Facultad de Filosofía y Letras

La Ley de Instrucción Pública de 1857 ("Ley Moyano"), hace desaparecer la Facultad de Filosofía, desgajándose de ella los estudios de Administración y de Ciencias. Con los estudios restantes se crea la "Facultad de Filosofía y Letras", instalada en el edificio de la calle San Bernardo. En 1898 se modifican a fondo los estudios de la Facultad y en 1900 se promulga un nuevo plan de estudios, que organiza la Facultad en tres secciones, incorpora los estudios de la desaparecida Escuela de Diplomática, establece las asignaturas comunes a las tres secciones y, por último, señala una licenciatura de cuatro años.

Con la llegada de la II República se derogan todos los planes de estudios universitarios vigentes, sustituidos el mismo año 1931 por otros nuevos. En lo referente a la Facultad de Filosofía y Letras, se crea un curso común para todas las secciones previo a la continuación de los estudios. Las secciones volverán a organizarse en 1932, recogiendo en la nueva Sección de Pedagogía los estudios de la suprimida Escuela Superior del Magisterio.

En 1933, la Facultad se traslada al nuevo edificio construido en la Ciudad Universitaria. Tras la guerra civil, entre 1939 y 1941 se diseña un nuevo esquema para los estudios de Filosofía y Letras, organizados en dos períodos denominados "estudios comunes" y "estudios especiales". Como consecuencia de la nueva ley universitaria de 1943, el plan de estudios es modificado ese mismo año, y las secciones se reorganizan entre 1944 y 1945. En 1953, un nuevo plan de estudios establece, para la Facultad de Filosofía y Letras, dos años de estudios comunes tras los que el alumno deberá superar un "examen intermedio" que le habilite para cursar los estudios de cada sección; en 1955 se reforma el plan de estudios comunes, y en 1960 se suprime el examen intermedio. Entre 1965 y 1970 la estructura académica sufrirá varias transformaciones, y además se aprobaráun nuevo plan de estudios en 1967. Finalmente, la modificación de este plan de estudios realizada en 1972 hizo insostenible la existencia de cursos comunes, debido entre otras cosas, a la falta de homogeneidad entre las tres grandes áreas que formaban parte de la facultad. Por ello, al año siguiente se autorizó a las Universidades que poseyesen Facultades de Filosofía y Letras a la división de las mismas de acuerdo con las Secciones existentes: Facultad de Geografía e Historia, Facultad de Filología y Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación.