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La relatividad lingüística como herramienta en la educación bilingüe

Autor: Alejandro del Valle Regalado

6 mar 2023 - 10:18 CET

Todos sabemos que sin un buen nivel de inglés es más difícil conseguir un trabajo digno, incluso se dice que sin él no se va a ningún lado”. Sin embargo, las ventajas de saber inglés (o, ya puestos, cualquier otro idioma) no se limitan a tener mayores posibilidades de optar a un trabajo digno o ascender en la escala social, sino que también es útil a nivel personal. 

La idea de aprender una segunda lengua como algo provechoso para nosotros mismos no es nueva, ya en tiempos del emperador romano Carlomagno, éste intuía que saber una segunda lengua es tener una segunda alma. Si bien saber otro idioma no hace que tengamos una segunda personalidad per se, sí enriquece nuestra manera de ver el mundo y mejora muchas de nuestras capacidades cognitivas.

 

¿Existen varias formas de percibir la realidad?

La teoría de la relatividad lingüística defendía que la lengua que hablamos determina la forma en la que pensamos. Esta afirmación generó un acalorado debate académico desde su concepción a principios del siglo XX hasta hace relativamente poco. No obstante, hoy se acepta una versión diluida de la misma que sugiere que la lengua que hablamos influye o condiciona nuestra manera de percibir la realidad, pero no la define.

La famosa novela 1984 de George Orwell basa el concepto de neolenguaje en la relatividad lingüística. En la obra vemos cómo se trata de sustituir el inglés por la neolengua impuesta por un régimen totalitario con la intención de que los pensamientos o ideas rebeldes que puedan amenazar a ese régimen no puedan expresarse y, por tanto, como no existen palabras que generen dichos pensamientos, los hablantes no pueden siquiera pensar en rebelarse. 

En la vida real, también vemos cómo este fenómeno ocurre de forma natural. Existen tribus en el norte de Australia que no conocen las direcciones relativas de izquierda, derecha, arriba, o abajo, ya que no hay palabras que hagan referencia a esos conceptos; en su lugar, usan los puntos cardinales norte, sur, este, y oeste. Así, si quisieran decir tienes una mancha en el brazo izquierdo, dirían tienes una mancha en tu brazo noreste (si el brazo estuviera al noreste, claro). La consecuencia de pensar de esta manera es que los hablantes de esa lengua tienen un sentido de la orientación extraordinario, como si tuvieran una brújula integrada en la cabeza. 

De forma parecida, una población de América del Sur percibe el tiempo de forma distinta. Para el lector, la idea de que el pasado está detrás y el futuro delante es completamente razonable e incluso evidente, pero no tiene ningún sentido para la población en cuestión; al contrario, en su cultura se considera que el pasado, que podemos ver, se encuentra delante, y el futuro, que es desconocido, detrás. Este punto de vista que ofrece su idioma condiciona su percepción del paso del tiempo. No se preocupan por el futuro porque no existe para ellos, solo el presente y el cúmulo de presentes (que forman el pasado) son de interés.

También encontramos casos como estos en lenguas más cercanas a la nuestra en nuestro día a día, como el inglés. Imagine el lector una situación en la que, por accidente, alguien provoca que un plato se rompa.  Lo más seguro es que en español digamos “se ha roto” o “el plato se ha roto” pero, en cualquier caso, la frase sugiere que nadie ha roto el plato. Esto no ocurre en inglés, ya que la forma que tienen de expresar esa situación es distinta. En inglés dirían “he broke the plate” (él ha roto el plato), y al expresarse de esa forma, se asume inconscientemente que la culpa la tiene alguien, aunque nadie la tiene, porque ha sido un accidente. 

Esto tiene importantes consecuencias culturales para los hablantes de estos idiomas. Las personas de habla hispana no solemos darle tanta importancia a quién hizo algo, pero sí a la intención de la acción, esto es, si fue accidental (“se ha roto el plato”) o intencionado (“Pedro ha roto el plato”); mientras que los angloparlantes solo se centran en quién lo hizo (“él ha roto el plato”), sin importar si fue aposta o sin querer. 

 

¿Qué ocurriría en la mente de quien habla estos dos idiomas con sus propias percepciones de la realidad? 

Como se puede entrever en los ejemplos anteriores, el idioma está íntimamente relacionado con la cultura; por tanto, al adquirir un idioma también adquirimos su cultura, y nos adaptamos a esta. Saber dos idiomas (junto con sus respectivas culturas) ofrece a la persona bilingüe una visión mucho más completa y amplia de la realidad. 

Esto se traduce en que la persona bilingüe toma decisiones de forma mucho más racional que la monolingüe. Al aprender inglés, aprendemos a expresar y a entender la realidad de forma distinta, integramos en nuestra vida cotidiana otra forma de ver el mundo y la aplicamos en nuestro idioma. De esa forma, somos capaces de interpretar la misma situación de manera diferente, lo que nos hace más tolerantes y empáticos. Considere el lector que estamos adaptando una cultura y costumbres distintas junto con el idioma. 

Por último, creo que la mayor ventaja de aprender una lengua y pensar de formas en las que en nuestro idioma no es posible, es que nos permite reflexionar sobre nuestra lengua materna y nuestra cultura. Desarrollamos una forma de pensamiento crítico que podemos usar para cuestionar y mejorar tanto aspectos personales como sociales, precisamente en tiempos en los que el pensamiento crítico se encuentra en peligro de extinción. 

 

Bibliografía:

Athanasopoulos, P., Damjanovic, L., Krajciova, A., y Sasaki, M.. Representation of colour concepts in bilingual cognition: The case of Japanese blues. Bilingualism: Language and Cognition, 2010; 14 (01): 9 DOI: 10.1017/s1366728909990046

Berube, C. (2012, 12 de diciembre). Mapping the Bilingual Brain. Retrieved from https://www.radiolab.org/episodes/256407-mapping-the-bilingual-brain

Nordquist, Richard. (2020, 26 de agosto). The Sapir-Whorf Hypothesis Linguistic Theory. Retrieved from https://www.thoughtco.com/sapir-whorf-hypothesis-1691924

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