Proyectos de Investigación

Yacimiento

El yacimiento de Singilia Barba

La ciudad romana de Singilia Barba, situada en el actual Cortijo del Castillón (Antequera, Málaga), fue un importante municipio de la provincia Bética. Citada por autores clásicos como Plinio, Ptolomeo y el Itinerario de Antonino, obtuvo en época flavia el rango de municipium con el nombre de Municipium Flavium Liberum Singiliensis. Su historia abarca desde un asentamiento prerromano hasta época andalusí, con continuidad de ocupación hasta el siglo XII.

El yacimiento conserva un urbanismo monumental comparable al de otras ciudades béticas, aunque gran parte permanece todavía enterrado. Gracias a las excavaciones y prospecciones realizadas, se distinguen distintos sectores que permiten comprender su vida urbana.

El teatro romano

En la ladera del cerro se localiza el teatro, uno de los edificios más representativos de la ciudad. Con un diámetro de aproximadamente 52 metros y capacidad para unos 2.000 espectadores, es un espacio que refleja el peso de los espectáculos en la vida social de Singilia Barba. Las excavaciones realizadas en los años 80 permitieron conocer la parte superior de la cavea, mientras que los niveles inferiores permanecen sepultados, en un estado de conservación excepcional que lo convierte en uno de los conjuntos teatrales más prometedores de la Bética.

El foro

El centro de la vida política, administrativa y religiosa de la ciudad era el foro. Las excavaciones sacaron a la luz dos templos principales y varios templetes, además de una plaza pavimentada con losas de arenisca de grandes dimensiones y la basílica, espacio destinado a la justicia y a las reuniones públicas. Todo ello demuestra el alto grado de monumentalización alcanzado por la ciudad y la importancia de sus élites locales, que promovieron la construcción de estos espacios en línea con los programas de romanización de época flavia.

El circo romano

En la parte baja de la ciudad se extiende el circo, uno de los elementos más singulares de Singilia Barba. Aunque nunca ha sido excavado, la fotografía aérea y el análisis mediante LiDAR han permitido reconstruir su planta, de unos 350 metros de longitud. La existencia de inscripciones dedicadas a juegos circenses confirma su uso como espacio de espectáculos, lo que refleja la capacidad de la ciudad para integrar las formas de ocio y propaganda política propias del mundo romano.

Las necrópolis

Alrededor de la ciudad se han documentado varias áreas funerarias. La más destacada es la necrópolis de Las Maravillas (Bobadilla), excavada en los años 90, que ha aportado ajuares cerámicos, epigráficos y escultóricos. Estas evidencias ayudan a reconstruir no solo las prácticas funerarias, sino también la estratificación social y las creencias religiosas de la comunidad.

Áreas domésticas y productivas

Más allá de los edificios monumentales, Singilia Barba se articula también en torno a espacios residenciales y productivos. Las prospecciones arqueológicas han identificado varias villae rurales en su territorio, que formaban parte del paisaje agrícola de la campiña antequerana. Asimismo, la presencia de un taller de terra sigillata hispánica indica que la producción cerámica fue un elemento esencial de su economía, con una distribución que posiblemente alcanzó mercados regionales y mediterráneos.

Epigrafía y escultura

El conjunto epigráfico de Singilia Barba es uno de los más ricos de la región, con más de 70 inscripciones conservadas, muchas de ellas de carácter monumental y vinculadas a edificios públicos. Estos textos nos hablan de la vida política, religiosa y social de la ciudad, de sus instituciones y de sus élites. A ello se suma un conjunto escultórico y decorativo de gran calidad, que confirma el alto grado de romanización y el deseo de monumentalizar los espacios públicos siguiendo modelos imperiales. Parte de estas piezas se conserva hoy en el Museo de Antequera y en el Museo de Málaga.

Un patrimonio en redescubrimiento

Pese a su relevancia, Singilia Barba no ha contado hasta ahora con un plan de investigación sostenido desde las excavaciones de los años 80 y 90. El nuevo proyecto retoma el estudio del yacimiento de forma integral, aplicando técnicas de geoarqueología, excavación y análisis de cultura material, con el objetivo de recuperar para la ciencia y la sociedad la memoria de una ciudad romana que durante siglos quedó en la sombra.