Descripción del Grado


La Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid se pone en marcha en el curso 1971-72, y desde este momento se inician los estudios en la Rama de Ciencias de la Imagen Visual y Auditiva, que se irán modificando y adaptando en el tiempo -sucesivamente en 1975, 1995, 2003-, que son el precedente de los actuales estudios de Comunicación Audiovisual. Desde aquel año hasta el momento actual, son más de cuatro décadas de vida y experiencia que ha consolidado esta carrera como un referente en España.

La implantación social de medios visuales y audiovisuales desde comienzos del siglo XX (fotografía, cine, radio, televisión), rubrica todo un precedente asentado en el universo de la imagen que arranca con los trazos primitivos y que, tras las aportaciones de culturas tan enriquecedoras como las surgidas a lo largo de muchos siglos, han permitido alcanzar el siglo XXI con innovadoras revoluciones tecnológicas y nuevas ofertas creativas.

La Universidad, especialmente en los últimos treinta años, ha estado interesada en analizar las circunstancias que rodean el desarrollo empresarial y programático de los medios de comunicación audiovisual, pero también en la formación de los profesionales que, en definitiva, participan activamente en la evolución del medio y su proyección social.

La sociedad actual demanda profesionales que asuman los compromisos y hagan frente a los retos que tiene el sector. Y esa demanda se constata en la matrícula que estos estudios han tenido a lo largo de los años desde que se imparte esta carrera en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

El origen de este interés entre los alumnos que finalizan sus estudios de bachillerato y de otros que proceden de otras carreras se encuentra, básicamente, en que el ámbito audiovisual es unos de los más importantes del panorama profesional español. De ahí la larga nómina de profesionales cualificados que desde hace muchos años trabajan en los medios y que han cursado la carrera en la Facultad.

El ámbito de este sector audiovisual se ha ampliado en los últimos años con sectores que están abriendo mercado en el diseño, creación, desarrollo y comercialización de nuevos contenidos. Un sector que, en sus líneas principales, atiende a: La producción, distribución y exhibición cinematográfica; la producción y distribución de programas televisivos; la transmisión de programas de televisión y de radio; la distribución y comercialización de vídeos y de soportes relacionados (DVD,…); la producción, distribución y comercialización de audio; la producción, distribución y comercialización de software de entretenimiento y multimedia (incluidos videojuegos); y la distribución online: Internet, dispositivos móviles, etc.

Además, hay que contemplar la importancia del sector como fondo patrimonial y cultural de un país. Desde 1966 y 1972 la UNESCO ha venido defendiendo la “cultura” y el “patrimonio cultural” que, posteriormente se amplió a lo que se dio en llamar “patrimonio cultural inmaterial” (convención de 2003). En todo ese conjunto de iniciativas internacionales se contempla la utilización de recursos audiovisuales para proteger y salvaguardar no dicho patrimonio cultural, lo que convierte en materia de máxima protección al producto elaborado, tanto las imágenes como los documentos sonoros. En este sentido intervienen organismos internacionales permanentemente, y aplican lo recogido en la Convención europea relativa a la protección del patrimonio audiovisual (Estrasburgo, 8 de noviembre de 2001) y que tras sucesivas ratificaciones entró en vigor el 1 de enero de 2008. El Consejo precisa que “la Convención es el primer instrumento internacional apremiante en la materia. Se organiza en torno al principio del depósito legal obligatorio de las obras cinematográficas. Un almacenamiento sistemático de las obras y su conservación en archivos cinematográficos es un primer paso hacia su acceso y utilización por las generaciones futuras.

Junto con todo esto, desde el Ministerio de Educación y las diversas Consejerías de Educación autonómicas se insiste en la necesidad de dar espacio a los contenidos audiovisuales en la formación de los jóvenes alumnos, en las fases previas a su llegada a la Universidad. En este sentido existen unos contenidos tanto en secundaria como en formación profesional con los que se busca preparar a los jóvenes de cara al futuro (a modo de ejemplo, véase el Decreto 67/2008, de 19 de junio, por el que se establece para la Comunidad de Madrid el currículo de Bachillerato en el que se contemplan contenidos de «Cultura audiovisual» (B.O.C.M., 27/06/2008).

Este interés por el universo audiovisual confirma la necesidad de estos estudios en al ámbito universitario, y da sentido al Graduado/a en Comunicación Audiovisual, porque a través de este proyecto educativo se proporcionan los conocimientos necesarios para comprender desde la perspectiva histórica y teórica la creación audiovisual en el marco de la cultura contemporánea, se hace frente a la demanda profesional de una industria consolidada y fundamental para la economía española, y se atienden tanto a los sectores ya arraigados en el tiempo como aquellos otros que surgen fruto de las innovaciones tecnológicas, en los que el proceso de convergencia mediática tiene mucho que decir, transformando al mismo tiempo la referencia generacional.

 

El Graduado/a en Comunicación Audiovisual está justificado por todas estas razones, así como por su tradición e implantación social y profesional.


 

Fachada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: Javier Serrano Ramírez

Pasillo

Foto: Javier Serrano Ramírez