La brucelosis marina circula de forma persistente entre los delfines del Mediterráneo occidental

Palabras clave

Brucella ceti, diagnóstico, mar Mediterráneo, cetáceos 

Un estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Oceanogràfic ha analizado durante una década la presencia de Brucella ceti en delfines varados en la Comunidad Valenciana. El trabajo, desarrollado por un equipo multidisciplinar de investigadores, se ha convertido en uno de los estudios más amplios y completos realizados hasta la fecha sobre brucelosis marina en el mar Mediterráneo gracias al elevado número de animales estudiados y de casos positivos confirmados.

El equipo veterinario de la Fundación Oceanogràfic atiende a un delfín listado (Stenella coeruleoalba) varado con vida. Fuente: Udo Baumgart.

Brucella ceti es una bacteria capaz de causar enfermedades neurológicas, reproductivas y sistémicas en cetáceos. Aunque los casos de transmisión a humanos son poco frecuentes y normalmente asociados al consumo de marisco crudo, se considera una zoonosis (enfermedad transmisible entre animales y humanos), lo que convierte su vigilancia en un asunto de interés para la salud pública. A pesar de su distribución mundial, el diagnóstico de esta enfermedad sigue siendo especialmente complejo, debido, entre otras causas, al estado de descomposición en el que se encuentran muchas veces los animales varados y a la falta de pruebas diagnósticas validadas específicamente para su uso en mamíferos marinos.

En este trabajo, se analizaron 30 delfines varados entre 2011 y 2021 en la Comunidad Valenciana con sospecha de infección por Brucella, debido a la presencia de signos clínicos compatibles con la enfermedad, como natación descoordinada, problemas de flotabilidad o convulsiones, o bien a la observación de lesiones durante el examen patológico. Para confirmar la infección se emplearon múltiples métodos diagnósticos: cultivo bacteriano, PCR cuantitativa (qPCR), histopatología y análisis serológicos. Asimismo, los aislados bacterianos fueron sometidos a secuenciación del genoma completo (WGS), lo que permitió conocer la diversidad genética y las relaciones evolutivas entre las cepas circulantes. 

La infección por Brucella ceti se confirmó en casi la mitad de los animales investigados mediante cultivo bacteriano y qPCR. Los resultados destacaron la importancia de aplicar una estrategia diagnóstica integral, combinando diferentes técnicas para mejorar la detección y caracterización de la infección. En este sentido, el cultivo bacteriano se consolidó como método de referencia para el diagnóstico definitivo, mientras que la qPCR se perfiló como una herramienta complementaria de cribado rápido. La bacteria se detectó principalmente en el sistema nervioso central, y el análisis histopatológico reveló lesiones exclusivamente en esta localización. Este hallazgo confirma el marcado neurotropismo, es decir, la capacidad de invadir y afectar el sistema nervioso, de Brucella ceti en los delfines estudiados.

Además, uno de los avances más destacados del trabajo desde el punto de vista diagnóstico es la validación para su uso en cetáceos de un ELISA comercial, originalmente diseñado para animales domésticos. En este sentido, el ELISA es una técnica de laboratorio que se usa, entre otras cosas, para detectar anticuerpos específicos. En el mencionado estudio se emplearon dos paneles de sueros de referencia, animales positivos confirmados por cultivo y animales libres de brucelosis procedentes de cuatro centros zoológicos de España y Portugal: Zoo Aquarium de Madrid, Zoomarine Algarve, Oceanogràfic València y Mundomar, con el fin de validar la técnica ELISA para estos animales. Este resultado supone un importante avance para mejorar la vigilancia serológica en estos animales.

Por su parte, el análisis genético permitió identificar dos tipos de secuencia circulantes, ST26 y ST49, estrechamente relacionados con cepas detectadas previamente en España, Italia y Portugal. Estos hallazgos refuerzan la idea de que el Mediterráneo occidental constituye un área clave para la circulación y persistencia de la brucelosis marina. Asimismo, el estudio aporta nuevos datos genómicos de referencia que podrán contribuir en el futuro a identificar relaciones epidemiológicas entre cepas de Brucella ceti. Esto es especialmente relevante, ya que este tipo de estudios están poco desarrollados en mamíferos marinos, y constituirán una base para poder avanzar en esta línea.

Además, aunque los animales estudiados pertenecieron a tres especies diferentes, todos los casos positivos se detectaron en delfines listados (Stenella coeruleoalba), lo que refuerza la hipótesis de una mayor susceptibilidad de esta especie en el Mediterráneo.

En definitiva, este trabajo pone de manifiesto la importancia de los cetáceos varados como centinelas de la salud del ecosistema marino y subraya la necesidad de aplicar estrategias diagnósticas integrales para la vigilancia de enfermedades infecciosas en mamíferos marinos. Comprender mejor estas infecciones no solo ayuda a proteger a los cetáceos, sino también a evaluar el estado sanitario del medio marino y sus posibles implicaciones para la salud pública.

Filiación de los autores:

Adriana Cuevas1, Ignacio Vargas‐Castro1, José Ángel Barasona1, José Luis Crespo‐Picazo2 y Daniel García‐Párraga2

1 VISAVET y Departamento de Sanidad Animal, Facultad de Veterinaria, UCM, 28040 Madrid. 

2 Departamento de Investigación, Fundación Oceanogràfic de la Comunitat Valenciana, 46013 Valencia

Referencia bibliográfica

  1. Vargas-Castro, I., Andrés-Barranco, S., Crespo-Picazo, J. L., Torre-Fuentes, L., Jiménez-Martínez, M. Á., Hernández, M., Arbelo, M., Álvarez, J., Muñoz, P. M., Marco-Cabedo, V., De Miguel, M. J., López, D., Muñoz-Baquero, M., García-Párraga, D., & Barasona, J. Á. (2026). Towards Integrated Surveillance of Marine Brucellosis: Diagnostic and Phylogenetic Assessment of Brucella ceti in Stranded Dolphins of the Western Mediterranean Sea. Transboundary And Emerging Diseases, 2026(1), 2075116. https://doi.org/10.1155/tbed/2075116
  2. Cuevas-Dominguez A., Vargas-Castro I. y Barasona JA. Una bacteria marina conecta la conservación de los delfines con la salud humana. The Conversation. The Conversation Media Group. https://doi.org/10.64628/aao.k53peswuw