El nuevo profesor particular de inglés de tus hijos: ChatGPT
Dr. Juan Antonio Latorre García
20 mar 2026 - 09:43 CET
Hace unas semanas, me contactó un antiguo alumno —llamémosle Jaime de ahora en adelante— para tomar un café y ponernos al día, lo cual me hizo mucha ilusión. Cuando firmé mi primer contrato como profesor en la Universidad Complutense de Madrid, mi plaza estaba adscrita a la Facultad de Ciencias Económicas e impartía una asignatura de inglés para fines específicos. Fue agradable volver allí —actualmente doy clase en Filología— y recordar los viejos tiempos. Jaime era un alumno en ocasiones difícil de tratar: se distraía con facilidad y, al comienzo del curso, su nivel de inglés estaba bastante por debajo del B2 que requería la asignatura que yo impartía por aquel entonces.
Después de tomarnos el café —en realidad fue una cerveza— y contarnos qué novedades nos había deparado la vida durante los tres años que llevábamos sin vernos, Jaime me dijo «No te imaginas lo mucho que he mejorado por mi cuenta el inglés desde que me diste clase». Resulta que se está preparando para sacarse una titulación oficial, ¡y nada menos que de C2! Cuando le pregunté cómo había continuado trabajando en su nivel de inglés de forma autónoma a lo largo de estos años, su respuesta fue «Con ChatGPT; obvio». En el artículo de hoy, os vamos a explicar maneras en que vuestros hijos pueden beneficiarse de Chaty —así lo llaman ahora mis alumnos— para reforzar las competencias en lengua inglesa adquiridas en clase.
Explicación (y refuerzo) de gramática
Esta es la vía más evidente (y la más utilizada) para mejorar nuestro inglés con ChatGPT: Podemos pedirle que nos explique alguna unidad gramatical desde cero o que nos genere ejercicios centrados en dicha unidad de forma indefinida hasta que lo hayamos comprendido del todo.
Expansión de vocabulario
Podemos pedirle a ChatGPT listas de vocabulario relacionadas con cualquier tema o campo semántico: lenguaje de negocios, expresiones coloquiales, terminología académica…
Corrección inmediata de textos
ChatGPT puede darnos una serie de pautas para un tipo de writing en específico (por ejemplo, un correo electrónico formal) y luego corregir nuestra propia muestra, lo que nos permite aprender activamente de nuestros fallos.
Lectura guiada
ChatGPT puede ser un gran acompañante mientras leemos. Desde preguntarle palabras que no entendemos hasta pedirle ejercicios de comprensión lectora adaptados a nuestro nivel, la IA puede jugar un papel crucial a la hora de elevar nuestro nivel de reading.
Conversación ilimitada
Es posible que algunos padres no estéis familiarizados con esto: ¿sabéis que es posible tener una conversación en tiempo real con ChatGPT por voz? Sin duda, es una de mis funcionalidades favoritas para aprender inglés de forma autónoma. Nuestros hijos pueden hacer algún juego de roles con la IA (comprar en un establecimiento o realizar una entrevista de trabajo, por poner un par de ejemplos) en el que practiquen su producción oral y, si así lo desean, no solo recibir correcciones de los errores gramaticales que cometen, sino también relacionadas con su pronunciación.
Simulación de exámenes
ChatGPT es capaz de simular exámenes oficiales de inglés de todo tipo (Cambridge, IELTS, TOEFL…) adaptados a nuestro nivel. Esto es más útil de lo que parece, ya que son numerosos los casos de estudiantes que suspenden un examen oficial por no haberse familiarizado lo suficiente con su formato.
Estas son solo algunas de las funciones que puede cumplir ChatGPT como profesor particular de nuestros hijos, pero hay muchas más: la escritura creativa, la traducción pedagógica, el aprendizaje cultural… La lista es prácticamente infinita. Es innegable que la implantación de la IA ha tenido consecuencias bastantes negativas en nuestra sociedad en general y en el ámbito académico en particular, pero ninguna de ellas debería ser óbice para reconocerle (y aprovecharse de) sus ventajas.
En el tramo final de nuestra conversación, Jaime y yo decidimos comunicarnos en inglés y pude comprobar que, efectivamente, no se le da nada mal. No puedo evitar sentirme orgulloso de él: se marcó un objetivo alcanzable y fue lo suficientemente disciplinado como para trabajar en ello un ratito cada día. Supongo que hay que darle un poco de crédito a ChatGPT por la ayuda, pero entonces… a mí también, ¿no?