Marco normativo del I Plan de igualdad

 

En la última década la legislación española en materia de igualdad ha progresado de acuerdo con las exigencias sociales, implicando a muchas instituciones, entre ellas a las administraciones educativas. Leyes orgánicas de vital importancia en este sentido son la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres y la Ley Orgánica 4/2007 por la que se modifica la Ley Orgánica 6/2001 de Universidades (LOMLOU), además de la Ley 14/2011 de 1 de junio de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, y la Ley/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público, que obliga a las Administraciones Públicas a elaborar y aplicar un Plan de Igualdad para promover la igualdad de trato y de oportunidades, adoptando medidas dirigidas a evitar cualquier tipo de discriminación laboral entre mujeres y hombres.

 

Ley Orgánica 1/2004 de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género

La LO 1/2004 en su Exposición de Motivos reconoce que la violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado, sino que se “manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad que existe en nuestra sociedad”. Las Universidades se ven afectadas por esta ley, que resalta la importancia crucial de la educación en la erradicación de la violencia de género. En el Capítulo I, Artículo 4.1 señala que “el sistema educativo español incluirá entre sus fines la formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y de la igualdad entre hombres y mujeres, así como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia” e “igualmente, el sistema

educativo español incluirá, dentro de sus principios de calidad, la eliminación de los obstáculos que dificultan la plena igualdad entre hombres y mujeres y la formación para la prevención de conflictos y para  la resolución pacífica de los mismos”. En el Apartado 7, establece, además, que “las Universidades incluirán y fomentarán en todos los ámbitos académicos la formación, docencia e investigación en igualdad de género y no discriminación de forma transversal”. Por otro lado, en el Artículo 6, dice que “con el fin de garantizar la efectiva igualdad entre hombres y mujeres, las Administraciones educativas velarán para que en todos los materiales educativos se eliminen estereotipos sexistas o discriminatorios y para que fomente el igual valor de hombres y mujeres” y en el Artículo 7 añade: “Las Administraciones educativas adoptarán las medidas necesarias para que en los planes de formación inicial y permanente del profesorado  se incluya la formación específica en materia de igualdad”. El objetivo es transformar las realidades mediante la formación adecuada de docentes. Los servicios de inspección educativa deberán velar, por su parte, por el cumplimiento de esta ley.

Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de Mujeres y Hombres

La LO 3/2007 de 22 de marzo reconoce la necesidad de una “acción normativa dirigida a combatir todas las manifestaciones aún subsistentes de discriminación, directa o indirecta, por razón de sexo y a promover la igualdad real entre mujeres y hombres, con remoción de los obstáculos y estereotipos sociales que impiden alcanzarla”. Es una ley que tiene como objeto prevenir las conductas discriminatorias y promover políticas adecuadas para el cumplimiento del principio constitucional de la igualdad de españolas y españoles. Su fundamento reside en los artículos 9.2 y 14 de la Constitución.

La Ley incide en la discriminación directa e indirecta, en el acoso sexual y por razón de sexo, y en la necesidad de acciones positivas. El Artículo 23 sobre la educación para la igualdad dice que “el sistema educativo incluirá entre sus fines la educación en el respeto de los derechos fundamentales y en la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres” e “incluirá, dentro de sus principios de calidad, la eliminación de los obstáculos que dificultan la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y el fomento de la igualdad plena entre unos y otros”. En el Artículo 24.2 se desarrollan las actuaciones que deberán llevarse a cabo y  el Artículo 25, sobre la igualdad en el ámbito de la educación superior, se centra en la enseñanza y la investigación. Al igual que ocurre con la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la Ley Orgánica 3/2007 de Igualdad Efectiva de Mujeres y de Hombres afecta a la Universidad desde diferentes ámbitos: como institución pública, educativa, de formación especializada, de  investigación, y en el marco del empleo, público y privado, de las empresas que realizan trabajos específicos y también de los medios de comunicación y de la sociedad de la información, de la salud, de la producción artística e intelectual, y de otras actividades transversales.

La Ley 14/2011 de 1 de junio de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación y la LOMLOU

La Ley 14/2011 de 1 de junio de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación incide también en la necesidad de aplicar la perspectiva de género en este ámbito, y la Disposición adicional decimotercera se centra en ello, aunque el enfoque de género se da en diferentes artículos de manera transversal, pues entre los objetivos de la ley se halla el “promover la inclusión de la perspectiva de género como categoría transversal en la ciencia, la tecnología y la innovación, así como una presencia equilibrada

de mujeres y hombres en todos los ámbitos del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación”. No podemos dejar de citar la Ley Orgánica 4/2007, de 12 de abril, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades en su Disposición adicional duodécima: “Las universidades contarán entre sus estructuras de organización con unidades de igualdad para el desarrollo de las funciones relacionadas con el principio de igualdad entre mujeres y hombres”.