Una noche gloriosa
El Pais, sabado 17 de Junio de 2000
La primera llamada llegó a Suriistán hacia las diez de la noche. En
representación de un denominado Grupo Roberto Lanzas, alguien que se
presento con nombres y apellidos advertía de que el concierto
de Joxe Ripiau sería boicoteado por una manifestación "pacífica"
de estudiantes de la Facultad de Derecho de la Complutense
(nota de la UEP-EI: esta es la clase de estudiantes con los
que tenemos que compartir todos lo días clase y
facultad, y luego nos dicen que somos unos "quejicas")que objetaban
a la presencia en Madrid de "un grupo de vascos proetarras".
Pocos minutos después, otra voz diferente y anónima subía el tono:
ya se había olvidado lo del pacifismo, entre insultos se
proclamaba que aquella iba ser "una noche de cuchillos largos".
La tercera llamada fue un breve aviso a la policía: se anunciaba
que en la sala Suristan iba a explosionar una bomba incendiaria.
Acudieron policías uniforamdos y de paisano. Nada a la vista.
Pero recientes atentados de la ultraderecha, como el sufrido
por la librería Madrileña Traficantes de Sueños, obligan a
tomar muy en consideración semejantes comunicados. Los
músicos y los responsables del local, que ya estaba a rebosar,
decidieron seguir a delante con la actuación. Algunos asistentes
prefirieron marcharse, pero unas 300 personas desafiaron
las amenazas y botaron, cantaron se empaparon con una gozosa
propuesta internacionalista.(...)