GT. 11 Gobierno y gobernanza de la universidad en tiempos de poder global
Grupo de trabajo: Gobierno y gobernanza de la universidad en tiempos de poder global
Coordina: Giselle González (CONICET, Argentina), Claudio Suasnábar (UBA, UNLP y CONICET, Argentina), Cecilia Schneider (Universidad Nacional de Avellanada, Argentina)
Resumen: Los años que llevamos del nuevo siglo XXI fueron poniendo de manifiesto un doble fenómeno. Por un lado, una creciente desafección política entre la ciudadanía en relación con las capacidades de las democracias para llevar a cabo sus promesas. Y, por el otro lado, la obsolescencia y falta de adecuación del modo de operar de las administraciones públicas en relación con los vertiginosos cambios que han ido produciendo en el mundo competitivo empresarial y en el espacio informativo y comunicativo de carácter global. Por una parte, se espera que los gobernantes encuentren soluciones a los grandes problemas que acuden a la sociedad. Pero, al mismo tiempo, esos mismos ciudadanos, tienen cada vez menos confianza en las instituciones públicas o simplemente no están interesados en ellos.
Al parecer, los avances en accesibilidad y capacidad de respuesta en temas significativos para la ciudadanía han sido más bien escasos, sobre todo en servicios públicos básicos y también en experiencias que hayan logrado modificar las relaciones de poder dominantes (Subirats, 2025).
La universidad, en tanto dispositivo del sistema político, no está ajena a estas tendencias. El avance de la competitividad des-territorializada consolidó la centralidad de un poder global que utiliza como mecanismos internacionales la captación de talentos y la exportación educativa (Marquina, 2026). Mientras que, como respuesta a estos procesos, surgen movimientos alternativos con narrativas autonómicas, que aunque creativos no alcanzan a simbolizar actores políticos influyentes en la arena decisional. Estas escenas se orientan hacia diferentes direcciones según el curso que le impriman los liderazgos –cada vez más unipersonales- (Musselin, 2025) de las instituciones educativas, en un contexto marcado por la fragilidad de las estructuras organizativas (Acuña y Chudnovsky, 2005) y por la temporalidad (Caruso, 2024) de las iniciativas.
Luego de la masificación de la demanda desde mediados del siglo XX y la expansión de instituciones de propósito público, éstas comenzaron a diversificarse con eje en modelos elásticos, unipersonales y miméticos en el plano decisorio. El actual estado del conocimiento permite advertir que, en los hechos, estos cambios se ordenaron a partir de las influencias discursivas y políticas derivadas de la participación en agendas de actuación internacional. Se diseñaron estándares y estrategias de respuesta donde la coordinación primero y la gobernanza ampliada después, ocuparon y ocupan un lugar central como horizonte gubernativo. Esto, independientemente de las condiciones de existencia y posibilidad de los actores situados. Esta intención caló en diferentes latitudes creando actores previamente inexistentes que si bien representan una condición necesaria para beneficiar la calidad institucional, no son suficientes para sustanciar la voz de amplios segmentos sociales que aún permanecen excluidos de circuitos de bienestar, de la ocupación de puestos relevantes, y de la redistribución de poder al interior de la estructura económico social.
Estos desajustes entre principios (reglas) y performance de la universidad abren una variedad de interrogantes respecto de la legitimidad en el proceso decisorio pero también en cuanto a la pertinencia de estrategias y mecanismos de coordinación a nivel multiescalar ¿Son las instituciones las que forjan sus propios procesos decisorios o son los formatos globales de exportación los que crean su institucionalidad? La búsqueda de respuestas para esta pregunta puede iluminar similitudes, diferencias y singularidades en las experiencias de gobernanza universitaria, que pueden colaborar a mejorar la comprensión de los andariveles donde suceden los procesos decisorios en tiempos de creciente desterritorialización, estrategia local y aceleración tecnológica universal. Se aceptarán estudios empíricos, teóricos, de caso y comparados en los que se proponga un acercamiento crítico al estudio del gobierno y la gobernanza universitaria en la era de poder global.