Identifican etiquetados erróneos en envases de alimentos de supuesto origen vegetal

  • El análisis de cinco envases diferentes determinó que su composición mayoritaria corresponde a plásticos no biodegradables derivados del petróleo que contienen aditivos de origen vegetal prohibidos en la UE.
  • El estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid demuestra que existen alternativas vegetales sostenibles con potenciales propiedades antioxidantes.

 

Los investigadores han analizado tuppers y vasos para llevar, entre otros. / Shutterstock.

Los investigadores han analizado tuppers y vasos para llevar, entre otros. / Shutterstock.

UCC-UCM, 2 de junio de 2026. Según una investigación liderada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el 60 % de los envases alimentarios analizados –entre ellos tuppers, vajillas infantiles o vasos para llevar– calificados como “ecológicos” o “saludables” de supuesto origen vegetal y comercializados por internet presentan un etiquetado erróneo, incumpliendo así el marco regulatorio de la Unión Europea.

En concreto, de los cinco envases analizados, dos de ellos no cumplen con lo que indica su etiqueta y en un tercero la información es incompleta.

El análisis, publicado en Journal of Hazardous Materials, determinó que su composición mayoritaria corresponde a plásticos convencionales no biodegradables derivados del petróleo que contienen aditivos de origen vegetal prohibidos en la UE –como la fibra de bambú–.

“Se necesitan regulaciones globales para garantizar el etiquetado correcto de los envases alimentarios y evitar prácticas fraudulentas”, defiende María Dolores Marazuela, investigadora del Departamento de Química Analítica de la UCM.

Otra de las conclusiones del trabajo es que existen alternativas vegetales sostenibles, como los bioenvases comerciales de hoja de palma, que aportan compuestos bioactivos antioxidantes (polifenoles). Estos compuestos son potencialmente capaces de neutralizar el estrés oxidativo celular inducido por la exposición a microplásticos derivados de los envases plásticos convencionales.

El potencial de los bioenvases

Para llevar a cabo el estudio, se implementaron técnicas analíticas para verificar si el material del envase era el mismo que el que indicaba su etiqueta.

Una vez caracterizados los envases, se evaluaron las diferencias en la toxicidad de las micropartículas obtenidas de los envases empleando ensayos in vitro con cultivos celulares Caco-2, que simulan las células del epitelio intestinal humano.

Los resultados de los ensayos in vitro demuestran que la ingesta de las micropartículas procedentes de los envases alimentarios estudiados supone un bajo riesgo citotóxico agudo para la salud gastrointestinal, aunque se observa un incremento del estrés oxidativo para los derivados de envases plásticos convencionales (polipropileno).

“En cambio, las micropartículas procedentes de bioenvases comerciales de hoja de palma ejercen una potencial actividad protectora frente al estrés oxidativo inducido, atribuible a su elevado contenido en compuestos antioxidantes naturales. Esto abre la puerta a su uso potencial como envases alimentarios activos con propiedades antioxidantes", añade Marazuela.

Los envases de alimentos representan el 60 % de los residuos plásticos mundiales, contribuyendo a la contaminación por microplásticos del medioambiente y de la cadena alimentaria. La principal vía de exposición de los humanos a los microplásticos es la ingesta a través de los alimentos o de los materiales en contacto con ellos y posterior absorción a través del tracto gastrointestinal.

Además, según la bibliografía consultada para el estudio, en la Unión Europea el 42 % de los trabajadores utilizan envases plásticos aptos para microondas a la hora del almuerzo. 

Aunque existen pocos informes directamente relacionados con humanos, los estudios realizados en modelos celulares o animales han demostrado que la exposición a microplásticos puede desencadenar eventos celulares, tales como sobreproducción de especies reactivas de oxígeno, daño oxidativo, procesos inflamatorios y alteraciones en el microambiente intestinal.

Como parte de los principios de la economía circular, existe una tendencia actual a reemplazar gradualmente los materiales plásticos en contacto con alimentos derivados de combustibles fósiles por bioplásticos derivados total o parcialmente de biomasa renovable.

“Este estudio demuestra que los envases de alimentos compostables/biodegradables derivados de biomasa vegetal, rica en compuestos bioactivos antioxidantes, antiinflamatorios y antibacterianos, pueden ser una alternativa sostenible para preservar los alimentos y proteger la salud, aunque aún se necesitan más estudios de evaluación de riesgos”, concluye la investigadora de la UCM.

Además de la UCM, en el trabajo participan el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN-CSIC) y el CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM).

 

Referencia bibliográfica: M. Dolores Marazuela, Miguel Klaiber, Adrián Domene, Raquel Mateos, Sonia Ramos, “Food packaging characterization, composition profiles and in vitro testing of micro(bio)plastics from selected petroleum- and plant-based food containers”, Journal of Hazardous Materials, Volume 501, 2026, 140782, ISSN 0304-3894, DOI: 10.1016/j.jhazmat.2025.140782.


 

      
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