Ceremonial, representación y espacios diplomáticos

La diplomacia de la Edad Moderna fue sostenida por un complejo entramado de relaciones entre diversos centros de poder, que requirió de la activación de múltiples canales. En una sociedad cortesana donde la apariencia desempeñaba un papel central, embajadores, virreyes, gobernadores, obispos y otros agentes acompañaron las negociaciones formales y la firma de tratados con gestos, imágenes y elaboradas escenificaciones destinadas a afirmar su autoridad, y consolidar su posición, proyectando una imagen de legitimidad. Desde esta perspectiva, el ceremonial y la representación pueden entenderse como un conjunto de normas y rituales que regulaban la vida política y que hacían posible la puesta en escena del poder. Estas formas de expresión permitían ordenar jerarquías, delimitar posiciones y hacer visibles las relaciones, tensiones y equilibrios entre los distintos actores políticos y religiosos. Las fiestas cortesanas, las entradas triunfales, las conmemoraciones de batallas, las celebraciones de paz o los matrimonios dinásticos constituyeron algunos de los principales instrumentos de esta política de representación. A través de ellos, los gobernantes construían y difundían una imagen cuidadosamente elaborada de su mando. En este contexto, los espacios plazas, palacios, iglesias, sede de tribunales o dársenas de puertos, eran puestos decisivos desde los que escenificar alianzas y acuerdos. La disposición y la elección no eran arbitrarias. Guiaban la mirada del público y ordenaban en importancia a los participantes, transformando la ciudad en un gran teatro del poder. De este modo, la articulación entre el ceremonial, las prácticas de representación y los espacios elegidos permitió a los soberanos convertir el ejercicio su auctoritas en una experiencia visible.

 

VERÓNICA GALLEGO MANZANARES

 


 

Dynastic Marriages 1612/1615. A Celebration of the Habsburg and Bourbon Unions, ed. de Margaret M. McGowan. Farnham: Ashgate, 2013.

BUCM (Libro electrónico).

F. JAVIER ÁLVAREZ GARCÍA

Este volumen colectivo constituye una destacada contribución al estudio de las celebraciones políticas en la Europa moderna y, en particular, al análisis de la relación entre ritual festivo y política dinástica. Publicado como primer título de la serie European Festival Studies: 1450–1700, el libro reúne catorce estudios que examinan, desde perspectivas muy diversas, las ceremonias organizadas entre 1612 y 1615 con motivo del doble matrimonio que unió a las casas de Borbón y Habsburgo: el del rey Luis XIII de Francia con la infanta española Ana de Austria y el de la princesa Isabel de Borbón con el futuro Felipe IV de España. Estos enlaces se inscribían en un contexto político particularmente complejo: tras décadas de rivalidad entre las dos grandes potencias europeas, la alianza matrimonial hispanofrancesa pretendía consolidar el acercamiento diplomático entre ambas monarquías y contribuir a la estabilización del equilibrio político europeo. Las negociaciones, iniciadas durante el reinado de Enrique IV, se prolongarían durante varios años, encontrando fuertes resistencias en distintos sectores de la corte francesa, lo que explica que el intercambio efectivo de princesas se retrasara hasta 1615.

El libro analiza las celebraciones organizadas en diversas ciudades europeas para conmemorar este acontecimiento, abordándolas desde un enfoque interdisciplinar que combina historia política, historia del arte, literatura, música y teatro. Uno de los aspectos más destacados del volumen es el análisis detallado de las celebraciones festivas organizadas en Francia con motivo del anuncio y posterior realización de los matrimonios. Entre ellas ocupa un lugar central el gran carrusel celebrado en París en abril de 1612 en la Place Royale, objeto de varios capítulos que examinan sus dimensiones políticas, simbólicas y escenográficas. Este espectacular torneo caballeresco, que atrajo a miles de espectadores, combinaba música, coreografías ecuestres, alegorías y elaboradas decoraciones para transmitir un mensaje de concordia dinástica y afirmación del poder monárquico. El volumen también explora otros aspectos de la cultura festiva asociada a estos matrimonios, como los libros de fiestas, las representaciones teatrales, los bailes de corte, los fuegos artificiales o las entradas solemnes. A través de estos estudios de caso se pone de relieve cómo las celebraciones públicas funcionaban como instrumentos de comunicación política, capaces de transmitir mensajes complejos sobre la legitimidad del poder, la jerarquía social y las aspiraciones de las distintas monarquías europeas. En conjunto, la obra ofrece una reconstrucción rica y detallada de las celebraciones que acompañaron a estos matrimonios dinásticos de 1615, al tiempo que demuestra la utilidad de los estudios festivos para comprender la cultura política de la Europa moderna. Gracias a su enfoque interdisciplinar y a la amplitud de fuentes utilizadas, el volumen se presenta además como un valioso punto de partida para futuras investigaciones sobre las relaciones entre ceremonia, representación del poder y diplomacia en el mundo cortesano de la primera Edad Moderna.

 

El gobierno de las imágenes: ceremonial y mecenazgo en la Italia española de la segunda mitad del siglo XVII. Diana Carrió-Invernizzi. Madrid-Frankfurt: Iberoamericana-Vervuert, 2008.

BUCM (Biblioteca de Geografía e Historia) D394.4(450.721)CAR

VERÓNICA GALLEGO MANZANARES

El volumen sitúa su análisis en la década de 1660, en un contexto marcado por la reconfiguración del poder de la Monarquía Hispánica tras la crisis de mediados del siglo XVII con las revueltas de Cataluña y Nápoles, la secesión de Portugal y la independencia de las Provincias Unidas. Pese a este escenario adverso, la Corona mantuvo una presencia significativa en los territorios italianos. En este marco, la obra examina cómo sus representantes recurrieron al ceremonial y al mecenazgo artístico como instrumentos estratégicos para preservar y reforzar su autoridad. La autora subraya, en particular, la progresiva toma de conciencia sobre el valor político de la imagen, invitando al lector a seguir las trayectorias de dos figuras clave en este proceso de redefinición.

El estudio se articula en torno a las carreras de los hermanos Pascual de Aragón (1626-1677) y Pedro Antonio de Aragón (1611-1690), duques de Cardona, cuya actividad política se desarrolló en dos centros neurálgicos del poder: Roma y Nápoles. Pascual fue nombrado embajador en Roma en 1661 y, posteriormente, virrey de Nápoles en 1664; su hermano le sucedió en ambos cargos hasta 1672. A través de estos casos, el libro analiza los usos públicos y privados del arte y la cultura por parte de estos ministros, con especial atención a la transformación de las prácticas ceremoniales. La autora sostiene que ambos desempeñaron un papel decisivo en la reformulación de la representación del poder, en consonancia con una estrategia impulsada desde Madrid para hacer frente al creciente protagonismo de Francia y del Papado en el escenario europeo. Partiendo del protocolo del viaje desde Cataluña, la obra reconstruye un itinerario que recorre la embajada romana y el gobierno napolitano, deteniéndose en la política de mecenazgo, artístico y conventual, y en el aumento del gasto ceremonial de los Aragón. Asimismo, se interroga por los criterios que guiaron la formación de sus colecciones y por los beneficios políticos derivados de dichas prácticas. Por todo ello, el libro constituye una aportación sólida al estudio de la diplomacia cultural de la Monarquía Hispánica. Al articular de manera precisa discurso, imagen y relaciones de poder, Diana Carrió-Invernizzi demuestra cómo el arte y el ceremonial trascendieron su dimensión ornamental para convertirse en instrumentos esenciales de negociación y legitimación del poder en la Europa de la Edad Moderna.

 

Fiesta y ceremonia en la corte virreinal de Nápoles (siglos XVI y XVII). Dirigido por Giuseppe Galasso, José Quirante Vicente y José Luis Colomer. Madrid: CEEH, 2013.

BUCM (Bibliotecta de Geografía e Historia) D394.2(45)FIE

VERÓNICA GALLEGO MANZANARES

Este volumen recoge las actas del simposio internacional organizado en 2009 por el Instituto Cervantes de Nápoles en colaboración con el Centro de Estudios Europa Hispánica, dedicado al estudio de la cultura napolitana y de sus relaciones con la Monarquía Hispánica. Durante los siglos XVI y XVII, la corte virreinal de Nápoles se configuró como un espacio privilegiado para la representación del poder, donde fiestas, ceremonias y otras prácticas culturales desempeñaron un papel central en la afirmación de la autoridad regia y virreinal. A través del impulso de academias y del mecenazgo artístico, literario, musical y teatral, los virreyes contribuyeron a articular una política cultural de amplio alcance. Desde este punto de vista, el volumen reunió a varios especialistas que analizaron las formas, funciones y significados de las celebraciones públicas en una de las principales capitales del Imperio.

La obra se organiza en cuatro bloques temáticos que abordan diferentes facetas del programa ceremonial. El primero, “Presupuestos” examina las condiciones ideológicas y de etiqueta de la corte napolitana, prestando especial atención a la incidencia que tuvieron los conflictos políticos del reino. Los trabajos incluidos abordan la corte virreinal como un espacio de poder en el que el virrey se sirvió del ceremonial como instrumento de representación simbólica del vínculo entre Nápoles y Madrid. De esta forma, el ceremonial es interpretado como un auténtico “lenguaje político”, destinado a articular un orden social armónico, pero también capaz de visibilizar tensiones, resistencias y rupturas.  El segundo bloque, “Lugares y casos”, se centra en prácticas concretas que definen la especificidad napolitana, entre ellas las ceremonias de recepción diplomática y las “visitas” del arzobispo al virrey, permitiendo observar los dos principales polos de poder del reino. El tercer apartado las “Pompas reales”, analiza la relación entre el ceremonial y las dinámicas informales de poder -destacando el papel de las virreinas- como en la dimensión política del ritual en episodios como el viaje de María Ana de Austria en 1630 con motivo de su matrimonio con el rey de Hungría. Por último, “Teatro, música y espectáculo”, presenta a los virreyes como agentes activos de una política cultural que encontró en las artes escénicas un vehículo privilegiado de proyección política. En conjunto, el volumen ofrece una visión compleja y extensa de la Nápoles virreinal, poniendo de relieve la centralidad del ceremonial y de la cultura festiva como instrumentos de la articulación diplomática, negociación del poder y construcción simbólica de la Corona en el contexto italiano.

 

Occasions of state: Early Modern European festivals and the negotiation of power. Editado por J. R. Mulryne, Krista De Jonge, R. L. M. Morris y Pieter Martens. Abingdon-New York: Oxon-Routledge, 2019.

BUCM (Biblioteca de Geografía e Historia): DE 398

F. JAVIER ÁLVAREZ GARCÍA

Este volumen colectivo constituye una valiosa contribución al estudio de la cultura festiva en la Europa de la Edad Moderna y de su estrecha relación con las dinámicas políticas y diplomáticas del poder. El libro, nacido de un congreso celebrado en 2013 en Venecia en el marco de un proyecto internacional dedicado al estudio de las fiestas en Europa, se inscribe en la serie European Festival Studies: 1450–1700, que en los últimos años ha contribuido de manera decisiva a consolidar este campo de investigación. Los doce ensayos que conforman el volumen exploran diferentes contextos europeos de los siglos XVI y XVII, subrayando la diversidad de prácticas festivas vinculadas a la representación pública del poder. En su introducción, significativamente titulada “The power of ceremony”, Mulryne desentraña el eje conceptual del libro: las fiestas como instrumento privilegiado para representar, legitimar y negociar el poder político, así como para escenificar acuerdos diplomáticos y transformaciones en las relaciones internacionales. Las celebraciones públicas se convierten, de este modo, en un lenguaje político capaz de transmitir mensajes complejos a través de la teatralidad, la alegoría y el uso simbólico del espacio urbano.

El volumen se divide en dos grandes secciones. La primera reúne estudios centrados en la dimensión política y diplomática de las fiestas. En ellos se analizan celebraciones vinculadas a tratados de paz, ceremonias diplomáticas o rituales de reconciliación. Tal es el caso de las fiestas organizadas en la Lyon de 1660 para celebrar la firma de la paz de los Pirineos, escenificando públicamente la restauración de la armonía entre París y Madrid; o de las entradas solemnes de príncipes en ciudades conquistadas, que permitían transformar la violencia de la conquista en una narrativa ceremonial de victoria, orden y legitimidad política. La segunda parte centra su atención en la dimensión espacial y escénica de estos acontecimientos. Los capítulos reunidos en esta sección examinan la adaptación de espacios urbanos y cortesanos para acoger ceremonias públicas vinculadas a acontecimientos políticos concretos, como embajadas diplomáticas, celebraciones de paz o matrimonios dinásticos. Desde los salones de baile de la corte francesa hasta los espacios ceremoniales de Venecia, Milán o Graz, los distintos estudios muestran cómo la organización del espacio festivo contribuyó a reforzar la dimensión política de estas celebraciones y a proyectar imágenes cuidadosamente elaboradas del poder. En conjunto, el volumen ofrece una rica variedad de estudios de caso que ponen de relieve el papel central de las celebraciones públicas en la cultura política de la Europa moderna. A través de ellas, los poderes europeos no solo conmemoraban acontecimientos excepcionales, sino que también representaban ante sus súbditos y ante otras potencias los equilibrios, acuerdos y rivalidades que estructuraban la política internacional de la época. Así con todo, la obra proporciona una sugerente aproximación al modo en que las fiestas actuaron como escenarios privilegiados para la representación y negociación del poder en la Europa moderna.

 

La Roma española (1500-1700), de Thomas J. Dandelet, Barcelona, Crítica, 2002.

BUCM (Biblioteca de Geografía e Historia): D945.06DAN(spa)

ÓSCAR FERNÁNDEZ MOLINA

En este estudio, Thomas Dandelet ofrece una amplia visión de la presencia y la influencia de la Monarquía Hispánica en la Roma de los siglos XVI y XVII, atendiendo no solo a su dimensión política, sino también a sus manifestaciones culturales, religiosas y simbólicas. A partir de una sólida base documental, el autor reconstruye el proceso mediante el cual Roma, centro espiritual de la cristiandad, se integró progresivamente en la órbita de poder de la monarquía española. Sitúa sus orígenes en el periodo de los Reyes Católicos y en el patronazgo de instituciones emblemáticas como San Pietro in Montorio. A partir de este punto, se analiza la consolidación de dicha presencia mediante la diplomacia, el mecenazgo artístico y la participación en la vida religiosa romana.

Uno de los aspectos más relevantes de la obra es su atención a las tensiones inherentes a esta hegemonía. El autor se detiene especialmente en diversos episodios de conflicto entre los intereses españoles y los pontificios, lo que le permite presentar a Roma como un espacio de negociación constante entre el poder espiritual y el temporal. Asimismo, el estudio destaca el papel de los españoles como agentes culturales y religiosos, subrayando su implicación en la reforma católica, en las prácticas devocionales y la transformación urbana de Roma. La presencia española no se manifiesta únicamente en el ámbito político, sino también en la configuración de identidades colectivas y en la articulación de un catolicismo con rasgos propios dentro del contexto romano.

En definitiva, la obra de Dandelet constituye una aportación de gran interés para comprender las dinámicas del poder en la Europa moderna, así como el papel de Roma como escenario privilegiado de la proyección internacional de la Monarquía Hispánica. Su enfoque interdisciplinar y su capacidad para abordar distintas escalas de análisis la convierten en una obra de referencia para el estudio de las relaciones entre España e Italia en la Edad Moderna.

 

 

Roma hispánica. Cultura festiva española en la capital del Barroco, de Pablo González Tornel, Madrid, Centro de Estudios Europa Hispánica, 2017.

BUCM (Biblioteca de Geografía e Historia): D394(46)GONrom

ÓSCAR FERNÁNDEZ MOLINA

González Tornel presenta en esta obra un análisis detallado de la presencia española en la Roma del siglo XVII mediante sus manifestaciones festivas y ceremoniales, entendidas como instrumentos fundamentales de representación diplomática, política y cultural. En este contexto, la ciudad se configuraba como un espacio clave donde la Monarquía Hispánica buscaba obtener la sanción papal a sus proyectos, mientras que los pontífices dependían en gran medida de los recursos económicos y militares proporcionados por el rey de España.

El estudio se centra en el papel de la comunidad española en Roma —y especialmente de sus instituciones y representantes diplomáticos— en la organización de celebraciones públicas, ceremonias religiosas y festejos urbanos. Estos acontecimientos, característicos de la cultura barroca, no constituían simples expresiones de devoción o entretenimiento, sino que funcionaban como vehículos de afirmación del poder y del prestigio de la Monarquía Católica en un escenario internacional de primer orden. A través del análisis de procesiones, entradas solemnes y celebraciones vinculadas a acontecimientos políticos y religiosos, el autor pone de relieve cómo el ceremonial festivo se convertía en un lenguaje político compartido. Elementos como la arquitectura efímera, las decoraciones urbanas, la música o la escenografía, transformaban la ciudad en un espacio de representación en el que se proyectaban los valores de la monarquía, estrechamente ligados a la defensa del catolicismo y al mantenimiento del orden social. La obra destaca además el papel de la embajada española en Roma como un centro clave de mediación entre diplomacia, cultura y religión. Desde este ámbito se articulaban estrategias destinadas a reforzar la visibilidad y la influencia de España en el contexto europeo, en diálogo y competencia con otras potencias. En este sentido, el estudio subraya la dimensión internacional de estas prácticas, mostrando la circulación de modelos festivos, artísticos y simbólicos en el ámbito europeo. Roma aparece así como un espacio privilegiado donde convergen intereses políticos, religiosos y culturales.

En conjunto, la obra constituye una aportación esencial para comprender la función de la fiesta y del ceremonial como herramientas de construcción simbólica del poder, y ofrece claves fundamentales para el estudio de la proyección cultural de la Monarquía Hispánica en la Europa de la Edad Moderna.

 

 

Viena y Versalles: Las cortes de los rivales dinásticos europeos entre 1550 y 1780. Jeroen Duindam. Madrid: Machado Libros, 2009.

BUCM (Biblioteca de Geografía e Historia): D394(4)DUI(spa)

MÓNICA GUTIÉRREZ VIEJO

Jeroen Duindam, profesor en el Instituto de Historia de la Universidad de Leiden, nos ofrece en este trabajo un análisis comparado del funcionamiento de las cortes de Versalles y Viena durante la Edad Moderna, que desde el siglo XV fueron espacios enfrentados. Siguiendo la estela de los estudios sociológicos desarrollados por Norbert Elías, una de las figuras más importantes del siglo pasado en la renovación historiográfica sobre el conocimiento de los ambientes cortesanos, el autor estructura la obra a través de tres cuestiones principales: «¿Quién atendía a las necesidades de la corte, y cómo se organizaba y pagaba a ese grupo?, ¿Cuáles eran las actividades diarias de tales servidores y oficiales, y hasta qué punto venían dictadas por normas ceremoniales? Y por último, ¿cómo situar a la corte en el cuerpo político, es decir, posición de los oficiales de la corte en el proceso decisorio, mecanismos de padrinazgo, facciones y favoritos, y cómo valorar la importancia sociopolítica de la corte para el reino en conjunto?» (p. 44). Por lo tanto, se trata de un trabajo que nos ayuda a complejizar y profundizar en la organización de las cortes europeas que, aunque poseían sus propias estructuras e instituciones, no dejaban de intentar copiar ciertos elementos de tanto sus aliados, como de sus enemigos. Asimismo, uno de los temas más interesantes tratados en este libro tiene que ver con las diferencias entre los ceremoniales, ya que el caso francés era mucho más abierto, puesto que los cortesanos podían contemplar directamente al rey en el ejercicio de algunas de sus actividades diarias y, en general, existía una mayor cercanía. Sin embargo, en la corte de los Habsburgo el monarca solo se hacía visible en actos puntuales y, ni mucho menos, era observado mientras comía en sus dependencias, por lo que gozaba de una mayor privacidad. Así pues, la disidencia principal entre ambos entornos cortesanos recae en el mayor sosiego y discreción de Viena; además de que en Francia eran más comunes los choques y tensiones entre la nobleza y el monarca. Por último, cabe resaltar la llamada de atención que hace Jeroen Duindam sobre la necesidad de analizar con mayor calado las relaciones entre la corte y el consejo, puesto que continúa existiendo un importante vacío historiográfico entorno a ello. En suma, Viena y Versalles: Las cortes de los rivales dinásticos europeos entre 1550 y 1780 nos permite bucear, gracias a un rico corpus documental, en la estructuración del ambiente cortesano francés y vienés que se produjo a lo largo de la Edad Moderna y que, en muchas ocasiones, se construyó a través de la comparación entre rivales. Además, esta obra posibilita la formulación de nuevas preguntas y la identificación de aquellos espacios de estudio que a nivel académico no han recibido toda la atención que merecen.