Historia de la Biblioteca de Derecho
Origen de la Facultad de Derecho
El origen histórico de la actual Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid se sitúa en el siglo XVI, en la Facultad de Cánones, una de las que, a partir del año 1508, iniciaron el completo plan de reforma que el cardenal Cisneros decidió aplicar a la Universidad de Alcalá de Henares.
Cuando, por la Real Orden de 29 de octubre de 1836, la Universidad se traslada a Madrid, las primeras cátedras que se instalan en el Seminario Cristino, antiguo Seminario de Nobles, son las de Leyes y Cánones. Desde entonces, la institución universitaria comenzó a reunir importantes colecciones de libros y manuscritos destinados al estudio de disciplinas como la Teología, la Filosofía y, posteriormente, el Derecho. A partir de este momento, podemos hablar de historia de la Biblioteca de Derecho.
Primeros años de la Biblioteca
La "Biblioteca" había ido acumulando un importante patrimonio bibliográfico y documental desde sus orígenes, que a día de hoy sigue formando parte de su fondo antiguo. El primer depósito de la Biblioteca estaba formado por 1.070 volúmenes de incunables, códigos y manuscritos, a los cuales hay que agregar 65 códices arábigos recogidos y traídos por el propio Cisneros desde Orán. Todas estas obras figuran relacionadas en un inventario que se conserva escrito a mano sobre vitela, elaborado probablemente hacia 1512 por el propio Cisneros.
A mediados del siglo XVII, la biblioteca ya contaba con aproximadamente 6.800 volúmenes. Posteriormente, la universidad se traslada a Madrid y los años siguientes a la llegada a la capital serán para la biblioteca de organización y asentamiento: cambios constantes que vienen marcados por las reformas en los estudios de Derecho (lo jurídico empieza a tomar lugar frente a lo clerical). La biblioteca se trasladaría en 1848, abriendo al público el 7 de enero de 1849, con unos 22.000 volúmenes.
El siglo XX se inaugura con una nueva denominación de la biblioteca que pasa de ser Biblioteca de Teología y Derecho a Biblioteca de la Facultad de Derecho. Estos años serán clave, ya que nos encontraremos con una época de esplendor, en la que además, gran parte de los juristas más importantes del país (Rafael Ureña, José Gascón y Marín, Rafael Altamira, etc.) donaran sus bibliotecas privadas. Es importante hacer una referencia a la denominada Biblioteca del Museo Laboratorio Ureña, creada en 1906. Era de uso exclusivo para catedráticos y alumnos que asistían a las clases prácticas. Más tarde, en el año 1955, toda la Biblioteca Ureña se donará a la Facultad de Derecho, y de ahí, tomará su nombre la Sala Rafael Ureña, de la Biblioteca María Zambrano.
Durante estos años la biblioteca se encuentra con una situación de precariedad laboral. Poco personal (se tienen que ocupar también del Museo Laboratorio Ureña), pocos medios, problemas espaciales y presupuesto insuficiente. A pesar de eso, se ofrecerán multitud de servicios como: lectura en sala, circulación entre bibliotecas de facultades, laboratorios y seminarios, préstamo a domicilio y préstamo urbano, interurbano e internacional. El horario será de 9:00 a 13:00 h. y de 16:00 a 20:00 h.
En los años siguientes, sucederá la Guerra Civil, en la que Ciudad Universitaria, y en concreto, las Facultades de Filosofía y Letras y la de Derecho se convertirán en primera línea de frente. El paisaje de una larga batalla. Con ella, se perdieron multitud de vidas, infraestructuras y gran parte de la colección bibliográfica con la que se contaba.
En 1940, la biblioteca se volvió a unificar y reorganizar, ocupando dos salas con más de 30.000 volúmenes. En esta fecha ya fue catalogada y clasificada por la CDU, elaborándose un catálogo alfabético de autores y otro de materias.
En 1956 comienzan los traslados a un nuevo edificio. En su nueva ubicación la Biblioteca de Derecho presenta una estructura descentralizada en biblioteca general y bibliotecas de seminarios, más tarde denominadas departamentales, que carecían de personal que se ocupara de ellas. Lo que acarreaba, además del desorden de los libros en los estantes, numerosos hurtos, pues las llaves de los departamentos no las controlaba la biblioteca.
Más tarde, se tomarán medidas respecto a esto y en 1977 la biblioteca se mudara a un nuevo edificio, colindante al ocupado por la facultad. El edificio será realizado por el arquitecto Javier Carvajal y en el quedarán instalados tanto los fondos de la Biblioteca General como los de los diferentes seminarios. Estructura que se mantiene en la actualidad.
En el nuevo edificio se habilitará la sala de lectura en el curso 1978-1979, pero no será hasta el curso 1980-1981 que se amueblará definitivamente, acogiendo la colección de referencia y el resto de libros de uso frecuente en sistema de libre acceso. En su nuevo emplazamiento, la Biblioteca de Derecho cuenta con dos depósitos, uno de ellos en el edificio antiguo que abarcará la colección de libros y otro en la planta sótano del edificio nuevo para las publicaciones periódicas.
A principios de los 80, se centraliza la gestión de la adquisición de revistas. Es también en este momento cuando se realizan diversos estudios para la automatización de la biblioteca, que llegará en 1992.
Siglo XXI: transformación digital
A principios de los 2000, se trasladan a la Biblioteca Histórica “Marqués de Valdecilla” 1.460 cajas de obras antiguas en cumplimiento del Acuerdo de la Junta de Gobierno de la Universidad, de 20 de diciembre de 1998, sobre el traslado de los fondos antiguos anteriores al S.XIX.
Un año después, en marzo de 2001 se trasladaran una serie de obras antiguas del Departamento de Derecho Eclesiástico y Derecho Civil. En ese mismo año, la Biblioteca de Derecho se constituye como Biblioteca Coordinadora. Actualmente, sigue desempeñando ese papel y coordinando las Facultades de Ciencias de la Información, Comercio y Turismo y Documentación.
La colección de libros antiguos del Departamento de Historia del Derecho, se trasladó en 2012. Se componía en su mayoría de libros con sello de la antigua Universidad de Alcalá. Destacan una edición de las Partidas de Alfonso X y gran parte de la literatura jurídica castellana y catalana de los siglos XVI, XVII y XVIII.
La transformación tecnológica ha sido uno de los cambios más importantes de las últimas décadas. La biblioteca ha pasado de ser un lugar centrado únicamente en la conservación de libros impresos a convertirse en un moderno centro de documentación jurídica y acceso digital al conocimiento. Gracias a plataformas electrónicas y bases de datos especializadas, los estudiantes pueden consultar legislación, jurisprudencia y revistas desde cualquier lugar y en cualquier momento. La biblioteca disponible 24/7 para el usuario.
El 25 de enero de 2011, se inaugura la Biblioteca María Zambrano (por el Rector D. Carlos Berzosa Alonso-Martínez). El 9 de septiembre de 2013 se cerró la antigua sala de lectura y se habilitó la antigua Biblioteca de Criminología como punto de servicio de las colecciones departamentales. Por otro lado, el 1 de octubre de 2013 abre sus puertas la Sala Rafael Ureña en la Biblioteca María Zambrano tras el traslado de la colección de manuales de la Sala de Lectura (en total 15.000 volúmenes), que se había realizado durante ese verano.
Los manuales y la colección especializada más actual pasan a formar parte de sus fondos. Además, se ofrece un puesto adaptado ONCE, préstamo de portátiles o aperturas extraordinarias en periodos de exámenes.
El 29 de noviembre de 2012 se constituye la primera “Comisión de Biblioteca” de la Facultad de Derecho.
En el año 2014 se recibe el donativo de la Biblioteca del Prof. García de Enterría, aprobado en Consejo de Gobierno de la Universidad el 4 de marzo de 2014. La estimación inicial fue de cerca de 20.000 volúmenes. Sin embargo, las cifras actuales, entre monografías, revistas y folletos son mucho más elevadas. A día de hoy, se sigue procesando esta donación.
Ese año, se trasladará la colección restante a la Biblioteca María Zambrano, una selección de títulos de las bibliotecas departamentales, que permitirá elevar la colección a unos 60.000 volúmenes.
El 2 de marzo de 2015 se trasladan los despachos de la Biblioteca al antiguo Instituto de Criminología. Tanto los fondos del Centro de Documentación Europea de Moncloa, como los del Instituto de Criminología de la Facultad, pasan a formar parte de los fondos de la Biblioteca de Derecho.
Dos años más tarde, en 2017, se recibe la donación de la Biblioteca del Prof. Joaquín Garrigues Díaz-Cañabate.
Durante el periodo 2016-2020 se lleva a cabo la reorganización de las hemerotecas departamentales y de depósito, con vistas al traslado del fondo a la Biblioteca María Zambrano. En esos años, se realizó inventario y expurgo de duplicados de la colección de revistas, inicialmente compuesta por 4.646 títulos. Una vez terminado el proceso, la colección quedaría constituida por 2.456 títulos, de los cuales 2.193 se ubican en el depósito de revistas y 260 en las hemerotecas departamentales.
La Biblioteca de Derecho en la actualidad
En la actualidad, la Biblioteca de Derecho es considerada una de las bibliotecas jurídicas más importantes del país. Con una colección de más de 430.000 ejemplares impresos y multitud de recursos electrónicos, la transformación tecnológica ha sido clave para obtener una biblioteca del ahora.
En el año 2023, se traslada parte del fondo del Colegio Mayor Diego de Covarrubias, quedando integrado en la coleccion en enero de 2025.
En el año 2025 se realizó el inventario y expurgo de duplicados de las bibliotecas departamentales. Fruto de este proceso, se recolocarían y compactarían los fondos para optimizar el espacio en los departamentos y facilitar la búsqueda de los ejemplares. Tras este proceso, el fondo de monografias impreso queda constituido por más de 430.000 volúmenes.
Junto con la coleccion impresa, la biblioteca pone a disposicion de sus usuarios, una coleccion electrónica constituida por monografias, publicaciones periódicas y bases de datos adquiridas con los proveedores de información más importantes del área jurídica, lo que garantiza una docencia e investigacion de calidad.
Con el paso de los años, la Biblioteca de Derecho ha experimentado un cambio considerable en servicios, espacios, colecciones y personal. Actualmente, consta de dos salas ubicadas en dos edificios diferentes: la Biblioteca General (retomando su nombre original en junio de 2025), ubicada en el edificio de la Facultad de Derecho y la Sara Rafael Ureña, que se encuentra en la Biblioteca María Zambrano.
En octubre de 2025 se traslada el punto de atención a los usuarios desde la antigua Sala de Criminología a la Sala General, anterior Sala de Lectura. Y en diciembre de ese mismo año, se amplió el horario de atención al público de 8:30 a 20:00. A partir de este momento la colección de 2025 está en libre acceso en la Biblioteca General.
A pesar de los desafíos económicos y de las dificultades presupuestarias que afectan actualmente a las universidades públicas españolas, la biblioteca sigue desempeñando un papel esencial en la vida académica de la Facultad de Derecho. No solo constituye un espacio de estudio y consulta, sino también un símbolo de la tradición universitaria y del compromiso con la investigación y la difusión del conocimiento jurídico. Su evolución refleja la propia historia de la Universidad Complutense: una institución con siglos de antigüedad que ha sabido adaptarse a los cambios sociales, tecnológicos y educativos sin perder su importancia como referente cultural y académico en España.
Referencia:
Gállego Rubio, M.ª Cristina. La Biblioteca de la Facultad de Derecho. En: Gállego Rubio, M.ª C., Méndez Aparicio, J.A, coords. Historia de la biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid. Madrid: Editorial Complutense; 2007.
Martínez Martínez, Faustino. Breve crónica de la Facultad de Derecho UCM. Facultad de Derecho. https://derecho.ucm.es/file/historia-de-la-facultad-de-derecho.-ucm-definitivo