Noticias - Inforadio - Facultad de CC. de la Información

SEMINARIO DE LOS MONUMENTOS A LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL Y DEL FRANQUISMO EN EUSKADI (1936 – 2017)

INFORADIO UCM / Lara García / 04-10-2018

5 oct 2018 - 15:37 CET

El autor Jesús Alonso Carballés nos ha presentado su obra 'Memorias de Piedra y Acero: Los
monumentos a las víctimas de la guerra civil en Euskadi'.
  
La perspectiva que maneja gira en torno a un eje particular: el movimiento pendular, dice, de la historia de las víctimas de la guerra civil. Nos habla de que la memoria pretende a veces, ocupar el espacio y el tiempo: convierte los espacios en lugares de enunciación. Jesús Alonso Carballés confía en que podemos hacer un ejercicio de apropiación de los monumentos a través de las políticas de la memoria. 
 
Su relator en este seminario, Óscar Chaves Amieva ha marcado en este contexto, la importancia de la memoria inclusiva y exclusiva. Comenta, sobre la obra de Alonso Carballés, el carácter excepcional de la historia del País Vasco: la apropiación del movimiento nacionalista de cierto tipo de luchas que no les pertenecían en esencia. Cómo la organización de ETA ha eclipsado luchas socialistas y comunistas en Euskadi y la importancia de los carlistas en la época. 
 
Sobre el título de la obra, el acero y la piedra como elementos primordiales. El acero era el material preferido de las víctimas del bando republicano mientras que la piedra era característica de los monumentos nacionalistas. A su vez, los monumentos republicanos dan pié a un catálogo más diverso en el sentido artístico, mientras que los nacionalistas han partido más de una perspectiva común. Es decir, la uniformidad estética frente a la diversidad artística.
 
Alonso Carballés nos muestra que el discurso estético de la evolución del franquismo se puede apreciar en la estética de algunos monumentos o esculturas. Dice, hay una evolución de la memoria: en los años 60 se pierde ese carácter martirio lógico propio de las décadas anteriores. 
En Euskadi ha habido mucha resignificación desde la etapa franquista por la necesidad de evocar la memoria de todas las víctimas, aún muy presentes a día de hoy dentro del pueblo vasco. Tanto es así, nos comenta, que en el País Vasco llegó a haber una preeminencia cuantitativa de las víctimas sobre los generales u oficiales franquitas en el ámbito de los monumentos conmemorativos. Sin embargo, también marca la importancia de lo cualitativo: que el monumento nacional se encuentre en las plazas más concurridas e incluso centrales.
 
Muchos monumentos franquistas van a desaparecer en Eudkadi. Y en los años 80, la tendencia de incluir los nombres de las víctimas en la escultura, desaparece. 
 
El monte de la sangre, el monte Saigbain, en honor a los gudaris es una de las obras que nos muestra la descripción y estética que le propinan una importancia única para el pueblo vasco.
 
Pero de un seminario lleno de arte, este es sólo uno de muchos ejemplos. 

Volver »