GT. 21 Cultura del servicio público como motor del desarrollo organizacional: perspectivas binacionales en la provincia del Carchi (Ecuador) y el departamento del Valle (Colombia).
Grupo de trabajo: Cultura del servicio público como motor del desarrollo organizacional: perspectivas binacionales en la provincia del Carchi (Ecuador) y el departamento del Valle (Colombia).
Coordina: Wladimir Alberto Pérez Parra, Ángel Antonio Marin Pérez (Universidad Politécnica Estatal del Carchi-Ecuador), Bairon Otalvaro Marín (Universidad del Valle-Colombia)
Resumen: La administración pública en estos tiempos de crisis y pérdida de confianza ciudadana se enfrenta a un cambio de paradigma disruptivo, impulsado por entornos caracterizados por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad (VUCA). En este escenario globalizado, los modelos burocráticos tradicionales, llamados también clásicos-burocráticos son —históricamente rígidos, jerárquicos y centrados en el procedimiento— los cuales han resultados ser insuficientes para responder a las demandas de sociedades hiperconectadas, pero socialmente fragmentadas. El presente grupo de trabajo binacional surge de la necesidad imperativa de transitar desde una administración reactiva hacia una cultura de servicio proactiva y resiliente, donde el ciudadano deje de ser un simple administrado para convertirse en el eje central y razón de ser de la acción estatal.
La propuesta se focaliza en un análisis bilateral de alto valor estratégico y geográfico para dos países fronterizos: la provincia del Carchi en Ecuador y el departamento del Valle en Colombia. Ambas regiones, aunque integradas en dinámicas económicas y marcos normativos distintos, comparten desafíos críticos que ponen a prueba la capacidad institucional. Carchi, como nodo fronterizo vital, enfrenta la presión constante de flujos migratorios masivos y la necesidad de una integración comercial que sea fluida y segura a la vez. Por su parte, el Valle lidia con una complejidad administrativa derivada de desafíos históricos de seguridad, violencia estructural y disparidades socioeconómicas persistentes. En ambos casos, el Desarrollo Organizacional (DO) no puede entenderse únicamente como una mejora técnica de procesos, sino como una transformación profunda de la identidad, la cultura y el compromiso ético del servidor público.
El análisis parte de la premisa fundamental de que el fortalecimiento institucional es, frente a todo, un fenómeno humano antes que normativo. Si bien las reformas legales y los ajustes estructurales son necesarios, la verdadera eficiencia y legitimidad emanan de una transformación de la cultura organizacional. Se postula que la cultura del servicio no es solo un indicador de gestión, sino una herramienta estratégica de resiliencia y paz territorial.
En contextos de periferia, frontera o conflicto, el servidor público se convierte en la cara visible y tangible del Estado; su vocación, integridad y ética son los únicos mecanismos capaces de mitigar la desconfianza institucional histórica y reconstruir el tejido social. Por tanto, este grupo busca investigar cómo los valores internos de las organizaciones públicas pueden actuar como catalizadores de la estabilidad socioeconómica y la mejora sustancial de las estructuras gubernamentales en el suroccidente colombiano y el norte ecuatoriano.
Para estructurar el debate académico y técnico, este grupo de trabajo agrupa ponencias que están articuladas en tres ejes transversales: Valores, Creencias y Resiliencia en la Función Pública: Este eje invita a un examen profundo de las "presunciones básicas" y los marcos mentales de los funcionarios en la provincia del Carchi y del departamento del Valle. Se busca analizar cómo el arraigo de valores éticos moldea la respuesta institucional ante la crisis de seguridad, integración migratoria y atención ciudadana. Se plantea la pregunta: ¿Cómo influye el autoconcepto y la salud organizacional del servidor público en la capacidad de la institución para resistir y adaptarse a presiones externas?
Se aspira a consolidar una red de conocimiento que trascienda la teoría administrativa convencional. El objetivo final es demostrar que una cultura organizacional humanizada es el motor indispensable para redefinir la gestión pública en contextos de crisis, promoviendo un Estado que no solo sea eficaz en sus cifras, sino legítimo, confiable y profundamente humano ante sus ciudadanos.