Describen un mecanismo fundamental para que un tipo de linfocitos T responda frente al desarrollo de tumores

  • Un estudio internacional en el que participa la Universidad Complutense de Madrid demuestra que los linfocitos T γδ,  células del sistema inmunitario, necesitan mantener activo su receptor para detectar daños en los tejidos y ayudar a frenar el crecimiento de tumores.

  • Los resultados, publicados en Nature, ayudan a entender cómo funcionan estas células, capaces de responder rápidamente cuando detectan que algo no va bien en el organismo, y abren nuevas vías para estudiar su posible utilización frente al cáncer.

 

Imagen de microscopía que muestra las células Tgd en color verde patrullando el intestino (rosa) / Bethania García Cassani, CBM.

Imagen de microscopía que muestra las células Tgd en color verde patrullando el intestino (rosa) / Bethania García Cassani, CBM.

CBM/ UCCUCM, 8 de octubre de 2026. Una investigación publicada en Nature en la que participa el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM-CSIC-UAM) y la Universidad Complutense de Madrid (UCM) demuestra que el receptor TCRγδ es necesario para mantener el estado de los linfocitos T γδ ante situaciones de inflamación y que puedan actuar frente a tumores desarrollando sus funciones de vigilancia inmunitaria en los tejidos.

Nuestro sistema inmunitario cuenta con diferentes tipos de células encargadas de detectar y eliminar aquello que puede resultar perjudicial para el organismo. Algunas patrullan continuamente los tejidos para identificar células infectadas, dañadas o que han empezado a comportarse de manera anormal.

Entre ellas se encuentran las llamadas células T γδ. Son un tipo particular de linfocito, una de las principales familias de células de defensa del organismo, que se encuentra especialmente en lugares como la piel y el intestino.

Estas células tienen en su superficie una especie de antena, conocida como receptor T γδ, que les permite recibir información de lo que ocurre a su alrededor. Cuando detectan determinadas señales de peligro, pueden activarse rápidamente y contribuir a eliminar las células dañadas o alteradas.

El estudio en el que también participan el Francis Crick Institute, ha demostrado que estas células necesitan mantener activa esa “antena” para funcionar correctamente.

La antena no sirve solo para empezar a funcionar

Hasta ahora se sabía que el receptor T γδ desempeña un papel importante durante el desarrollo de estas células. Sin embargo, no estaba claro si seguía siendo necesario una vez que las células ya habían madurado y se habían instalado en los tejidos.

Para averiguarlo, los investigadores desarrollaron modelos experimentales que les permitieron retirar el receptor de las células T γδ cuando estas ya estaban completamente desarrolladas.

El resultado fue claro: cuando las células perdían su receptor, empezaban rápidamente a cambiar su comportamiento. Aunque seguían presentes en los tejidos, perdían algunas de las características que necesitan para permanecer allí, activarse y responder frente a células dañadas.

Es decir, el receptor no funciona únicamente como una herramienta que ayuda a poner en marcha estas células durante su desarrollo. También necesitan seguir recibiendo sus señales para mantenerse preparadas y cumplir correctamente su función.

También ocurre en células humanas

Los investigadores comprobaron además qué sucedía en células T γδ humanas. En ellas observaron cambios similares cuando se eliminaba el receptor, especialmente en procesos relacionados con la respuesta defensiva y con el funcionamiento interno de las células.

Estos resultados indican que la necesidad de mantener activo este receptor no se limita a un único tipo de célula T γδ o a un determinado tejido.

En conjunto, los experimentos muestran que estas células necesitan estar continuamente “informadas” de lo que ocurre a su alrededor para mantener su capacidad de respuesta.

El equipo quiso comprobar también si la pérdida del receptor afectaba a la capacidad de estas células para luchar contra el cáncer.

“Para ello utilizamos tres modelos diferentes de tumores. En los animales a cuyas células T γδ se les ha quitado su receptor, los tumores crecieron más que en aquellos en los que las células mantenían el receptor”, comenta Miguel Muñoz Ruiz, autor del estudio e investigador del CBM.

Los investigadores también estudiaron las células en el laboratorio y observaron que, sin el receptor, eran menos capaces de provocar la muerte de células tumorales.

Estos resultados muestran que, para responder frente a un tumor, las células T γδ no solo necesitan haber recibido las instrucciones adecuadas durante su desarrollo. También necesitan mantener activo su receptor cuando llega el momento de actuar.

Una respuesta rápida que necesita mantenerse activa

Las células T γδ tienen una característica particular: pueden responder con mucha rapidez cuando detectan que un tejido está dañado o que una célula se ha vuelto anormal. Por ello, durante años se ha intentado comprender cómo consiguen actuar tan rápidamente.

El nuevo estudio ayuda a explicar este comportamiento. Estas células están preparadas para responder con rapidez, pero necesitan seguir recibiendo señales de su entorno para mantenerse en condiciones de hacerlo.

Los resultados permiten entender mejor cómo funciona este sistema de defensa y muestran que el receptor T γδ desempeña un papel continuo en la capacidad de estas células para vigilar los tejidos.

Las células T γδ están despertando interés como posible herramienta para desarrollar nuevas estrategias contra el cáncer, precisamente por su capacidad para reconocer y eliminar células alteradas.

Comprender qué necesitan estas células para mantenerse activas puede ayudar a los investigadores a estudiar en el futuro cómo potenciar o controlar su actividad. Todavía se trata de investigación básica y estos resultados no constituyen por sí mismos un nuevo tratamiento contra el cáncer, pero aportan información relevante sobre el funcionamiento de estas células.

El trabajo muestra, en definitiva, que estas células de defensa necesitan mantener activa su “antena” para seguir vigilando correctamente los tejidos y responder cuando detectan una amenaza.

 

Referencia bibliográfica: Nicolas Veland*, Bethania García-Cassani*, Ángela Zarco-Cuadrillero, Annamaria Mavrigiannaki, Ambra Natalini, Josephine Eum, Alejandro Suarez-Bonnet, Pierre Vantourout, Duncan McKenzie, Jannik Franken, Ana V Marin, Anett Jandke, Rosa Andres-ejarque, Jessica Strid, Adrian C. Hayday+ and Miguel Muñoz-Ruiz+." γδ T cell receptor dependencies define a unique immunosurveillance modality". Nature, DOI: 10.1038/s41586-026-11076-4.


 

      
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