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Procesos creativos

Jóvenes creadoras con las ideas muy claras, en los tiempos del bombardeo de imágenes

Ana de Fontecha, Gloria López y Luciana Rago, las Premio Joven de Artes Plásticas de este año, tienen ideas sólidas sobre los procesos creativos y la relación del artista con la sociedad actual. Con una naturalidad que trasluce una reflexión profunda nos han hablado de cómo se crea en una época en la que priman los estímulos visuales de Internet y las redes, de la implicación del arte en el tiempo social que estamos viviendo o del segundo poder sobre el arte que tiene el que observa una obra.

 

 

“Entiendo los procesos creativos como una manera de repensar lo que sucede a nuestro alrededor, esa realidad de imágenes hiperfugaces actual, que se nos escapa de las manos y es como una imagen fantasma”, así los abordaba Gloria López (accésit) en este encuentros complutense. Y en esos procesos no dejamos de intervenir como público ni como sociedad. “Es el que mira el que pone el texto o el que lo quita, el que lo descifra. El que ve tiene el segundo poder de hacer, el primero lo tiene el artista”, confiesa Ana de Fontecha (ganadora del 17 Premio). “Todo lo que uno ve lo atraviesa a uno y se traduce o se materializa en un trabajo de forma consciente o inconsciente”, apunta Luciana Rago (accésit), pero añade “de lo que uno hable en un trabajo tiene que surgir de un interés profundo, para poder sostenerlo en el tiempo”.

El profesor Alfredo Piquer buscó en el encuentro las referencias latentes en la obra de cada una de ellas y reivindicó que “en los tiempos duros que vivimos habría que volver a dotar al arte de unos medios inteligibles, implicarlo en lo social, en lo político”. Piquer -profesor de la Facultad de Bellas Artes, artista y poeta- se preguntaba si “el arte está pecando de desconexión con el contexto social”.

La enseñanza del arte

En el encuentro se abordó también el estado actual del aprendizaje. Piquer, sin dejar de reconocer las ventajas de la enseñanza reglada, les preguntó si es útil lo que se está enseñando en relación a una práctica profesional. Las repuestas reflejan las inquietudes de los jóvenes artistas: “Hay que volver a aprender a aprender. Lo que a veces se echa de menos es ese momento de equivócate, yo te doy unas herramientas pero aprende”, pide Ana de Fontecha.

“Hace falta que alguien enseñe a repensar o a proyectar”, añade Gloria López, que desde su experiencia en la Escuela Superior Nacional de Arte de París, resalta la diferencia de sistema educativo: “En España las enseñanzas están encorsetadas – dibujo, pintura, escultura,..-, allí el primer año entran en talleres compartidos” con estudiantes de otros cursos y eso crea un “aprendizaje colectivo” y las asignaturas de procesos técnicos combinaban también las enseñanzas tradicionales y digitales.

Para Luciana Rago, como profesora de Artes Plásticas, “la docencia es una forma de expresar el arte supervaliosa” y “el conocimiento se construye en la intermediación entre dos personas como mínimo”; aunque tuviéramos todo el contenido en Intenet, no se produciría el conocimiento. “Podemos pensar muchas formas de enseñar el arte”, opina Rago.

18/02/2016 Sala de exposiciones c arte c

 



Ana de Fontecha: diálogo con el espacio


Gloria López: la distorsión lumínica


Luciana Rago: la fragilidad al límite


¿Para qué sirve un premio?