Las miasis cutáneas de los pequeños rumiantes: una patología… ¿cada vez más frecuente?
Palabras clave: miasis cutáneas, caprino, Wohlfahrtia magnifica.
Las miasis cutáneas son una enfermedad parasitaria causada por dípteros y, debido a las variaciones climáticas de los últimos años, está aumentando el número de casos entre los pequeños rumiantes. En este contexto, Sergio Sánchez Lorente, bajo la tutorización de Javier Moreno Gonzalo (Departamento de Medicina y Cirugía Animal), ha llevado a cabo un Trabajo de Fin de Grado (TFG) del Grado en Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid titulado "Miasis cutáneas en pequeños rumiantes”. En el trabajo, se estudiaron diversos aspectos de esta patología, desde el impacto que tiene en el sector ganadero hasta la identificación de los patrones biológicos de los insectos.
Las miasis cutáneas, coloquialmente conocidas como “bicheras”, son una enfermedad parasitaria que afecta a diversas especies animales, particularmente a los pequeños rumiantes. Generalmente afecta al 90% de los rebaños y aproximadamente a un 10% de los animales del rebaño [2]. En la especie ovina y caprina está causada por larvas de dípteros que requieren de los tejidos animales para completar su ciclo biológico y convertirse en adultos. En la Península Ibérica, esta enfermedad está causada mayoritariamente por la especie Wohlfahrtia magnifica [1].
Figura 1. Imagen aumentada de la región cefálica de una larva de Wohlfahrtia magnifica.
A pesar de su prevalencia, es una enfermedad que no se atiende con la prioridad necesaria por ser fácil de reconocer (fig. 2), tener una naturaleza estacional y no ser contagiosa. Estos factores generan una sensación de aparente control sobre la enfermedad, subestimándose sus posibles consecuencias, que van desde una merma en el bienestar de los animales hasta pérdidas económicas por parte de la industria ganadera [4].
¿Se trata de una enfermedad cada vez más frecuente?
Los dípteros presentan a lo largo de su vida tres hábitats diferentes: la fase parasitaria, que se inicia con la implantación de las larvas en los tejidos; la fase de pupa en la que las larvas, tras su desarrollo, se desprenden del lugar de alimentación para enterrarse en el suelo y realizar la metamorfosis; y la fase aérea, que se inicia con la emersión de la mosca adulta. Las condiciones climatológicas son determinantes para la actividad de las moscas de forma que, aunque los meses en los que se producen las miasis varían en función de la latitud y altitud, los periodos cálidos son los más favorables para el desarrollo de las miasis [5].
| Figura 2. Fotografía de una de las cabras del rebaño afectadas por un caso de miasis en la región axilar derecha. | Figura 3. Gráfico que muestra la duración en días del periodo de vuelo de los dípteros miasigénicos en la ganadería del estudio entre los años 2011 y 2024. |
Para estudiar esta dependencia de las condiciones ambientales se distribuyó un cuestionario entre diversas ganaderías españolas con el que recopilar datos epidemiológicos, así como conocer mejor el manejo de la enfermedad en las explotaciones ganaderas. Este cuestionario permitió ver que el periodo donde más miasis cutáneas se habían registrado fue de mayo a octubre. Asimismo, se analizó el registro de inicio y final del periodo de parasitaciones. Desde 2011, se observó un incremento de la duración de la temporada de parasitaciones (fig. 3). Esta evolución, observada también en otros estudios [3], es similar a lo que se ha encontrado con otros insectos como los mosquitos, especies en las que la maduración de las larvas y el desarrollo de las fases adultas se ven favorecidas por el aumento gradual de las temperaturas mínimas de los meses fríos.
El resultado es el incremento poblacional de los dípteros miasigénicos, es decir, que provocan miasis, y en concreto de Wohlfahrtia magnifica, la especie que con más frecuencia se identifica como causante de la miasis. Además, estas especies tienen la capacidad de retrasar su metamorfosis pupal bajo condiciones climáticas desfavorables: tras finalizar el periodo parasitario como larvas, éstas se desprenden de las heridas y realizan la metamorfosis en el suelo en un periodo que se puede alargar, si el clima lo permite, hasta 8 meses. Este proceso se denomina diapausa [6]. Como consecuencia, al inicio de la temporada de miasis –cuando las temperaturas comienzan a aumentar– el desarrollo de la larva no empieza de cero, por lo que la carga parasitaria del año anterior determinará en gran medida el impacto de la enfermedad en el siguiente.
Este incremento de las temperaturas resulta en el incremento poblacional de los dípteros miasigénicos, es decir, que provocan miasis, y en concreto de Wohlfahrtia magnifica, la especie que con más frecuencia se identifica como causante de la miasis. Además, debido a la diapausa, la cantidad de moscas adultas que eclosionará al inicio de la temporada de miasis –cuando las temperaturas comienzan a aumentar– y por tanto, la incidencia de la enfermedad vendrá determinada en gran parte por la carga parasitaria de la temporada anterior, al existir un cierto efecto acumulativo.
La incidencia de la enfermedad difiere entre sexos
En este estudio se realizó un recuento individualizado del número de focos parasitarios de un rebaño caprino entre julio y noviembre de 2025, así como una identificación de los agentes parasitarios implicados. En total, el número de miasis registradas ascendió a 200, y el agente causal fue siempre W. magnifica. Tras analizar las características de los animales infectados, se vio que los machos tenían una probabilidad significativamente mayor de padecer la enfermedad que las hembras. Además, la localización más frecuente de las miasis fue la región genital (fig.4).
El hecho de que W. magnifica pueda provocar miasis incluso sin necesidad de heridas previas, y que sea el principal agente causante de la enfermedad, unido a que el prepucio de los machos es una zona húmeda, delicada y con secreciones que atraen a estos insectos [2], crea las condiciones ideales para que los machos sean más susceptibles a padecerla.
El tratamiento adecuado cuando se instaura una miasis consiste en la eliminación manual de las larvas y la desinsectación de la herida mediante la aplicación de insecticidas de forma tópica. Después, se debe aplicar una película de antibióticos en forma de aerosol más otra de preparado cicatrizante, protegiendo la herida frente a la reinfestación durante un periodo de 5 a 7 días para permitir una reparación tisular correcta. Si no se limpian y curan las heridas, el problema no cesa ya que la herida actúa como un foco atrayente para las reinfestaciones debido a los componentes volátiles que desprenden. Además, para actuar eficazmente frente a las miasis es fundamental una estrategia que integre de forma conjunta el tratamiento, el control de las poblaciones de adultos y la prevención [4].
Durante el estudio también se comprobó que los tratamientos curativos, que se realizaban según se ha descrito previamente, a excepción de la protección física de la herida, resultaban largos y laboriosos, y debían aplicarse con mucha frecuencia para ser realmente eficaces. Por otro lado, los tratamientos preventivos en el rebaño con el antiparasitario eprinomectina (Eprecis®), aunque ofrecían una protección de unas tres semanas, no garantizaban una eficacia del 100%. Todo ello complicaba considerablemente el control de la enfermedad y dejaba a los profesionales con recursos limitados.
Figura 4. Representación gráfica de la frecuencia de parasitación de las distintas regiones anatómicas de los machos y de las hembras.
A la vista de todo lo anterior, las miasis son una enfermedad parasitaria de gran importancia. Para los animales, no es solo problemática la irritación y expolio de nutrientes que les produce, sino que además, las larvas ejercen una acción tóxica e inoculadora de microorganismos patógenos que disminuye las producciones y hace que los animales muestren intranquilidad, pierdan peso y se aíslen, pudiendo morir en el curso de la enfermedad [5]. Su complejidad y las dificultades para controlarlas, junto con la posibilidad de que su incidencia y su impacto aumenten en los próximos años debido a las condiciones climáticas favorables para los dípteros, hace imprescindible generar y difundir más conocimiento científico. Solo desde un enfoque multidisciplinar será posible mejorar su control y cambiar el rumbo de una patología que causa importantes perjuicios en los pequeños rumiantes.
Enlace para más información
Sánchez-Lorente, S. Moreno-Gonzalo, J. 2025. Miasis cutáneas en pequeños rumiantes (Trabajo de Fin de Grado, Universidad Complutense de Madrid). Repositorio institucional Docta. URI: https://hdl.handle.net/20.500.14352/129960
Autores, filiación
Sergio Sánchez Lorente1,*, Javier Moreno Gonzalo2,3
¹Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.
2Departamento de Medicina y Cirugía Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid.
3SALUVET, Departamento de Salud Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid, Ciudad Universitaria s/n, Madrid, Comunidad de Madrid, España.
*Correspondencia: sergsa09@ucm.es
Referencias bibliográficas
1.Remesar, S., Otero, J. L., Panadero, R., Díez-Baños, P., Díaz, P., García-Díos, D., Martínez-Calabuig, N., Morrondo, M. P., Alonso, F., & López, C. (2022). Traumatic myiasis by Wohlfahrtia magnifica in sheep flocks from southeastern Spain: Prevalence and risk factors. Medical and Veterinary Entomology, 36(1), 30–37. https://doi.org/10.1111/mve.12548
2.Ruiz-Martínez, I. 1990. Contribución al conocimiento de diversos aspectos del díptero miasígeno Wohlfahrtia magnifica (Schiner, 1862). [Tesis Doctoral, Universidad de Granada]. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Granada. https://hdl.handle.net/10481/6498
3.Wall, R., Rose, H., Ellse, L., & Morgan, E. (2011). Livestock ectoparasites: Integrated management in a changing climate. Veterinary Parasitology, 180(1-2), 82-89. https://doi.org/10.1016/j.vetpar.2011.05.030
4.Otero Primo, J.L. (2016). La wohlfahrtiosis en ganado ovino de la provincia de Albacete: Aspectos epidemiológicos y sanitarios [Tesis doctoral, Universidad de Murcia]. Repositorio Digitum. https://digitum.um.es/digitum/handle/10201/47840
5.Habela-Martínez, M. A., Muñoz-Madrid, R., Pintor, R. & García Moreno, A. M. (2010). Miasis cutáneas de los pequeños rumiantes en España, con especial referencia a la wohlfahrtiosis. Revista SEOC. Artículos de Revisión, 11(1):10-16.
6.Lucientes-Curdi, J., Gracia, M. J., Ferrer, L. M., Peribáñez, M. A. & Castillo, J. A. (2004). Las miasis cutáneas en los pequeños rumiantes. Pequeños Rumiantes, SEOC, 5(3), 18-22.