La edad importa: el envejecimiento modifica el flujo sanguíneo del riñón en los perros
Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid establece por primera vez valores de referencia específicos según la edad para mejorar la evaluación de la salud renal.
Palabras clave: perros, riñón, ecografía Doppler, flujo sanguíneo renal, envejecimiento
Investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han demostrado que el envejecimiento modifica de forma natural el flujo sanguíneo del riñón en los perros, incluso cuando estos gozan de buena salud. El estudio, publicado en The Veterinary Journal, establece por primera vez valores de referencia específicos para diferentes etapas de la vida de la especie canina, un avance que permitirá interpretar con mayor precisión las ecografías renales y mejorar el diagnóstico de la enfermedad renal [1].
La ecografía Doppler en perros con enfermedad renal
La enfermedad renal es una de las patologías más frecuentes en perros de edad avanzada. Su detección precoz resulta fundamental para retrasar la progresión del daño renal y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Entre las herramientas diagnósticas disponibles destaca la ecografía Doppler, una técnica no invasiva que permite estudiar cómo circula la sangre por los vasos del riñón (Figura 1). A partir de esta exploración pueden calcularse dos parámetros, el índice de resistencia renal y el índice de pulsatilidad renal, que ayudan al veterinario a valorar el estado de la circulación sanguínea del órgano (Figura 2).
Figura 1. Evaluación del flujo sanguíneo intrarrenal mediante ecografía Doppler y cálculo del índice de resistencia renal y del índice de pulsatilidad renal. En la imagen izquierda (A) se observa el riñón junto con los vasos sanguíneos intrarrenales analizados y la representación gráfica de la velocidad del flujo sanguíneo a lo largo del tiempo. En las imágenes de la derecha (B y C) se muestran los resultados de las mediciones de ambos índices. Imágenes obtenidas por el autor.
¿Por qué era necesario este estudio?
Aunque estos índices se utilizan desde hace años tanto en medicina humana como veterinaria, existía una importante incógnita: ¿cambian de forma natural con la edad? Hasta ahora los estudios realizados en perros incluían un número limitado de animales y no permitían establecer valores de referencia adaptados a las distintas etapas de la vida. Como consecuencia, un perro geriátrico completamente sano podía presentar valores superiores a los considerados normales sin que ello implicara necesariamente la existencia de una enfermedad renal.
Un estudio con perros de todas las edades
Para responder a esta pregunta, el equipo de investigación estudió 85 perros sanos de diferentes razas, tamaños y edades, desde animales jóvenes hasta perros geriátricos. Todos los animales eran pacientes habituales del Hospital Clínico Veterinario Complutense. Estos fueron sometidos a una exploración clínica completa, análisis sanguíneos, medición de la presión arterial y una ecografía Doppler renal realizada siguiendo el mismo protocolo. Posteriormente, los investigadores compararon los resultados obtenidos entre los distintos grupos de edad.
Resultados: cuando la edad marca la diferencia
Los resultados mostraron que el envejecimiento sí influye en estos parámetros (Figura 2). Los índices aumentan de forma progresiva a medida que el perro envejece, pero este incremento se produce de forma más significativa a partir de los 11 años, incluso en animales sin alteraciones clínicas ni analíticas. Este hallazgo indica que parte de ese incremento forma parte del proceso normal de envejecimiento del riñón y no debe interpretarse automáticamente como un signo de enfermedad.
Figura 3. Relación entre la edad de los perros y los valores del índice de resistencia renal y del índice de pulsatilidad renal. Cada punto representa un perro incluido en el estudio, mientras que la línea representa la tendencia general observada en la población. Se observa una relación positiva entre la edad y ambos índices, lo que indica que estos parámetros tienden a aumentar con el envejecimiento. Abreviaturas: IRR, índice de resistencia renal; IPR, índice de pulsatilidad renal.
A partir de estos datos, los investigadores proponen utilizar valores de referencia diferentes según la edad. En concreto, los valores considerados normales deberían ser diferentes entre los perros menores de 11 años y aquellos de 11 años o más, teniendo así en cuenta los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento renal. Estos nuevos valores permitirán reducir el riesgo de interpretar como patológicos cambios que, en realidad, forman parte del envejecimiento fisiológico del riñón.
Además de establecer estos nuevos valores, el trabajo confirmó que la ecografía Doppler renal es una técnica fiable. Las mediciones mostraron una elevada consistencia cuando se repetían sobre el mismo animal y la exploración pudo completarse con éxito en más del 80% de los perros incluidos en el estudio, empleando una media de apenas once minutos por paciente. Estos resultados respaldan su utilización como herramienta de apoyo en la práctica clínica veterinaria.
Implicaciones para la práctica clínica
Este estudio constituye el primer trabajo que analiza de forma sistemática cómo varían estos índices a lo largo de todas las etapas de la vida del perro y proporciona valores de referencia específicos para animales geriátricos. Sus resultados representan un paso importante hacia una medicina veterinaria más precisa y personalizada, en la que la edad del paciente se tenga en cuenta al interpretar las pruebas diagnósticas. Los autores consideran que futuras investigaciones deberán evaluar estos parámetros en perros con enfermedad renal para determinar su utilidad en el diagnóstico precoz y el seguimiento de estas patologías.
Referencias bibliográficas:
- Ortiz-Gutiérrez J., Daza M.A., Fominaya H.L. y Portero-Fuentes M. Study of renal resistive index and renal pulsatility index in non-azotaemic healthy dogs segmented by age group. The Veterinary Journal. 2026.
Autores/as:
Jorge Ortíz-Gutiérrez1,2, María de los Ángeles Daza González2, Hernán Fominaya García1,2,3, Miriam Portero-Fuentes1,2.
1Departamento de Medicina y Cirugía Animal, Facultad de Veterinaria, UCM
2Hospital Clínico Veterinario Complutense
3Hospital Veterinario AniCura Vetsia