MARGARITA RIVIÈRE (1998): El segundo poder. Madrid, El País Aguilar. 293 páginas.
M.J.C.
Uno de los grandes cambios que vive nuestra sociedad es para Margarita
Rivière "el nuevo y amplificado poder de los medios de comunicación
que ya no serán el cuarto poder sino el segundo. Este libro trata
de esa mutación". Así, escuetamente, la autora propone
el sentido de este trabajo periodístico que contiene cincuenta y
cuatro conversaciones con los principales protagonistas de esta profesión
acerca de los grandes cambios del periodismo actual. El alejamiento de
la realidad de los periodistas, embaucados por el afán de entretenimiento
o de espectáculo, por la premisa imperativa del negocio o por la
cesión a los intereses de la propaganda, es una constatación
que ha hecho predecir la extinción o la muerte del periodismo. Margarita
Rivière, periodista y escritora, actualmente colaboradora habitual
del diario La Vanguardia, la revista Qué Leer y elmensual
Le
Monde diplomatique, ha pretendido hacer un libro periodístico
sobre periodismo. Para ello nada mejor que actuar profesionalmente: preguntarse,
preguntar a otros, a los que viven directamente esta realidad profesional
y ordenar el material en unos capítulos que faciliten al lector
la comprensión de estas preguntas reflexivas que a todos nos atañen.
El primer capítulo está dedicado a la sociedad de la información, Internet y otras redes digitales. Umberto Eco, Hans Magnus Enzensberger, Ignacio Ramonet, Alain Touraine, Mark Wössner, son, entre otros, los protagonistas de las 14 entrevistas destinadas a reflexionar sobre este tema capital en el mundo de hoy y del futuro más próximo. El oficio de periodista y el papel de los medios escritos es el contenido del segundo capítulo que es el más extenso. Contiene veintiséis entrevistas, como, por ejemplo, a Javier Bauluz, Tom Burns, Juan Luis Cebrián, Jean Daniel, Manuel Leguineche, John C. Merrill... la nómina es sumamente representativa. El mundo de la televisión y la radio es el capítulo tercero: catorce conversaciones con los comunicadores más conocidos en nuestro país dedicados a ese ámbito de lo audiovisual. Y, por último, una antología como epílogo moral dividida en tres aspectos: comunicación y sociedad; cuentistas globales; prensa y periodistas. La descripción del contenido de El segundo Poder es verdaderamente elocuente. Se trata de una obra muy pensada, con referencias esenciales para entender la fenomenología de una actividad profesional que ha de asumir la responsabilidad de respetar el pluralismo de unas sociedades que no quieren, que no deben, que no pueden, ser uniformes. Margarita Rivière ha sintetizado en este libro suyo la realidad política y comunicativa con todas sus miserias y sus indudables grandezas. Un texto sintético y esencial para comprender el tiempo que viene.