Serie Los cinco elementos: La tierra


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Serie Los cinco elementos: La tierra (Polígrafa Ed.)  

Eusebio Sempere (Onil, Alicante, 1923-1985)

Firmado a lápiz en el ángulo inferior derecho: “Sempere”

1975

Serigrafía sobre papel. Huella: 478 x 314 mm. Papel: 647 x 497 mm

Número de catálogo: CUC000064



La tierra forma parte de la carpeta de serigrafías Los cinco elementos realizada por Eusebio Sempere), en la que se hace referencia a los otros tres elementos, más un quinto que, no por casualidad, es El espacio. El proyecto se realizó con su impresor habitual, Abel Martín, con quien Sempere desarrolló una forma de trabajo sin un boceto previo, por lo que el proceso implicaba mucho de improvisación en el taller, a pesar de que no se aplicaran procesos de aleatoriedad dado que era producto de una reflexión realizada in situ. Es también probable que se empleara algún sistema de reproducción fotográfica que diera a la obra el aspecto peculiar que tiene.

 

Esta serigrafía está compuesta por infinitud de líneas en diferentes direcciones, principalmente horizontales y diagonales, colores atravesados unos por otros cuyo efecto resultante es de barrido de color, o más bien, de luz. El efecto óptico y lumínico es fascinante y juega con nuestra percepción. También encontramos la persistencia del paisaje y aquí, su preminencia horizontal con valles, ríos, montañas, llanuras y vaguadas que se cruzan a pesar de que el efecto de planitud no se pierde en ningún momento. La tierra también parece aludir a cierta dimensión de pantalla catódica, y es fundamental tener en cuenta la relevancia de la tecnología en este artista. Desde 1967, Sempere se convierte en uno de los artistas más reconocidos de los que participarán en el Centro de Cálculo de la Universidad Central, con el ordenador cedido por IBM, donde incluso realizó un magnífico autorretrato, no deja de sorprender que fuera el ordenador el medio para recuperar un género secular como el retrato. 

 

Debemos reconocer la relevancia que desde los años sesenta tenía Sempere; su formación desarrollada principalmente en París, sus viajes por Estados Unidos y su creciente notoriedad le permitieron establecer una red de relaciones entre una España aislada en lo político-cultural y el arte internacional que le procuraron una voz pública, lo cual era bastante complicado en el momento.