Noticias - Cursos del Escorial. 30 aniversario.

Ética para desterrar las novatadas indignas

Javier Urra no criminaliza las bromas con buen tono

2 JUL 2015 - 19:44 CET

“Puedes hacer bromas para generar grupos, pero con buen tono”. Javier Urra, director del programa rec-URRA-GINSO, aportó su dilatada experiencia personal y profesional a los alumnos del curso Novatadas. Un desafío para nuestra sociedad. En ese debate sobre las novatadas,  y con la esperanza como “una obligación ética”, Urra intentó profundizar en términos como la hipocresía social y la culpabilidad.

Según el exdefensor del Menor de la Comunidad de Madrid, las novatadas, tal y como las entendemos en una primera lectura son “un ataque a la dignidad”, pero también aluden al cariño si por supuesto no vejan a nadie y remiten a bromas que derivan en “un sentimiento de acogida con todos alrededor de una hoguera de campamento”.

En su tesis, Urra afianzó su creencia en los valores reales y en la broma sana, “no en el sadismo y en unos tipos que instan a otros a que se maten en una pelea mientras lo graban con el móvil”. Ahí entra en juego la ética individual y colectiva, algo que ha de tener presente todo el mundo, incluidos los jóvenes que consideran al grupo como “esencial” en sus vidas.

Para Urra, hacen falta referentes éticos para desterrar la hipocresía social que define en buena medida lo que somos los españoles: “un pueblo profundamente inculto al que le gusta romper las normas”. Usando el mismo acento irónico, Urra dijo que si en una carretera ponen dos pasos de cebra, el español cruzaría la calle por en medio de los dos.

El psicólogo pidió rescatar sentimientos como la culpabilidad en una época en la que parece que “no se quiere hablar de la maldad” y apostó por reforzar la dignidad, la intimidad y el honor en nuestra sociedad.

 

Ética para desterrar las novatadas indignas - 1

Todas las noticias »