Datos desagragados por sexo

 

Este Plan de Igualdad entrará en vigor tras su aprobación en Consejo de Gobierno y su publicación en el Boletín Oficial de la UCM y mantendrá su vigencia hasta la aprobación del siguiente.

  • ANEXO

    DATOS DESAGREGADOS POR SEXOS

    Los datos desagregados por sexo que presentamos en este anexo corresponden a cifras del año 2013. Sin pretender que las observaciones siguientes constituyan un diagnóstico completo de la situación de las mujeres y de los hombres en la UCM (pues su elaboración es uno de los objetivos de este Plan de Igualdad), sí apuntan las diferencias sobre las que se hace necesaria la reflexión y el seguimiento atento de su evolución, tal y como se destaca en este Plan de Igualdad.

    Entre los datos más relevantes del Personal Docente e Investigador, se comprueba que el porcentaje de Catedráticas es del 25%, reduciéndose ese porcentaje en determinadas Facultades: Matemáticas 7% , Bellas Artes 7%, Filosofía 9%, Ciencias de la Información 13%, Informática 13%, Odontología 13%, Ciencias Económicas y Empresariales 15% , Medicina 19% y Educación 20%.

    Los datos señalados están vinculados con los sexenios de investigación, ya que el porcentaje de mujeres que alcanzan los seis sexenios solamente constituye el 24% del total del PDI. Además, las mujeres acceden con mayor edad que los hombres a las cátedras: sólo el 11% menores de 45 años (8 Catedráticos y 1 Catedrática), el 28% entre 45 y 65 años y un 23% mayores de 65 años.

    Los datos apuntan a una brecha salarial por discriminación indirecta en un ámbito en el que teóricamente no existe diferencia salarial.

    Por otro lado, las mujeres ocupan el 47% de las plazas de Titulares, el 54% de las plazas de Contratado Doctor y el 56% de las de Ayudante Doctor.

    Los puestos de responsabilidad y cargos académicos son también mayoritariamente ocupados por hombres en el PDI. No es preciso poner de manifiesto que la UCM no ha tenido nunca una Rectora, ni siquiera una candidata a dicho cargo. En los Decanatos de la UCM, a fecha de este diagnóstico previo, sólo un 27% son Decanas, y de los diferentes Departamentos sólo un 38% está dirigido por mujeres, destacando especialmente los datos de Filosofía y Matemáticas en los que ningún Departamento estaba dirigida por una mujer.

    Otro dato a destacar es el del liderazgo en los Proyectos de Investigación, que cuando hablamos de presupuesto relevante, el porcentaje de mujeres oscila entre entre el 23% y el 31%.

    Por otro lado, el porcentaje de Doctoras Honoris Causa solo constituye el 4%, del claustro honorífico (9 mujeres frente a 248 hombres), lo que merece una profunda reflexión.

    Como contraste a estas cifras del PDI, la realidad del Personal de Administración y Servicios Funcionario es diferente, dado que el acceso y la promoción siguen otras pautas. Así, en los grupos A1 y A2 hay un 69% de mujeres y en los niveles C1 y C2 un 78%, mientras que en las Gerencias de las Facultades el 46% son mujeres.

    Las grandes diferencias en el caso del PAS las observamos en las solicitudes de excedencia para cuidado de hijos o familiares, que en el 100% corresponde a mujeres; en el caso de los permisos sin sueldo, el 83% corresponde a mujeres, y en el caso de los permisos para el cuidado de familiares con reducción del sueldo de un 50%, el 80% son mujeres. La reducción de jornada también la solicitan mayoritariamente ellas, un 87%.

    El ámbito estudiantil ofrece, también, diferencias destacables por elección de estudios. El 64% de estudiantes universitarios son mujeres.  Este porcentaje se reparte desigualmente según las áreas o ámbitos de conocimiento: hay sectores con amplia mayoría femenina como Trabajo Social (83%), Educación (82%) o Psicología (81%), y otros en las que las mujeres no se han incorporado mayoritariamente, por ejemplo Informática con un 17% y CC. Físicas con el 29%.

    Las causas de estas realidades, que mantienen las diferencias entre mujeres y hombres, son históricas. Están basadas en las distintas formas de socialización de hombres y de mujeres, siendo el reflejo en el ámbito educativo de la persistencia de estereotipos y prejuicios en la sociedad, lo que implica la necesidad de intervenir para aplicar de forma efectiva el principio de igualdad.

     

 

Gráficas y tablas