Astrolabio

Astrolabe

Autora: Azucena Hernández Pérez mariaahe@ucm.es

Palabras clave: astrolabio, astronomía, astrología, astrónomo.

Keywords: astrolabe, astronomy, astrology, astronomer.

Fecha de realización de la entrada: 2015

Cómo citar esta entrada: HERNÁNDEZ PÉREZ, Azucena (2015), "Astrolabio", Base de datos digital de Iconografía Medieval. Universidad Complutense de Madrid. En línea: https://www.ucm.es/bdiconografiamedieval/astrolabio

© Texto bajo licencia Creative Commons "Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International" (CC BY-NC-ND 4.0)

 


Monjes con astrolabio, Salterio de Blanca de Castilla, reina de Francia,  sXIII, Biblioteca Nacional Francesa, Ms. Arsenal Lat. 1186,  f.1v


Abstract

The astrolabe is a two-dimensional model of the universe. The origins of this astronomical instrument were in Greece around the 1st century BC. From the 8th century onwards, the Islamic world developed it further to make it an instrument at the service of religion mainly as timekeeper and, by adding decorative elements, made it also attractive to the civil power due to its symbolic dimension as image of the Universe.

The depictions of the astrolabe in the Middle Ages are scarce compared with the good number of instruments that have survived to the present day, mainly due to the existence of other instruments such as the armillary sphere or the celestial globe which carry the same symbolism.

The depictions of astrolabes in the Islamic art only present in a few illustrations in manuscripts were astronomers appear holding an astrolabe in their hand. The Christian occidental art offers depictions in manuscripts as well as in paintings and sculptures. The astrolabe appears in the hands of astronomers, monks, kings and scholars in general as much as hold by a woman as a representation of the Liberal Art of the Astronomy.


Estudio iconográfico

El astrolabio es una representación bidimensional dinámica de la esfera celeste. Es un instrumento de precisión cuyo uso principal es astronómico pero cuya progresiva sofisticación le hizo servir para muchas otras funciones como la de medida del tiempo, la determinación de direcciones geográficas, la predicción de eclipses y la realización de mediciones en usos civiles como la topografía y la agrimensura. Desde su invención en la Grecia helenística, hacia el siglo I a.C., hasta el siglo XIX, el astrolabio ha estado presente en las sociedades islámicas, desde al-Andalus a la India, y en las cristianas occidentales. Durante la Edad Media y el Renacimiento, el astrolabio fue además un objeto apreciado y demandado por el poder civil y religioso por su atractivo diseño, su dimensión decorativa y su poderoso simbolismo como imagen del Universo.

Las representaciones del astrolabio en el arte medieval, tanto islámico como de los reinos cristianos, son escasas si se compara con el buen número de ejemplares que nos han llegado y esto puede deberse al hecho de que el astrolabio se conocía y se usaba en círculos reducidos, tanto del poder como del saber, y que había otros instrumentos como la esfera armilar o el globo celeste que otorgaban simbologías similares.

No se consideran en este estudio las representaciones del astrolabio en los textos científicos que tratan sobre él, como los Tratados del Astrolabio o los Tratados de Astronomía/Astrología, dado que, en ese caso, no actúa como atributo iconográfico sino como soporte visual al contenido del texto.

Nos han llegado representaciones del astrolabio en pintura, principalmente en manuscritos iluminados, en escultura y en artes suntuarias, sobre todo taraceas y textiles. En cuanto a los escenarios en que se presenta al astrolabio como atributo iconográfico en la Edad Media, se identifican los siguientes:

  • Astrolabios en manos de astrónomos/astrólogos[1] (tanto en el mundo cristiano como en el islámico)
  • Astrolabios en manos de docentes ejerciendo su magisterio (mundo islámico y hebreo)
  • Astrolabios en manos de monjes, profetas y santos (sólo en el mundo cristiano)
  • Astrolabios como atributo de una de las artes liberales: la Astronomía (sólo en el mundo cristiano)
  • Astrolabios en objetos suntuarios de espacios palatinos (sólo en el mundo cristiano)

Es relevante señalar que el astrolabio tiene dos caras visibles, además de una serie de piezas interiores que nunca se representan. En su cara frontal, la más decorativa, se encuentra la araña con sus punteros estelares y suele elegirse como la cara representada cuando se quiere resaltar la dimensión alegórica y simbólica del astrolabio como imagen del Universo. La cara posterior, donde se encuentra la alidada, regleta con pínulas indicativa del carácter observacional del instrumento, es la elegida cuando se quiere resaltar el potencial científico del instrumento y el uso eficiente de quien lo sostiene. Como es habitual, estas reglas tienen excepciones, sobre todo en las miniaturas islámicas donde el astrolabio se representa casi exclusivamente por su cara frontal.

En el caso de los astrolabios en manos de astrónomos, el astrolabio está jugando el papel para el que nació y por tanto es la representación con menor componente alegórica. El astrolabio presenta generalmente su cara posterior, con la alidada visible y cuelga de la mano de quien lo sabe usar y por tanto lo mantiene correctamente en suspensión. Cuando el astrolabio está jugando su papel de recurso docente en manos de un profesor suele representarse por su cara frontal dado que el mapa estelar que contiene la araña es uno de los elementos más útiles en manos de un profesor para explicar la bóveda celeste y su movimiento de rotación[2]. En el caso de las miniaturas en manuscritos islámicos siempre se representa el astrolabio por su cara frontal, la más decorativa.

Especialmente interesante es el papel que juega el astrolabio como atributo en manos de monjes, profetas o santos, con una clara relación con la medida del tiempo. La importancia que tuvo para la Iglesia, en la Edad Media, el establecimiento del calendario litúrgico y  la fijación de las horas canónicas de oración,  además de la propia reflexión sobre lo efímero de la vida en el pensamiento cristiano, justifica la presencia de astrolabios en algunas Biblias, Salterios o representaciones pictóricas de Padres de la Iglesia como San Jerónimo o San Agustín.

La identificación del astrolabio con el arte liberal de la Astronomía lo convierte en uno de los atributos que, en manos de una mujer, identifica a esa ciencia en relieves, esculturas y pintura mural.

La presencia en los espacios palatinos de representaciones de instrumentos científicos en taraceas o tapices indicaban el compromiso de su dueño con el mecenazgo científico y con el saber. En estos casos, los astrolabios siempre se representan en su cara frontal y son los que inciden más en su dimensión decorativa permitiendo, en algunos casos reconocer elementos comunes con astrolabios reales que han llegado a nuestros días.



[1] En la Edad Media se usaba el término “astrólogo” para indicar a la persona que conocía los astros, sus posiciones y movimientos, los modelos cosmológicos y la medida del tiempo mediante los astros, es decir, lo que hoy llamaríamos astrónomo. La concepción global de lo creado del mundo medieval incluía, en ese devenir del Universo, al hombre, sus actos, enfermedades y circunstancias vitales y por tanto el levantamiento de horóscopos y las predicciones de eventos futuros eran también responsabilidad de los astrónomos/astrólogos.

[2] Durante toda la Edad Media, el modelo cosmológico vigente fue el geocéntrico y por tanto se consideraba que no era la Tierra la que rotaba sobre si misma cada día sino que giraba el cielo con todas sus estrellas. El giro de la araña del astrolabio reproducía esa rotación.

 

Seleccion de obras

  1. Astrónomo con astrolabio. Inicial historiada del prólogo del segundo Lapidario de Alfonso X el Sabio, ca. 1243-1250. Real Biblioteca del Monasterio del Escorial, Ms. h-I-15, f. 94r.
  2. Astrónomo con astrolabio. Inicial historiada de la obra De Plena Sphaera de Jordanus de Nemore. 2ª mitad del s. XIII. Bristish Library, Ms Harley 4350, f.31r.
  3. Astrónomos en el Monte Athos estudiando las estrellas con astrolabios y cuadrantes. Ilustración de Voyage d’outre mer de Jean de Mandeville, ca. 1410-1420. British Library, Add. Ms. 24189, f. 15r.
  4. Abu Zayd con un astrolabio. Ilustración del Maqāmāt de al-Hariri de Basora. 2º cuarto del s. XIII. Biblioteca Nacional Francesa Ms. Arabe 3929, f.178v.
  5. Aristóteles con un astrolabio enseñando a sus discípulos. Ilustración del  Kitab mujtar al-hikam wa-mahasin al kilam (Libro de la selección de las palabras sabias y hermosas)de Abu al-Wafa al-Mubashir ibn Fatik. Siglo XIII. Biblioteca del Palacio Topkapi,  Ms. Ahmed III 3206.
  6. Enseñando astronomía con un astrolabio. Ilustración de la Guía de Perplejos de Maimónides. Barcelona, 1348. Biblioteca Real de Copenhague Ms. Cod. Hebr 37, f.114r.
  7. Abraham con astrolabio y compás en sus manos. Ilustración de una Genealogía Bíblica realizada en el scriptorium de la Abadía de Saint Germain des Prés en París en 1031-1060. Biblioteca Nacional Francesa, Ms. Lat. 12117, f.106r.
  8. Monjes con un astrolabio. Ilustración del Salterio de Blanca de Castilla, reina de Francia. Siglo XIII. Biblioteca Nacional Francesa, Ms. Arsenal Lat. 1186,  f.1v.
  9. Monje con astrolabio y otros instrumentos de medida del tiempo. Ilustración de la obra Horologium Sapientae de Heinrich Seuse, ca. 1334. Biblioteca Real de Bruselas, Ms Bruxelles BR.IV f. 13v.
  10. San Jerónimo en su estudio. Jan van Eyck (atribuido), 1435. Detroit Institute of Art, nº inv. 25.4.
  11. La Astronomía representada como una mujer con un astrolabio. Fontana Maggiore de Perugia de Nicola y Giovanni  Pisano, 1275-1278.
  12. La Astronomía representada como una mujer con un astrolabio. Púlpito del Duomo de Pisa de Giovanni Pisano, 1302-1310.
  13. Tapiz del Astrolabio. Talleres de Tournai. ca. 1450-1500. Museo de Tapices y Textiles de la Catedral de Toledo, nº. inv. 1533.
  14. Astrolabio en el Studiolo de Federico di Montefeltro en el Palacio Ducal de Urbino (Italia). Diseño atribuido a Francisco di Giorgio Martini, Boticelli y Bramante. Taracea de Baccio Pontelli, Giuliano y Benedetto da Maiano, 1473-1476.
  15. Astrolabio en el Studiolo del Palacio Ducal de Gubbio (Italia). Diseño de Francisco di Giorgio Martini. Taracea de Giuliano y Benedetto da Maiano, ca. 1478-82. Metropolitan Museum de Nueva York, nº inv. 39153.

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