Huella de Carbono UCM 2021

La Universidad Complutense de Madrid ha realizado el cálculo de su huella de carbono de alcance 1, 2 y 3 de emisiones de Gases de Efectos Invernadero (GEI). 

El pasado curso académico se registró en el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITERD), la Huella de Carbono UCM de alcance 1 y 2, para los años 2018, 2019, 2020, obteniendo los correspondientes certificados del MITERD. Este curso académico 2022/23 presentamos el cálculo completo de la Huella de Carbono incluyendo los tres alcances establecidos para medir las emisiones de GEI.

Alcance 1. Emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles;

Alcance 2. Emisiones indirectas por el uso de electricidad

Alcance 3. Otras emisiones indirectas propias de la actividad universitaria, en concreto transporte (viajes institucionales y desplazamientos de empleados y estudiantes desde su residencia al centro de trabajo), consumos de bienes (agua y papel) y gestión de residuos.

La metodología empleada para el cálculo de la Huella de Carbono UCM 2021 es la norma ISO 14064-1: 2019.

 

La huella de carbono, medida por las emisiones de CO2e, es algo que está en la mente de poca gente de la @unicomplutense, pero es algo esencial si queremos conducir las acciones para disminuirla a un buen término. Saber dónde y por qué emitimos más, es esencial para orientar los esfuerzos de descarbonización de forma más efectiva. Por ejemplo, el cálculo de las huellas de carbono de alcance 1, 2 y 3 nos ha permitido ver que no es la energía eléctrica la causa más importante de las emisiones, que ya está certificada como de origen 100% renovable.


Tenemos registrado en el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico la huella de alcance 1 y 2 de los años 2018, 2019 y 2020. El cálculo de esta huella tiene un alcance limitado, el consumo de combustibles fósiles y electricidad, y nos indica que la principal reducción debe hacerse en la central térmica.

Hasta ahora, este era la estrategia más realista a tenor de la información de la que se disponía: una mejor central térmica (que ya está en construcción), mejorar la climatización (pasar a una aerotermia frente al uso de radiadores de agua caliente) y trabajar por la geotermia para calefactar/refrigerar en la noche.

Pero el cálculo de la huella de alcance 3 nos dice que para disminuir las emisiones no solo debemos mejorar el funcionamiento de la universidad sino cambiar nuestra actitud diaria. Es la huella más complicada de calcular. Tanto que ninguna universidad española la tiene registrada... hasta ahora.

La Universidad Complutense de Madrid se convierte en la primera universidad española en registrar esta huella y nos da una información muy importante.

La actividad regular de la universidad genera 13.500 toneladas de CO2e, fundamentalmente, pero no solo, fruto del uso de combustibles fósiles (en calefacción, pero también por los viajes que hacemos de trabajo). Y una fracción debida a la generación de residuos.

La sorpresa viene cuando se consideran los desplazamientos. Estimamos que generan unas emisiones de 23.500 toneladas adicionales de CO2e. Esta cifra incluye las toneladas generadas por viajes de investigación, que son una fracción muy pequeña (unos 338 toneladas de CO2e).

El cálculo de la huella de alcance 3 se podrá ir completando cada vez más, pero este ha sido ya verificado por una auditora externa (es un paso previo necesario para registrar la huella de carbono de alcance 3) y ha sido aceptado por el Ministerio.

Así pues, hace falta una política más agresiva en este ámbito, pero ya se han marcado buenas líneas de trabajo que hay que continuar: infraestructura (con más de 600 puestos desplegados) y un piloto de teletrabajo con un reglamento asociado, acuerdos para fomentar el coche compartido, instalación de BICIMAD (con tres aparcamientos)...

La instalación de cargadores eléctricos es necesaria, y será lo siguiente antes de junio, pero hay que calibrar su impacto. En 60 meses sólo el 5% de los complutenses encuestados esperan tener coche eléctrico (ahora es un 1%).

Por supuesto, hay que seguir trabajando en otros epígrafes, como la eliminación de residuos de papel. Ya hemos dado pasos en este sentido con la normativa de medios electrónicos que entró en vigor el pasado 30 de noviembre de 2022. Fue un paso importante para dejar sin sentido el uso de papel en todo lo referente a trámites administrativos. A este deberán seguir más pasos, que será la gestión económica digital, que debería estar en dos años.

Son solo ejemplos de lo que nos informa el cálculo de la huella de carbono. Un trabajo metódico que empieza con la ubicación de nuestra universidad en lo que a emisiones de CO2 se refiere y continua con acciones de alcance muy focalizadas en lo que se identifica como prioritario.