Un virus que “reprograma” el sistema inmunitario de cabras para favorecer su infección

Palabras clave: Peste de los pequeños rumiantes (PPRV), Inmunosupresión, Cabras, Células dendríticas, IL-10.

Fotografía de una de las cabras donantes que participaron en el estudio.

 

La Peste de los Pequeños Rumiantes (PPR) es una enfermedad viral altamente contagiosa que representa una de las mayores amenazas para la ganadería de ovejas y cabras a nivel mundial. Aunque ambas especies pueden enfermar, las cabras suelen sufrir las consecuencias más graves, con tasas de mortalidad muy elevadas que ponen en jaque la seguridad alimentaria en regiones de África y Asia, debido a la importancia económica de esta especie en esas zonas. Recientemente, la preocupación ha crecido también en Europa debido a los primeros brotes detectados en países como Grecia y Rumanía (World Organisation for Animal Health).

Para entender por qué este virus es tan devastador, investigadores del Centro de Investigación en Sanidad animal (CISA-INIA-CSIC) y de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid han estudiado cómo el patógeno interactúa con las primeras líneas de defensa de animales: las células dendríticas.

Las células dendríticas: los centinelas del organismo 

Si imaginamos al sistema inmunitario como un ejército, las células dendríticas serían sus centinelas. Su misión es patrullar el cuerpo, detectar invasores (como es el caso de un virus), capturarlos y presentar una muestra de estos a los linfocitos T, que son las células de ataque. Sin esta señal de alerta de los centinelas, el ejército del cuerpo nunca sabría que debe empezar a luchar ni contra quien.

En este estudio, publicado en la revista Virulence, y realizado con cabras de la raza Murciano-Granadina, se descubrió que el virus causante de la esta enfermedad (PPRV) tiene una estrategia definida: infecta a las células dendríticas, pero no las mata de inmediato. En su lugar, las reprograma.

Células dendríticas derivadas de monocitos de cabra. A la izquierda se observan monocitos y a la derecha se observan las células dendríticas con sus características dendritas (prolongaciones celulares) que utilizan para interactuar con otros componentes del sistema inmunitario.

Una maduración de mentira

Normalmente, cuando una célula dendrítica detecta un virus, madura, cambiando su forma y activando señales para llamar a los linfocitos. Los investigadores observaron que PPRV induce una maduración atípica. Es decir, por fuera, las células parecen estar activadas y listas para dar la alarma, pero por dentro su funcionalidad está alterada: pierden la capacidad de capturar nuevos patógenos y, lo más grave, son incapaces de activar a las células de ataque, los linfocitos T.

El freno biológico: la IL-10 

¿Cómo logra el virus este sabotaje? El estudio identifica a un protagonista clave: la interleuquina 10 (IL-10). La IL-10 es una molécula que el cuerpo usa normalmente como un freno para evitar que el sistema inmunitario se descontrole. Sin embargo, durante los experimentos llevados a cabo, se observó cómo el virus obliga a las células dendríticas a producir niveles elevados de esta molécula.

Este exceso de IL-10 actúa como una cortina de humo que duerme a las defensas. Además, el virus interfiere en la sinapsis inmunológica, que es el contacto físico mediante el cual el centinela habla con las células de ataque (linfocito T). Al romperse esta comunicación, el virus puede propagarse libremente por el cuerpo del animal sin encontrar resistencia.

Hacia mejores vacunas 

Comprender estos mecanismos es vital. Al usar anticuerpos para bloquear específicamente la IL-10, los científicos lograron restaurar parcialmente la capacidad de defensa de las células, lo que confirma que este es el punto débil que el virus aprovecha. Este conocimiento abre la puerta a diseñar nuevas estrategias de control y vacunas más eficaces que impidan que el virus reprograme al sistema inmunitario de las cabras, pudiendo así ayudar a millones de personas que dependen de este ganado.

Autores, filiación 

Pablo Nogales-Altozano1 y Abel Martínez-Rodrigo1,2,José Manuel Rojas1, Noemi Sevilla Hidalgo1

1.Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA), INIA-CSIC, Madrid, España.

2.Departamento de Producción Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid.

Referencias bibliográficas

Nogales-Altozano, P., Martínez-Rodrigo, A., Rojas, J. M., & Sevilla, N. (2026). Peste des petits ruminants virus (PPRV) modulates caprine dendritic cell function and induces immunosuppression through IL-10 upregulation. Virulence, 17(1), 2629119.