Ya estamos en Costa Rica: El Observatorio Complutense de Desinformación despliega misión de observación para las elecciones nacionales de 2026
1 feb 2026 - 15:56 CET
Una delegación del Observatorio Complutense de Desinformación, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y en colaboración con la Universidad de Costa Rica, desarrolla una intensa agenda de trabajo orientada a monitorear los desórdenes informativos en el marco de las elecciones nacionales de 2026. A través de entrevistas con autoridades electorales, periodistas y un encuentro con organizaciones de la sociedad civil, la misión busca caracterizar el ecosistema informativo del actual ciclo electoral.
Por Equipo Observatorio Complutense de Desinformación
El pasado 27 de enero, una comitiva del Observatorio Complutense de Desinformación inició una Misión de Observación Electoral (MOE) en Costa Rica. Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y que trabaja en colaboración con el Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (PROLEDI) de la Universidad de Costa Rica, tiene como objetivo identificar y analizar casos de desinformación electoral mediante la metodología de Interferencia y Manipulación de la Información (IMI). Se trata de un enfoque comparativo que ya ha sido aplicado en 17 procesos electorales a nivel internacional.
Durante los primeros días de la misión, la agenda oficial incluyó reuniones la autoridad electoral y con centros académicos especializados en información electoral y análisis de datos sociopolíticos y demográficos. En este marco, se sostuvo un diálogo técnico con Steffan Gómez, del Programa Estado de la Nación (PEN), y se realizaron entrevistas con periodistas locales de medios, como Darío Chinchilla de Doble Check, con el fin de evaluar la calidad de la información electoral que circula en los días previos al proceso electoral.
El viernes 30 de enero, en dependencias de la Universidad de Costa Rica, se llevó a cabo el Diálogo sobre Desinformación Electoral en el marco de las Elecciones Nacionales de Costa Rica 2026. Esta instancia, organizada conjuntamente con PROLEDI, permitió debatir las experiencias directas de diversos actores sociales frente a los trastornos informativos. Participaron organizaciones de relevancia nacional como Costa Rica Íntegra, Sulabatsú, Voces Nuestras y el Centro de Investigación en Derecho Digital, cuyos aportes contribuyeron a problematizar cómo la desinformación incide en la calidad del debate público y en la confianza en el proceso electoral.
Esta jornada con la sociedad civil se estructuró como una conversación moderada, lo que permitió identificar tanto a los principales grupos afectados por las campañas de desinformación (destinatarios o targets) como a los actores que las impulsan en el actual ciclo electoral. Asimismo, se discutieron los desafíos regulatorios y las oportunidades existentes para hacer frente a narrativas fabricadas o manipuladas. Los insumos recogidos en este espacio constituirán una base técnica relevante para la elaboración del informe país que el Observatorio presentará en los próximos meses sobre la situación en Costa Rica.
Esta misión se inscribe en el trabajo sostenido del Observatorio Complutense de Desinformación por comprender cómo los desórdenes informativos propios de la era digital impactan los procesos electorales, con el objetivo de aportar evidencia empírica y apoyo técnico a las instituciones responsables de resguardar su integridad y seguridad. Este proyecto cuenta con financiamiento del Ministerio de Ciencia e Innovación y de la Agencia Estatal de Investigación, y más recientemente con el respaldo de la Cátedra Jean Monnet Decoding-i-Disorders, financiada por el programa Erasmus+ de la Unión Europea.
Diálogo con organizaciones de la sociedad civil en la Universidad de Costa Rica. Fuente: Albertina Piterbarg.
Diálogo con organizaciones de la sociedad civil en la Universidad de Costa Rica. Fuente: Catalina Gaete.
Material electoral actual y muestra histórica en exhibición en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Fuente: Catalina Gaete.
