Trastornos de las Funciones Orofaciales
Deglución atípica:
Es una alteración del patrón deglutorio de la fase oral de la deglución, caracterizada por una dinámica incorrecta donde la lengua, los labios o la musculatura peribucal presionan y empujan las piezas dentales en diferentes direcciones al deglutir. Esta interferencia puede alterar la posición de los dientes, provocar maloclusiones dentarias, trastornos de la articulación temporomandibular, un incremento de enfermedades bucodentales y la articulación alterada de sonidos del habla. Requiere de la intervención logopédica para reeducar el hábito y asegurar el éxito o evitar los tratamientos de ortodoncia.
Hábito de respiración oral/bucal:
Ocurre cuando hay establecido un patrón respiratorio en el que el aire entra la mayor parte del tiempo por la boca, bien por una causa orgánica (obstrucción de las vías aéreas superiores) o funcional (por un mal hábito). Esto provoca serias alteraciones en el sistema estomatognático que repercuten principalmente en el desarrollo orofacial, en la deglución, en la posición dentaria, en la postura, en la atención y en la calidad del sueño.
Síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) y síndrome de apnea-hipoapnea del sueño (SAHS):
El SAOS y SAHS son trastornos de la respiración que se producen durante el sueño y que se caracterizan por pausas respiratorias o apneas como consecuencia de una obstrucción parcial (en el caso de la hipoapnea) o total (en el caso de la apnea obstructiva) de las vías aéreas superiores, normalmente de la orofaringe y/o hipofaringe. Estas apneas provocan caídas en los niveles de oxígeno, por lo que se producen microdespertares para restablecer la respiración, interrumpiendo el ciclo natural del sueño. Como consecuencia, se experimenta un descanso fragmentado y de mala calidad, lo que se traduce en fatiga crónica, somnolencia, dolores de cabeza y problemas de concentración.
Anquiloglosia o frenillo lingual limitante:
Es una condición congénita en la que el tejido que une la lengua al suelo de la boca es demasiado corto, grueso o tenso, lo que restringe significativamente los movimientos de la lengua. Esta limitación funcional puede generar grandes dificultades desde los primeros meses de vida, afectando al agarre y la succión durante la lactancia materna. Asimismo, puede interferir en la deglución, la respiración y la correcta producción de ciertos fonemas.
El logopeda participa en su diagnóstico, examinando el impacto del frenillo en las diferentes funciones orofaciales. Además, interviene antes y después de la frenectomía o frenuloplastia.
Disfunción temporomandibular (DTM) y Bruxismo:
La DTM se trata de la patología de la articulación temporomandibular, relacionada con el desempeño de un papel esencial del sistema estomatognático con funciones como la masticación, la deglución y la articulación. La DTM puede darse de forma unilateral o bilateral y la sintomatología varía en función de la magnitud de la afectación. Se consideran síntomas fundamentales el dolor o mialgia, los chasquidos, ruidos articulares, la limitación de apertura y movimiento mandibular.
La etiología de esta patología es multifactorial y se asocia clásicamente con factores predisponentes como alteraciones oclusales, malos hábitos, estrés, ansiedad, bruxismo, entre otros. El bruxismo es un movimiento parafuncional de rechinamiento y apretamiento dentario que funciona como liberador de tensión y se da en momentos que no se corresponden con las funciones de masticación y deglución.
Disfunciones tubáricas:
Alteración del correcto funcionamiento de las trompas de Eustaquio, que imposibilita la ventilación del oído medio, el drenaje de las secreciones producidas por la caja timpánica y el equilibro de las presiones internas y externas del oído. A consecuencia de ello, pueden aparecer alteraciones respiratorias (como respiración oral), en la función de deglución (deglución atípica, ausencia del reflejo de faríngeo, disfagia, etc.), auditivas (otitis media serosa), en la voz (disfonía), entre otras.
Disfagia:
Es un trastorno de la deglución caracterizado por una alteración en el desarrollo de una o varias de las fases deglutorias. Comúnmente podemos decir que la disfagia es la “dificultad para tragar”. La deglución puede verse alterada en su eficacia, pudiendo producir una desnutrición, o en su seguridad, produciendo atragantamientos y/o aspiraciones que pueden causar desde enfermedades respiratorias graves hasta el fallecimiento del paciente. Además, este trastorno puede ser congénito o adquirido, generando un gran impacto en la calidad de vida de quienes la sufren.
La disfagia presenta una amplia variedad de clasificaciones: en función de la fase deglutoria alterada, en función de la topografía, en función de la etiológica, según el tipo de alimento y en función de su evolución.