Noticias - Cursos de Verano San Lorenzo de El Escorial

Edwards: “La vida normal a veces es un escándalo, pero mejor que sea así”

9 JUL 2018 - 14:05 CET

Juan Carlos González / Fotos: Nacho Calonge

El escritor y ex diplomático chileno, Jorge Edwards, confiesa que empezó su carrera bebiendo mal vino. Precisamente, ese vino le dejaba “círculos morados” en los labios. De ahí, el nombre del primer título de sus memorias. En el segundo tomo, recientemente publicado en Chile, no hay nada fuera de lo común. Así es Jorge Edwards, un escritor que tiene la naturalidad como seña de identidad. “La vida normal a veces es un escándalo, pero mejor que sea así”, añadió.

Edwards invitó, dentro del curso El poder de la imagen en la comunicación y la cultura, dirigido por el periodista José Manuel Carcasés, a pasar por la vida como turistas. “Hago viajes literarios, no me aburro demasiado”, confesó.

Apague el móvil. Modo avión. Empieza el viaje. Primera escala, la Francia del s. XIX. Comandante, Jorge Edwards. Copiloto: Henri Beyle, más conocido como Stendhal. El viaje será rápido. Con ritmo. Sin cortapisas. Esta primera parada de la ponencia tiene como protagonista a uno de sus escritores más admirados, “el más natural, sorprendente y extravagante”.

Sobrevolamos montañas impresionantes en la nevada Grenoble, lugar natal del escritor francés. Es un viaje de aprendizaje. Entre los mejores consejos, “escribir rápido, no dudar demasiado, no cortar el ritmo, llevar siempre al lector hacia delante”. El copiloto, un “afrancesado” confeso, aprende del comandante: ambos tienen la escritura como “vocación” y la literatura como un arte que “hay que cultivar, con cuidado y cariño”. Sin miedo a aprender de los demás, al plagio. “A veces puede ser estimulante”, confesó Edwards.

 ¿De dónde viene la afición del chileno por la literatura y el idioma natal de Stendhal? Por un lado, de su madre. “Cuando la literatura era algo subversivo, ella, bastante lectora de literatura francesa, fue mi cómplice, me ayudó a seguir escribiendo”. Por otro lado, el enamoramiento: “Mi primer amor fue mi profesora de francés; así comencé a escribir”.

El silencio de Santiago de Chile

De Europa a Latinoamérica. Afortunado lector: la siguiente parada es toda una exclusiva literaria. El próximo reto de Jorge Edwards tiene mucho que ver con la música. Claudio Arrau, talentoso pianista chileno, tocó con siete años en el Palacio de la Moneda de Santiago. Fue el precoz inicio de la trayectoria de este artista universal. Una trayectoria que merece ser contada. “Los artistas menores siempre me han interesado como personajes, me han conmovido”, agregó.

Cuando Arrau toca el piano, se produce un “mágico silencio” en Santiago de Chile, una “ciudad llena de ruido, tranvías, gritos, pajarracos, ladridos de perro, a veces hasta rebuznos”. Ese es el eje del primer capítulo, ya en marcha. A partir de ahí, el escritor tendrá que desarrollar un proyecto que califica como “fantasía verbal” con gran influencia de la mitología griega.

Los artistas también tienen derecho a disfrutar. “Dudo de que haya que ser escritor todo el día y de que la literatura tenga que ser una cosa tan deliberada y matemática”. Edwards persigue un destino en su mente: “Me gustaría irme a una isla y leer lo que no lee nadie”. Así que ya lo saben: si el chileno desaparece, sabremos que estará con un ejemplar de Marcel Proust disfrutando del leer y el viajar. “Descubrir la literatura fue descubrir la lectura y esa pasión de la lectura me ha acompañado toda la vida”, concluyó. 

Edwards: “La vida normal a veces es un escándalo, pero mejor que sea así” - 1

Todas las noticias »