¿Se puede mejorar el bienestar de los peces de granja sin grandes recursos? Un estudio en sistemas semi-intensivos abre el camino

Palabras clave. Tilapia del Nilo, bienestar animal, acuicultura, sacrificio, enriquecimiento ambiental

Un equipo internacional de investigadores liderado por Wasseem Emam, doctorando del Departamento de Producción Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid y director de la organización sin ánimo de lucro Ethical Seafood Research, ha evaluado el bienestar de tilapias del Nilo en granjas semi-intensivas. El trabajo, realizado en colaboración con investigadores de la Universidad de Stirling en el Reino Unido y la Universidad de Kafr El-Sheikh en Egipto, busca dar respuesta a tres preguntas clave: ¿pueden las modificaciones sencillas en la granja mejorar las condiciones de vida de los peces? ¿Cómo se puede medir su estado de salud de forma práctica y económica? ¿Y cómo se puede garantizar un sacrificio más humanitario?

Figura 1. Recogida de muestras en una granja semi-intensiva de tilapia del Nilo en el delta del Nilo
(Fuente: Ethical Seafood Research)

La tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus) es uno de los peces más consumidos del mundo y el principal producto de la acuicultura en varios países en desarrollo. Estos animales se crían en sistemas semi-intensivos: grandes estanques de tierra al aire libre, habitualmente de entre 0,5 y 2 hectáreas, gestionados por pequeños productores con densidades moderadas de peces y alimentación suplementaria parcial. Sin embargo, a diferencia del sector ganadero terrestre, donde el bienestar animal cuenta con décadas de regulación y estudio, el bienestar de los peces en granjas de países con recursos limitados es un campo prácticamente inexplorado. La expansión acelerada del sector hace que el tiempo para actuar sea ahora: si no se incorporan criterios de bienestar en esta etapa, las prácticas inadecuadas pueden consolidarse durante generaciones.

Un refugio inesperado en el estanque

Para evaluar si los sistemas de enriquecimiento ambiental pueden mejorar el bienestar de las tilapias en sistemas semi-intensivos y disminuir el estrés, se evaluó si estructuras de invernadero instaladas sobre los estanques podían funcionar como enriquecimiento ambiental — es decir, si podían mejorar el entorno de los peces y, en consecuencia, su bienestar — en cinco granjas comerciales del delta del Nilo. Para valorar el estrés, se tomaron muestras de branquias, hígado e intestino, analizadas por un patólogo veterinario acreditado sin conocer de qué granja provenían — análisis "ciego" — para garantizar la objetividad de los resultados (fig. 1). Paralelamente, se instalaron sensores de luz y temperatura para registrar las condiciones ambientales dentro y fuera de la estructura.

Figura 2. Estructura tipo invernadero instalada sobre un estanque semi-intensivo de tilapia del Nilo en el delta del Nilo, Egipto (Fuente: Ethical Seafood Research)

Los resultados revelaron que, si bien los invernaderos no produjeron mejoras directas en los tejidos analizados, sí se encontraron diferencias significativas entre granjas en el nivel de parasitismo en las branquias, inflamación del hígado y daño intestinal. Los sensores confirmaron algo inesperado: las estructuras no regulaban la temperatura del agua, sino que actuaban principalmente como refugio visual — una zona de sombra donde los peces pueden resguardarse de la luz intensa y de otros estímulos del entorno —, reduciendo la exposición de los peces a estímulos estresantes. Esto sugiere que la calidad del agua y la gestión del estanque son los factores que más condicionan el bienestar de los peces en este tipo de sistemas, por encima de las modificaciones estructurales.

Un indicador sencillo que lo cambia todo

En cuanto a los indicadores de condición corporal, el estudio comparó el índice de Fulton (K) — la medida más utilizada hasta ahora, que relaciona el peso del pez con el cubo de su longitud — con el peso relativo (Wr), que compara el peso real del pez con el esperado para su longitud según una población de referencia estándar. El índice de Fulton, aunque muy extendido, presenta un problema fundamental: su valor varía según el tamaño del animal, lo que puede llevar a conclusiones erróneas al comparar peces de distintas granjas o países. El peso relativo evita este sesgo y resultó ser más fiable y fácil de interpretar.

Para ilustrar la diferencia, el estudio analizó poblaciones de tilapia en Egipto, Tailandia y el Reino Unido: el índice de Fulton sugería que los peces egipcios estaban en mejor condición que los tailandeses, mientras que el peso relativo indicaba lo contrario. El mismo conjunto de datos, dos conclusiones opuestas según el indicador utilizado. Un 14–15% de los peces de las granjas egipcias analizadas presentaban un peso relativo por debajo del umbral considerado saludable (Wr < 90), lo que pone de manifiesto la magnitud del problema y la importancia de contar con indicadores fiables.

Una muerte más tranquila, al alcance de cualquier granja

En las granjas semi-intensivas, los peces son habitualmente sacrificados por asfixia en el aire o por simple exposición al hielo sin aturdimiento previo — métodos que generan un elevado nivel de estrés antes de la muerte. Para que sea posible capturar los peces de forma eficiente, es habitual concentrarlos en una zona reducida del estanque mediante redes antes del sacrificio, un proceso conocido como hacinamiento previo que, dependiendo de su duración, puede aumentar significativamente el estrés acumulado.

En los ensayos de campo realizados en el marco del proyecto Harvest Well Egypt — financiado por Coefficient Giving —, los peces sometidos a baño de hielo (una mezcla de agua y hielo a partes iguales) alcanzaron la inmovilidad en aproximadamente cinco minutos. Además, mostraron una progresión más uniforme del rigor mortis — la rigidez que experimenta el músculo tras la muerte, evaluada mediante una escala manual sencilla y sin equipamiento especializado — indicador compatible con menores niveles de estrés antes del sacrificio. El baño de hielo y el rigor mortis son indicadores distintos pero complementarios: mientras el primero mide la rapidez de la muerte, el segundo refleja la uniformidad del proceso post-mortem. Los beneficios sobre el pH del músculo, que refleja el nivel de estrés acumulado, fueron especialmente marcados en los peces con mayor tiempo de hacinamiento previo — precisamente aquellos que más necesitan un método de sacrificio humanitario.

El hielo es un insumo accesible y barato en la región del delta del Nilo, y el método no requiere equipamiento especializado. Su implementación es, por tanto, realista y factible para los pequeños productores.

Estos hallazgos demuestran que es posible evaluar y mejorar el bienestar de los peces de granja con herramientas accesibles y sin necesidad de infraestructura de laboratorio. El peso relativo puede convertirse en un indicador rutinario en granjas con recursos limitados, y el baño de hielo, correctamente implementado, en una práctica estándar de sacrificio humanitario. En un sector que crece más rápido que su marco regulatorio, contar con evidencia sólida y aplicable desde el campo puede marcar la diferencia para millones de animales.

Filiación de los autores

Wasseem Emam¹ ² ³, Janire Castellano Bueno⁴ ⁵, Lucy Asher⁶, Jesús de la Fuente Vázquez¹

¹ Departamento de Producción Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid

² Programa de Doctorado en Veterinaria, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid

³ Ethical Seafood Research, Glasgow, Reino Unido

⁴ Biosciences Institute, Faculty of Medical Sciences, Newcastle University, Reino Unido

⁵ Wild Animal Initiative, Minneapolis, Estados Unidos

⁶ School of Natural and Environmental Sciences, Agriculture Building, Newcastle University, Reino Unido