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Efectos de la fragmentación del hábitat sobre la biología de los vertebrados terrestres

 
 

Tomás Santos

¿Qué es la fragmentación del hábitat?

La fragmentación del hábitat es un proceso que tiene dos componentes principales, 1) pérdida de hábitat, y 2) insularización del hábitat restante, que queda fragmentado en parches progresivamente más pequeños y numerosos, y más aislados. Por tanto, el efecto inmediato y visible de un proceso de fragmentación es la formación de un paisaje insular con dos elementos principales, un número variable de “fragmentos de hábitat” (del hábitat original) y una “matriz de hábitat” de carácter continuo y envolvente que aísla los fragmentos entre sí, formada como resultado del crecimiento de un hábitat de origen antrópico (p. ej., cualquier tipo de hábitat agrícola) [1].

¿Qué consecuencias tiene la fragmentación del hábitat?

La fragmentación del hábitat se traduce en una reducción y fragmentación de las poblaciones afectadas, que tienen como primera consecuencia la pérdida de muchas de las subpoblaciones aisladas en los fragmentos (“extinciones locales”). Cuando dichas pérdidas afectan a todas las subpoblaciones de una determinada especie localizadas en una región, se produce una “extinción regional”; a esta escala regional, y pasado un tiempo suficiente, cualquier proceso de pérdida y fragmentación del hábitat origina un empobrecimiento importante en el número de especies (biodiversidad). En última instancia, el efecto principal y más preocupante de la fragmentación es la pérdida de biodiversidad global, es decir, la producción de extinciones totales y definitivas.

¿Qué mecanismos causan las extinciones locales?

Los mecanismos implicados en las extinciones locales son muy variados y complejos, y a menudo trabajan sinérgicamente multiplicando los efectos negativos de los procesos de fragmentación. La investigación de estos mecanismos tiene numerosos problemas metodológicos, entre los que destacan la conveniencia de utilizar grandes escalas geográficas y elevados tamaños muestrales, la dificultad de separar la acción de distintos mecanismos, y el hecho de que bastantes de ellos actúan con mucha lentitud, de forma que no es rara la obtención de resultados negativos (no hay efectos o son muy escasos) en estudios efectuados en fases anteriores al desencadenamiento de efectos importantes.

Algunos mecanismos actúan pasivamente y son de fácil identificación, como la “pérdida de recursos vitales” por debajo de un umbral necesario para la subsistencia de una población viable. Otros tienen que ver con ciertos rasgos biológicos, como la capacidad de dispersión, que en muchas especies animales se ve afectada en grado variable en paisajes fragmentados (“pérdida de habilidad dispersiva”). Muy destacable es el papel de los “efectos de borde”, término que hace referencia al conjunto de cambios abióticos (microclimáticos) y bióticos que se producen en la banda perimetral de los fragmentos de hábitat, causando pérdidas en la calidad del mismo. Los efectos de borde bióticos,  producidos por especies invasoras generalistas que aprovechan los recursos de la matriz de hábitat, pueden actuar directamente, mediante la reducción y extinción local de subpoblaciones a través de mecanismos tales como la depredación, el nidoparasitismo y la herbivoría; otros actuan indirectamente, mediante la modificación de mutualismos, habitualmente a través de una cadena de interacciones (se inician con extinciones “primarias” producidas por insularización o pérdida de calidad de hábitat, dando origen a extinciones de segundo o más orden; véase el ejemplo basado en los trabajos de  Suárez et al. 1998, Ecology 79: 2041-2056).

Propuesta de cascada de efectos interactivos desencadenada por la fragmentación del maquis mediterráneo en San Diego, California. La fragmentación facilita la invasión del maquis por la hormiga argentina (L. humile), una especie exótica que desencadena toda una serie de cambios en el ecosistema, incluyendo la desaparición en muchos fragmentos de Phrynosoma coronatum, una especie de lagarto mirmecófago incapaz de alimentarse de hormiga argentina.

Algunos resultados obtenidos

Efectos de borde: depredación de nidos de aves

Variación de la depredación con la superficie del fragmento forestal. De acuerdo con la teoría, los efectos de borde se multiplican al disminuir el área de los fragmentos de hábitat. Esta relación se demostró mediante el estudio durante dos temporadas consecutivas de la depredación de nidos artificiales colocados en 31 fragmentos de encinar, en un archipiélago forestal localizado en Lerma, Burgos [2]. La depredación se multiplicó por cinco al disminuir el área del fragmento dos órdenes de magnitud (de 100 ha a 1 ha).  Así mismo, se demostró que las tasas de depredación se relacionan entre estaciones y entre años, mostrando una notable constancia temporal fragmento a fragmento. En consecuencia hay fragmentos que soportan años tras año tasas de depredación muy altas, mientras que otros, aparentemente, se ven libres de este efecto de borde.

Efectos de borde: riesgo de depredación y cambios de comportamiento

Muchos pájaros forestales forman bandos invernales multiespecíficos que tienen como funciones principales 1) el aumento de la eficacia de la vigilancia antidepredatoria, y 2) el incremento de la eficacia trófica. Por tanto, los efectos esperados de la fragmentación sobre estas funciones serán: 1) la disminución del tamaño de bando, 2) el uso de sustratos de alimentación con bajo riesgo de depredación, 3) el aumento del tiempo dedicado a la vigilancia, y en consecuencia 4) la disminución de la eficacia trófica. Todas estas predicciones se comprobaron en un estudio hecho durante dos inviernos consecutivos en los que la abundancia de cinco rapaces ornitófagas aumentó drásticamente y con ello el riesgo de depredación de los pájaros [3].

Fragmentación y conservación de los pájaros forestales a escala ibérica

La Península Ibérica constituye el borde meridional de distribución para muchos pájaros forestales con origen norteño o centroeuropeo. En consecuencia, y de acuerdo con la teoría biogeográfica vigente, se produce una pérdida de calidad de hábitat hacia el sur que se traduce en una reducción de la densidad y riqueza de este grupo de aves de norte a sur [4]. Este patrón permite predecir un incremento de los efectos de la fragmentación a lo largo del mismo gradiente geográfico, que de cumplirse exigiría áreas progresivamente mayores hacia el sur para la conservación de los pájaros forestales en paisajes fragmentados.

Las predicciones se probaron mediante el estudio de 10 archipiélagos de fragmentos forestales localizados en la meseta y en el norte de España, que fueron comparados con otras tantas localidades europeas extendidas entre Holanda y el sur de Noruega [1, 5, 6]. La conclusión más destacada fue que la pérdida de aves forestales hacia el sur es muy acusada en bosques fragmentados, provocando un empobrecimiento dramático de la diversidad aviar en paisajes agrícola.

Más concretamente, los bosques fragmentados eurosiberianos, incluyendo los del norte de España, mantienen entre el doble y el cuádruplo de aves que los fragmentos de encinar de las mesetas ibéricas. Por tanto, la conservación de las aves forestales en paisajes fragmentados requiere fragmentos mucho mayores en los encinares ibéricos que en los bosques de fagáceas europeos. Además, ya que la pérdida de calidad de hábitat es la causa más evidente de la pérdida de especies hacia el sur, entre las medidas eficaces de conservación de la fauna forestal no debería faltar la mejora de la calidad del hábitat, fomentando medidas activas de restauración de los bosques, así como la restricción de todos aquellos usos con efectos negativos.

Últimos resultados: pérdida de variabilidad genética

El último objetivo de la línea de investigación, actualmente en curso, es el estudio de los potenciales efectos de la fragmentación sobre la variabilidad genética de las poblaciones afectadas. Este objetivo se ha iniciado con el proyecto PR45/05-14160, que ha abordado los efectos de la fragmentación del hábitat sobre la estructura y diversidad genética de las poblaciones de la lagartija colilarga (Psammodromus algirus) en los bosques fragmentados de Lerma. Esta especie se puede criar fácilmente en el laboratorio, lo que nos ha permitido demostrar experimentalmente que la fragmentación produce una pérdida de su inversión reproductiva (véase la línea de investigación “Variación geográfica y evolución de estrategias vitales en lacértidos”). Una hipótesis plausible es que esta disminución de la eficacia biológica se relacione con un deterioro genético de las poblaciones acantonadas en los fragmentos de hábitat. Utilizando seis loci de microsatélites, se han comprobado los siguientes efectos: 1) la fragmentación contribuye al aislamiento genético de poblaciones entre diferentes sectores del área de estudio, produciendo una estructura genética fragmentada, y 2) la fragmentación se asocia con la producción de descendencias con menores niveles de heterocigosis, es decir, con menor diversidad genética. Estos resultados ilustran el impacto negativo de la fragmentación sobre las poblaciones de lagartija, y nos permiten avanzar en el establecimiento de estrategias de conservación de la fauna forestal en ambientes Mediterráneos.

Bibliografía

1. Santos, T. & Tellería, J. L. (eds) 1998. Efectos de la fragmentación de los bosques sobre los vertebrados de las mesetas ibéricas. Serie Técnica. Dirección General de Conservación de la Naturaleza, Ministerio de Medio Ambiente. Madrid.

2.
Tellería, J. L. & Santos, T. 1992. Spatiotemporal patterns of egg predation in forest islands: an experimental approach. Biological Conservation 62: 29-33.

3. Tellería, J. L., Virgós, E., Carbonell, R., Pérez-Tris, J. & Santos, T. 2001. Behavioural responses to changing landscapes: flock structure and anti-predator strategies of tits wintering in fragmented forests. Oikos 95: 253-264. [PDF]

4. Tellería, J. L. & Santos, T. 1993. Distributional patterns of insectivorous passerines in the Iberian forests: does abundance decrease near the border? Journal of Biogeography 20: 235-240.

5. Santos, T., Tellería, J. L. & Carbonell, R. 2002. Bird conservation in fragmented Mediterranean forests of Spain: effects of geographical location, habitat and landscape degradation. Biological Conservation 105: 113-125. [PDF]

6. Tellería, J. L. & Santos, T. 2001. Fragmentación de hábitats forestales y sus consecuencias. Pp. 293-317 en Zamora, R. & Pugnaire, F. I. (eds) Ecosistemas Mediterráneos. Análisis funcional. Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Asociación Española de Ecología Terrestre. Granada.


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Última actualización: 14/02/2012