Noticias - Cursos del Escorial. 30 aniversario.

Clausuramos "con calidad y calidez"

La Orquesta Sinfónica de la Universidad Complutense despide los Cursos

23 JUL 2015 - 21:33 CET

Empezaremos con la música y terminaremos con las palabras. Aquí, la crónica de la clausura de la XXVIII edición de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense, que volvió a uno de sus lugares míticos: el Coliseo Carlos III. 23 instrumentistas de cuerda de la Orquesta Sinfónica de la UCM, bajo la dirección de José Sanchis, y con un programa de obras de Edward Elgar, Edward Grieg y Samuel Barber, ponen el broche a cuatro semanas tejidas por 98 cursos, 7 jornadas, 3 talleres, 17 actividades extraordinarias, varias exhibiciones de danza y hasta un simulacro de evaluación ante catástrofes.

Ahora los discursos oficiales, en el escenario de uno de los teatros donde el público parece más grande de lo que realmente es. Ese espíritu parece impregnar a Carlos Andradas, rector de la Universidad Complutense, que pone el acento en los 4.000 estudiantes “que han llenado de vida esta actividad frenética en un entorno de aprendizaje y rigor multidisciplinar”.

Pero también los ponentes de todas las áreas del saber que, en torno a 1.600, han pintado con “calidad y calidez” el objetivo de la universidad: “avanzar en el conocimiento”. El espacio de San Lorenzo de El Escorial provoca, según el rector, el roce de otras inteligencias, el intercambio de postulados y el encuentro de las teorías en el presente pero sin olvidar los ecos del pasado y la mirada hacia el futuro.

Platón, Sócrates y Voltaire también respiran entre sus argumentos. Todo para llegar a la palabra clave: debate. “En manga corta y en un ambiente más desenfadado y lúdico el despliegue de la razón y el arte se puede dar en las aulas y en las terrazas de San Lorenzo de el Escorial”, aquí termina el rector, que es el último en hablar.

Después de José Manuel Moreno, subdirector general adjunto de Banco Santander y director global de Proyectos Corporativos, que se compromete a seguir apoyando los Cursos “con ilusión”, María José Comas, directora de esta fiesta de la cultura, vierte sus opiniones y sus emociones acompañada de su equipo de coordinadores. En “un día alegre” que culmina una labor empezada en octubre del año pasado, destaca el “trabajo y tesón” de las personas que hacen posible los Cursos, con una especial referencia a los becarios, y la entrega de colaboradores y patrocinadores.

Comas subraya también como rasgos esenciales, entre otros “alicientes”, la diversidad de contenidos, el incremento de la difusión y la generación de numerosos proyectos que nacen aquí entre grupos de investigación, ponentes y empresas.

En definitiva, los Cursos no dejan de ser un vivero donde las ideas no terminan cuando las sedes complutenses de verano echan el cierre. Seguiremos generando debate. Gracias y carpe diem.

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