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Bienvenido a la página web del Diploma de Formación Permanente "Atención psicológica a víctimas de atentados terroristas" (código D7072101-C742) de la Universidad Complutense de Madrid (curso 2020-2021) que se imparte en la Facultad de Psicología de esta Universidad en su 8.ª edición.
 
Universidad Complutense de MadridLa Universidad Complutense de Madrid (UCM) ofrece cursos de Formación Permanente respondiendo a una demanda social de actualización del conocimiento en sus diversas formas, así como del desarrollo de competencias personales y profesionales. Estos cursos pueden ser de dos tipos: (a) Certificados de Formación Permanente (cuando no superen 15 créditos ECTS de duración), y (b) Diplomas de Formación Permanente (cuando la duración sea superior a 15 créditos ECTS de duración).

El objetivo del Diploma de Formación Permanente "Atención psicológica a víctimas de atentados terroristas" es capacitar a los asistentes para diseñar y poner en marcha tratamientos psicológicos ajustados a las necesidades de las víctimas de terrorismo a partir de los protocolos de tratamiento con mayor aval empírico en cuanto a su eficacia y efectividad en el tratamiento de los trastornos psicológicos más frecuentes tras atentados terroristas, pero dentro de un programa integral de atención a las víctimas de terrorismo que tenga en cuenta los aspectos sociales y legales que las rodean.

Asociación Víctimas del TerrorsimoEl Diploma cuenta para su organización e implementación con la colaboración y financiación de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) de España.
 
Toda la información sobre el Diploma (objetivos, programa docente, profesorado, metodología, calendario, criterios de evaluación, etc.) se puede consultar también en el Documento Informativo que aparece más abajo.
  

JUSTIFICACIÓN ›

 
Según los datos del National Consortium for the Study of Terrorism and Responses to Terrorism (START, 2020), durante 2019 se produjeron en el mundo 6722 atentados terroristas, los cuales provocaron la muerte de 13 822 personas, heridas en otras 14 542 y el secuestro o retención de 4664 personas. Estos datos bastan para justificar que en los últimos años el terrorismo se haya convertido en uno de los problemas más graves y preocupantes a nivel mundial, y que desde la Psicología se hayan establecido y desarrollado programas de investigación sistemáticos sobre sus consecuencias psicopatológicas y su tratamiento psicológico que deben enmarcarse en los programas desarrollados desde otras disciplinas (Medicina, Derecho, Ciencias Políticas, Sociología, Ciencias de la Información, etc.) para investigar y analizar los aspectos médicos, legales, sociales o políticos del terrorismo y sus consecuencias de todo tipo en las víctimas.
 
Durante los últimos 50 años, España ha sufrido de forma importante la lacra del terrorismo, el cual ha causado más de 1.200 muertos y miles de heridos con secuelas físicas graves. A estas víctimas directas habría que sumar los miles de familiares afectados por la pérdida de sus seres queridos o por sus secuelas físicas. La necesidad de proporcionar tratamiento psicológico a muchas de estas víctimas directas o indirectas es cada vez más evidente.
 
Ante esta necesidad, hace 40 años nació la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT). Es una organización de carácter asistencial que se creó con el fin de apoyar a los afectados por la barbarie terrorista. El papel de la AVT ha sido imprescindible para la consecución de importantes medidas políticas, sociales y judiciales que han permitido mejorar, sustancialmente, la situación de las víctimas. Las personas asociadas que aglutina la AVT son víctimas directas del terrorismo, sus familiares hasta el primer grado de consanguinidad o los familiares de los fallecidos hasta el segundo grado de consanguineidad. En el año 2004, la AVT fue declarada de utilidad, por lo que también da respuesta y orientación a todas aquellas personas que han sido afectadas de alguna manera por el terrorismo, aunque no sean socios de la AVT. Hoy en día, la AVT supera los 4.750 asociados, que se encuentran distribuidos a lo largo de todo el territorio nacional. Por este motivo y con el fin de atender sus necesidades de la mejor manera posible, la asociación dispone de delegaciones territoriales en diferentes comunidades autónomas.

Entre todas las necesidades presentes en las víctimas del terrorismo, una de las más importantes y que más preocupa a la AVT es la de proporcionar tratamiento psicológico a las víctimas directas o indirectas con problemas psicológicos o trastornos mentales. Así, hoy en día sabemos con bastante certeza que:
 
A) La mayoría de las personas afectadas por el terrorismo no desarrollarán trastornos mentales y conseguirán recuperarse normalmente, sin secuelas psicopatológicas significativas, pero que un porcentaje importante de las víctimas directas (alrededor del 33-39%) desarrollarán un trastorno por estrés postraumático (TEPT) así como trastornos depresivos y de ansiedad (p. ej., agorafobia, ansiedad generalizada, pánico), mientras que el número de víctimas indirectas que desarrollarán esos trastornos será menor, pero aun así por encima de la prevalencia habitual de dichos trastornos en la población general.
 
B) Existen tratamientos psicológicos que han demostrado su eficacia y utilidad clínica para el tratamiento del TEPT específicamente en víctimas de atentados terroristas, y que también existen tratamientos psicológicos para los trastorno depresivos y de ansiedad cuya eficacia y utilidad clínica están sólidamente comprobadas en víctimas de otras situaciones traumáticas (p. ej., veteranos de guerra, víctimas de violencia física o de violación, supervivientes de accidentes de tráfico).
 
Sin embargo, el diseño y puesta en marcha de tratamientos psicológicos para las víctimas del terrorismo debe ajustarse no sólo a las necesidades psicológicas de cada víctima, sino también a las circunstancias sociales y legales que la rodean. De hecho, en ocasiones los procesos legales derivados de los atentados terrorista, la respuesta de la sociedad a dichos atentados o la información que sobre ellos aparece en los medios de comunicación, pueden provocar una doble victimización que agrave las consecuencias psicopatológicas iniciales de los atentados. Por eso, es importante que los psicólogos que trabajen con víctimas conozcan los derechos de las víctimas, las leyes que les afectan, o el papel de las asociaciones de víctimas y de los medios de comunicación.