadas en esta disciplina.


La complejidad creciente de las sociedades actuales donde las mujeres se han incorporado de forma masiva al trabajo remunerado, ha llevado al convencimiento social y académico de que se necesita una formación especializada en género que organice el conocimiento teórico elaborado a lo largo cincuenta años de investigación académica en todas las áreas del conocimiento. En la actualidad la mayoría de universidades europeas y americanas cuentan con estudios de posgrado de Estudios de Género con una creciente producción de publicaciones y alta demanda de estudiantes.


Sin duda, todo este trabajo académico, ha repercutido durante los últimos veinte años en la puesta en marcha de políticas de igualdad en los distintos estados no solo de Europa, sino en la mayoría de los países del mundo. Los estudios universitarios de especialización en Género, han aportado sin duda en términos interraciales un avance extraordinario en las sociedades desarrolladas. En este sentido nuestro programa se inscribe en ese movimiento, manteniendo un estrecho contacto con las principales corrientes y novedades experimentadas en los centros internacionales de referencia, las publicaciones y reuniones científicas más acreditadas.