Genómica


La Unidad de Genómica de la Universidad Complutense de Madrid tiene como objetivo principal el fomento de la investigación científica y el desarrollo tecnológico en el área de la Genómica.

La Unidad de Genómica ofrece a los investigadores diferentes servicios de Genómica, llevados a cabo por personal altamente cualificado y en equipamiento de alto rendimiento, así como seminarios y cursos de formación especializados. La Unidad presta asesoramiento técnico y de análisis en estos servicios, participando también en el desarrollo y puesta a punto de nuevas metodologías que se están desarrollando en este campo. Esta Unidad recibe el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación y de la Cátedra de Genómica y Proteómica. La Unidad forma parte de la Red de Laboratorios e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid (REDLAB) y participa en el programa PROMPT.

La Genómica es un área de la Biología cuyo objetivo es el estudio de los genomas. El diccionario define “Genoma” como el conjunto de genes que especifican todos los caracteres que pueden ser expresados en un organismo. Es el juego completo de instrucciones hereditarias para la construcción y mantenimiento de un organismo en determinadas condiciones medioambientales. El término “Genómica” fue introducido en 1986, considerando el genoma como una unidad funcional y para distinguir el estudio de genomas completos, o de grandes regiones del mismo, de estudios genéticos más tradicionales centrados en un gen o un pequeño grupo de genes relacionados funcional o estructuralmente.

A mediados de los años ochenta se disponía de la secuencia completa de algunos virus y orgánulos celulares. Los avances en las técnicas de secuenciación y análisis informático de secuencias permitieron el abordaje de proyectos de secuenciación de organismos más complejos. A partir de 1995 se produjo un incremento exponencial en la aparición de secuencias de genomas completos, iniciado con los de las bacterias Haemophilus influenzae y Mycoplasma genitalium y continuado con diversas bacterias y organismos modelo. En 1996 se dio a conocer la primera secuencia de un organismo eucariota, Saccharomyces cerevisiae, y en 1998 se finalizó la secuenciación de un organismo eucariota pluricelular, Caenorhabditis elegans. En 2003 se publicó la secuencia completa del genoma humano, un hito indiscutible por la apertura a nuevas investigaciones y aplicaciones en el área de la Biomedicina.  

La introducción de las tecnologías de secuenciación masiva, con capacidad de secuenciación de genomas completos en breves plazos de tiempo, está teniendo un elevado impacto en la secuenciación de nuevos genomas, así como en estudios de variación génica y en otras aplicaciones desarrolladas con esta técnica.

El conocimiento de estas secuencias genómicas no es más que el primer paso de lo que se ha dado en llamar “Genómica Funcional”, la posibilidad de caracterizar la función de los genes descubiertos en estos organismos mediante diferentes estrategias globales como el análisis de los perfiles de expresión génica mediante microarrays, tecnologías de secuenciación masiva, análisis fenotípicos de mutantes o el análisis de interacciones proteicas.

En paralelo, la caracterización en diferentes poblaciones de microsatélites o polimorfismos de nucleótidos (SNPs) asociados a determinados fenotipos abre enormes expectativas en diversas áreas entre las que podemos destacar la investigación biomédica o la mejora de productividad en animales o plantas de interés comercial.