Áreas de conocimiento

Breve Reseña Histórica

La Antropología Física en el marco de la Universidad Complutense de Madrid

 

La Antropología Física (o Biológica) ha tenido desde el siglo XIX un espacio propio en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), primero, en el campo de las ciencias naturales y médicas para después asentarse definitivamente, en el de las ciencias biológicas. Dentro de la universidad española, y en otras europeas y americanas, existe un reconocimiento expreso hacia la UCM por el decisivo papel que históricamente ha jugado en la institucionalización, desarrollo y difusión del conocimiento de este campo científico.

La fundación en 1859 de la Societé d’Anthropologie de Paris (SAP) permitió crear una importante infraestructura y un adecuado marco institucional, que produjo un enorme impacto en el desarrollo de la Antropología Física en Europa. Pocos años después (1865), se fundó la Sociedad Antropológica Española (SAE) y la Revista de Antropología, como órgano oficial de difusión. El Dr. P. González Velasco (1815-1882), Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Madrid (hoy Universidad Complutense) fue el responsable de esas iniciativas. En 1871, se fundó la Sociedad Española de Historia Natural, muy vinculada a la SAE y, en 1883, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, se creó la Sección de Antropología y Etnografía, cuyo responsable fue el Dr. M. Antón y Ferrándiz.  Allí se formó toda una escuela de antropólogos como Hoyos Sainz, Aranzadi, Barras de Aragón, y Olóriz, entre otros. La intensa actividad en la publicación de trabajos antropológicos; la creación de Institutos de Investigación sobre la especialidad, y el activo funcionamiento de las Sociedades Científicas de carácter antropológico en Europa, condujo a la creación en 1892 de la primera Cátedra de Antropología (Física) en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid. Su titular fue el Profesor Antón y Ferrándiz, quien se había formado en el Laboratorio del Musée National des Sciences Naturelles de París. Durante el siglo XX hasta la actualidad, la UCM siempre ha contado y de forma ininterrumpida, con Catedráticos de Antropología Física bien en la Facultad de Ciencias o en la de Biología después.

En la segunda mitad del siglo XIX, la orientación de los estudios antropológicos estuvo marcada por un fuerte carácter biológico y los investigadores tenían esencialmente una formación naturalista y médica. La Antropología Morfológica y la Antropometría, la Osteología (hoy Biología Esquelética), y la Antropología Prehistórica constituyeron importantes líneas de investigación. Las poblaciones de la Península Ibérica y otras asentadas en África y América fueron, y han continuado siendo, objetivos del máximo interés.

 

 Algunos detalles sobre la historia reciente de la Antropología Física en la UCM y su diversificación científica.

Hasta el año 1984, la Antropología Física como campo científico, tuvo la condición de Departamento universitario en la Universidad Complutense de Madrid. Coincidiendo con las nuevas reestructuraciones departamentales, un proceso que fue consecuencia de la institucionalización y publicación en 1984, del primer catálogo de Áreas de Conocimiento en la Universidad española, la Antropología Física en la UCM formó parte del Departamento de Biología Animal I hasta el año 2000, para después conformar junto a un campo científico estrechamente afín, el Departamento de Zoología y Antropología Física. Desde diciembre de 2017, es un componente del Departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución. La Facultad de Biología de la UCM ha sido y, continua siendo, la sede central de las mencionadas unidades de docencia e investigación que cubren varios ámbitos del conocimiento.

En las clasificaciones científicas reguladas por la UNESCO, la Antropología Física (o Biológica) tiene la condición de Campo Científico propio (2402.00). En abril del año 2000, a la Antropología Física se la reconoce como Área de Conocimiento dentro de la Universidad española y su código de identificación es “028”.  En 1976, se creó la Sociedad Española de Antropología Biológica (SEAB), hoy denominada Sociedad Española Antropología Física (SEAF), la cual dispone de su revista científica (REAF) como órgano oficial de difusión (www.seaf.es).

La nueva era de la Genética, capitalizada por el estudio del ADN, se inicia en la década de los 80s y ello permitió adoptar nuevas estrategias en la investigación antropológica tanto en Europa como en América. La UCM no fue ajena a esos movimientos, dirigidos a estudiar con mayor profundidad la variación biológica de las poblaciones humanas actuales y las del pasado. La importancia y relevancia de estudiar al Hombre como especie y como población, está permitiendo: i). Reconstruir novedosos y desconocidos aspectos de la evolución humana; ii). Evaluar los procesos que han regulado nuestra adaptación biológica en términos de salud y enfermedad y, iii). Entender mejor las diferentes facetas de la herencia cultural que nos hace únicos como especie.

La continua y consistente dinámica en la investigación de las poblaciones humanas contemporáneas y las del pasado, dando un valor práctico y unas perspectivas de futuro profesional sobre las nuevas trayectorias de este campo científico, constituyen un sello de identidad de profesores y jóvenes investigadores que desarrollan sus tareas docentes y de investigación en la Facultad de Biología de la UCM. Las líneas de investigación están hoy centradas en la Paleoantropología y la Antropología Prehistórica e Histórica; Antropología Osteológica; Paleodieta, Paleoecología y Paleodemorafía; Antropología Genética y Molecular; Diversidad Genética y Enfermedades Humanas; Biodemografía; Bases Epidemiológicas y Antropológicas de la Nutrición Humana;  Antropología Morfológica y Antropometría. Una gran parte de esas actividades científicas, se desarrollan en los laboratorios de Osteología, de Antropometría y de Antropología Molecular, los cuales forman parte de la infraestructura de investigación que dispone el Departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución de la Universidad Complutense de Madrid.

 

Rosario Calderón