ALGUNAS DIFERENCIAS PARA UN DEBATE CREATIVO:ABRIENDO UNA NUEVA ETAPA PARA EL NETWORK ANALYSIS.         

         Tomás R. Villasante

Director del Magister en Investigación, Gestión y desarrollo local. Fac. C. P. Y Sociología.

Univ. Complutense de Madrid. 

"La unión de los niveles micro y macro no es por tanto necesaria pero si de importancia central para el desarrollo de la teoria sociológica. Tal unión genera paradojas: los vínculos débiles, frecuentemente considerados como productores de alienación (Wirth, 1938) son vistos aqui como indispensables para las oportunidades individuales y para su integración en las comunidades; los vínculos fuertes, que reproducen la unión local, llevan a una fragmentación total. Las paradojas son un antídoto bienvenido para las teorias que explican todo cuidadosamente. (M.Granovetter. "La fuerza de los vínculos débiles". USA)

" Para Spinoza, cada persona no es el átomo indivisible y aislado del liberalismo anglo-sajón, sino un conjunto coherente de relaciones, tanto fisicas como intelectales, con la naturaleza, con los objetos con las otras personas, relaciones que la transforman continuamente, Asi ningún individuo es estrictamente individual. Pero la coherencia de estas relaciones puede y debe reforzarse, profundizarse, perfeccionarse, perotambién puede degradarse, destruirse.

Para mejorar continuamente su coherencia interna, cada persona debe llegar a la comprensión de las relaciones que le son positivas y útiles, que refuerzan su autonomía, pero también darse cuenta de que lo útil no es tanto aquello que le conviene, individual y aisladamente, sin sobre todo lo que la vuelve solidaria con el mundo natural y social a su vez.

Y para llegar a este estado de conocimiento, es necesario, según Spinoza, pasar por la experiencia práctica, haciendo sobre el mundo, procurando y testando innumerables y variadas relaciones con el mund físico y social, a través por tanto de trabajo y de la política. Y estará, paralelamente, por parte de los Estados, de las sociedades políticas, la misión de crear y promover permanentemente un contexto cultural favorable a la realización en plenitud de sus ciudadanos.

Pero recientemente encontramos en las palabres de Paulo Freire un mensaje afin, cuando escribe:" Ser cultural o ser consciente es la forma radical de ser de los humanos, en cuanto seres que, rehaciendo el mundo que no hicieron, hacen su mundo, y en este hacer y rehacer se rehacen a si mismos. Son porque están siendo" (Alberto Melo. In-Loco. Portugal)

A propósito del debate realizado en la Universidad Complutense entre investigadores Norteamericanos y Españoles a cerca de los retos del Network Analysis en la actualidad, se me ocurre que pueden ser muy oportunas establecer algunas posibles diferencias entre concepciones aparentemente afines, para impulsar nuestras reflexiones. Estos matices pueden perecer a algunos cosa de poca importancia, pero a mi me parecen que abren otras perspectivas que dan nueva vigencia a las teorizaciones sociales.

1.- Se consumieron dos etapas de trabajos muy importantes en el Network Analysis, que fueron caracterizadas en nuestro Seminario internacional por B.Wellmann y por Harrison White, como previas a la que ahora cabe abrir. Para Barry Wellman hubo un primer tratamiento del análisis de redes que da interpretación coherente a los fenómenos de las inmigraciones a las metrópolis. Tanto la escuela de Manchester en Africa, como los estudios de Larissa Lomnitz en Latinoamérica, como los más recientes de Vieworka en Francia, etc. Un segundo enfoque fue el centrado en el estudio de las élites y sus conexiones. Aquí van desde los estudios de tipo electoral en la India o México, a través del papel de los notables locales, o la vinculación de familias del poder económico y político en determinados países (desde la Escuela de Manchester, a la propia L. Lomnitz, o N. Pizarro sobre España).

Para Harrison White están ya sobrepasadas las dos primeras etapas del análisis de redes, es decir, la primera de Elizabet Bott o la de Moreno, muy centradas en la familia o en la empresa, y la segunda de la socio-metria a escala mayor (comunitaria, etc). El reto esta ahora en dar un nuevo paso a una tercera fase, donde afrontar los problemas de la alienación y de la legitimidad en nuestro mundo, y donde el Network Analysis tendría mucho que decir. Estando completamente de acuerdo con esta perspectiva es por lo que nos atrevemos aquí a plantear hasta donde han llegado nuestros análisis empíricos y las consecuencias que observamos para un avance teórico en esta dirección. Pertenecer a varias redes de cotidianeidad no es un síntoma de alienación, sino una potencialidad de creatividad social, por ejemplo. La legitimidad de los procesos democráticos no se puede reducir a la representatividad de los votantes medios, sino precisamente a la capacidad de las diferentes redes de iniciativas, formales e informales, para hacer las democracias más eficientes por ser más participativas.

El concepto de implicación social pasa así a ser central para reconsiderar las metodologías de las ciencias sociales, hasta ahora muy centradas en los debates sobre culitatativo-cuantitativo. La implicación supone avanzar sobre la polémica entre las leyes deterministas del espacio-tiempo de Newton, y la relatividad del espacio-tiempo de Einstein, para pasar a el espacio-tiempo como construcción irreversible de sentidos, en las estructuras disipativas de Prigogine. El paradigma se ha hecho más complejo y al tiempo más creativo. El determinismo del siglo XIX con una flecha del tiempo guiada por la "mano invisible" o por la "lucha de clases" ha dado paso (avanzando en el siglo XX) a la relatividad de esos conceptos. Son conceptos necesarios pero insuficientes, y las flechas espacio-temporales en que se mueven toman varias direcciones, tomando en cuenta las motivaciones locales de cada caso, no solo la economía política.

La psicología social, antropología aplicada, micro-sociología, pedagogía, lingüística, organización, comunicación, etc han venido a mostrar la relatividad de los determinismos. Es la posición del observador y cómo influye en lo observado, tanto en las ciencias físico - químicas como en las sociales. Aparecen numerosas paradojas y se llegará a decir que el tiempo es una ilusión, y los principios de la relatividad e indeterminación justificarán cualquier relativismo. Los análisis cualitativos sobre las motivaciones locales y concretas se colocan en el centro de las ciencias sociales. Los análisis de redes tratan de observar las conductas en base a las relaciones personales y grupales, y hacen significativos avances sobre el sicologismo y la casuística localista. Pero aún así seguimos muy presos de los análisis circunscritos a cada caso particular, sin poder apenas comparar y generalizar algún tipo de metodologias.

El espacio-tiempo en esta tercera etapa no será ni una flecha determinista, ni una ilusión relativista, sino una construcción de sentidos. El espacio-tiempo se mueve irreversiblemente con la implicación nuestra, aunque no lo sepamos, en estructuras disipativas, en flechas que estamos construyendo, y dentro de las cuales hay que optar por unos conjuntos reticulares o por otros. Estamos en varias redes al mismo tiempo, llegamos tarde al baile caótico de estas redes, pero en ellas estamos decidiendo sentidos aún sin saberlo. Se abren siempre varios caminos posibles, y por eso la clave está en la implicación en las estrategias posibles. Las estrategias de implicación no son deterministas pero tampoco son una ilusión, son construcciones eco-sociales, con cálculos de las probabilidades que se abren, sabiendo las limitaciones de las que parten.

Un cuadro explicativo de los contextos en que nos movemos podria ser:

XIX-XX / XX / XX-XXI

Economia Acumulación Monopolios de Globalización

política de Capital cada Estado especulativa

Bloques + capital - monopolios + sociedad de los

sociales +propiedad rural + especialistas dos tercios (2/3)

- sindicatos + t. manuales - fragmentación

Paradigmas Leyes científicas Relatividad Irreversibilidad

fisicos (Newton) (Einstein) (Prigogine)

Ciencias Datos/Hechos Motivaciones Estrategias

sociales cuantitativos cualitativas implicativas

En la etapa en estamos no basta saber ni cuantos somos ni tampoco las motivaciones que nos mueven, sino ser capaces de pactar implicaciones colectivas para hacer estrategias exitosas. Desde luego que hay que saber las motivaciones de los sujetos y cuantos son los números de los implicados, pero todo ello orientado desde unas estategias posibles y creativas. En la globalización especulativa en que se mueve el capital, tanto este como las fuerzas contrarias, necesita estrategias de sobrevivencia. En los paises enriquecidos los dos tercios instalados (en grandes empresas, en ciudades, etc) hacen estrategias para competir con sus rivales de otras localidades. En los paises empobrecidos los dos tercios (o más) populares hacen estrategias de supervivencia mediante redes de apoyo mutuo, de apoyo externo, etc. En ambos casos la implicación negociada entre las redes pasa a ser un factor determinante: para fijar unos objetivos participados, desde donde rescatar las motivaciones y una mayor eficacia cuantitativa y cualitativa.

El analisis de redes tiene su mayor potencialidad hoy no tanto en la descripción de las relaciones existentes, como en la potencialidad de la construcción de estrategias reticulares, de acuerdo con los conjuntos de acción existentes y potenciales. Estos analisis de redes tanto pueden servir como filtros o justificaciones para mantener las redes existentes ampliandolas en unas u otras direcciones, como para cambiar de aliados, para transformar las dinámicas establecidas. Las puede emplear la Toyota para sus círculos de calidad, o la psicologia grupal para los grupos de auto-ayuda, los planes estratégicos de una ciudad, o un movimiento social para reorientar sus estrategias de transformacion social. En todos estos sentidos el Network Analysis tiene que incorporar los porcesos y el espacio-tiempo como una construcción eco-social; es decir, las capacidades de creatividad e innovación que surgen de las complejidades de tantos sujetos diversos que componen cada red o conjunto de acción.

2.- La segunda diferencia cabe establecerla con el principio de identidad de Euclides y Aristóteles, y con esa filosofia lineal que llega hasta Kant y Hegel por lo menos. Los principios de la complejidad nos cuestionan las dicotomias simples y reduccionistas, maniqueas, que acaban además en síntesis "perfectas", superadoras de las antinomias precedentes. Hasta la computación simple en que se basan nuestros ordenadores, que solo operan desde el 1 o el 0, y combinaciones de estos dígitos. Unos primeros analisis de redes se han dejado atrapar por estos presupuestos que estan en el ambiente intelectual, y por eso han quedado reducidos a explicaciones descriptivas que poco pueden explicar y menos ser creativas. La potencialidad del analisis de redes puede y debe pasar a las lógicas de la complejidad, donde las paradojas tienen tambien su cabida, porque las identidades no son tan simples.

Cada sujeto está en varias redes al mismo tiempo, tanto de acción como cognitivas. Cuando dos se acuestan juntos en una cama son muchas las redes que estan acostandose, a través de aquellas dos personas, y por eso hay muchas reacciones y conductas que no se entienden, y otras muchas que resultan apasionantes y creativas. No son dos identidades claras, sino dos procesos de identificaciones, que circunstancialmente tienen esas concreciones de fantasias y de acción. Pero en el mismo acto ya estan generando nuevas potencialidades y abriendo nuevas expectativas. No hay tanto reducción de dos en uno, sino una síntesis-concreción provisional que abre numerosas posibilidades, algunas de las cuales resultarán elegidas y puestas en marcha. La dialéctica puede tomar varios caminos, no uno solo. Pero tampoco cualquier camino, sino solo si está entre aquellos que tienen condiciones, y que se puede construir a partir de las redes que hay en presencia.

Hay que asumir que las paradojas están en todo, y que la luz eléctrica puede ser onda y/o corpúsculo según las pruebas a la que la sometamos, y que los observadores y nuestro instrumental de investigación somos materia-energia que intercambiamos información con otra materia-energia. En cada proceso hay muchas cosas que no entendemos, como estas paradojas de la luz que puede ser a la vez identidades contradictorias entre si, pero que en general cuando damos a un interuptor se enciende una bombilla. En las ciencias sociales nos ha pasado mucho esto también con las conversaciones de donde deducimos algunos datos (censos, encuestas, entrevistas, grupos). Al final de un cuestionario nos preguntan los encuestados si han contestado bien, como si aquello fuese un examen. ¿A qué estan contestando, a lo que quiere oir el encuestador, a lo que vieron en la TV el último dia, a sus sentimientos íntimos, etc?

En conversaciones largas, al principio hay respuestas muy cristalizadas y estereotipadas, del tipo "lo que hace falta es más policia en este barrio", pero según se va avanzando en una conversación es posible que, con más confianza, la misma persona diga que "la última vez que la policia estuvo en el barrio fué un desastre, porque le pegaron a todas las personas, y mejor que no vuelva a intervenir". Tal paradoja solo cabe entenderla como que hay dos o más redes que estan hablando en la conversación a través de esa persona o grupo, que no tiene una sola identidad para este tema, sino tantas identificaciones en construcción como redes de referencia que le influyen. Este tipo de discursos contradictorios eran tratados antes como de alienados, que necesitaban de encontrar una coherencia en sus razonamientos. Pero ahora los podemos plantear como que el alienado puede ser el analista por no saber en que redes contextuales esta siendo producido tal discurso, y como construir estratégicamente a partir de esas paradojas.

Las mediciones son siempre convenciones. Entre los extremos de una mesa podemos acordar que hay un metro, pero solo si no hacemos caso de que tal mesa esta compuesta de particulas, y que si tuviesemos que medir todos los huecos y movimientos de los electrones, etc. sería imposible determinar la extensión de tal mesa. Lo mismo nos ocurre con los humanos, que los podemos reducir a 0 y 1, meter sus datos en ordenadores, sus respuestas en cuadros de doble entrada, solo si los reducimos a puros objetos para un tema determinado. Las clasificaciones binarias son muy simples, y se basan en identidades muy reducidas. Aspiramos a movernos en situaciones un poco más complejas, que sin desbordar nuestra capacidad humana de entender, podamos encender la luz, hacer propuestas sociales viables. Es decir, que sin pretender tener el control de todas las variables, al menos tengamos en cuenta las tres o cuatro entre las que se puede mover la situación, más allá también de que todo sea blanco o negro, bueno o malo.

Dialécticas abiertas que asumen las paradojas son por ejemplo las de los tetra-lemas o cuadrados que superan los dilemas dicotómicos. Entre una identidad A y una no-A, como entre Blanco y Negro, caben muchas matizaciones grises. Podemos pintar un segmento entre las dos posiciones y en medio situar multitud de puntos, pero siempre estarian limitados por las dos posiciones contrarias. Las teorias de los "conjuntos borrosos" arrancan desde estos postulados para indicar que las cosas no se pueden limitar a las posiciones claras y distintas con que a veces se nos presenta la realidad simplificandola hasta hacerla irreconocible. Pero además de las posiciones contrarias estan las posiciones contradictorias, es decir, aquellas que se situan fuera de una misma linea de interpretación, que se salen a otro plano, a otras lineas de interpretación.

A (Si) No-A (No)

A y No-A Ni A, Ni No-A

(Si, pero No) (Ni Si, Ni No)

Las posiciones de "querer" y "no querer" al tiempo a la policia, o de pasar de lo uno o lo otro, y situarse en otro plano son también posiciones reales, no solo el contestar con un si o un no a la pregunta sobre la presencia de la policia en el barrio. Y entre las cuatro posiciones sin duda hay otras muchas muchas que aún matizarian más dependendiendo de las circunstancias en que se formula la pregunta, y de las redes en que se encardina cada respuesta. Las redes no se pueden limitar a computar si o no, 1 o 0. Para ser operativos hay que llegar a algún grado de consenso, de tipologias abarcables por la mente humana, para poder pensar en soluciones o alternativas válidas ante los problemas que se nos plantean. Por eso proponemos pasar de las conductas dicotómicas a las tretra-práxicas, a estos cuadrados que siempre podemos construir a partir de algún tipo de conducta que se pueda singularizar.

La idea de fondo es aceptar un plano posible de posiciones que incluya también lo que inicialmente parecia contradictorio y paradójico, pero que el trabajo de campo con entrevistas y grupos de discusión no hace sino mostrarnos como evidente. Las paradojas lejos de resultarnos asi paralizantes, se nos convierten en fuentes de creatividad social, pues ahora el abanico de posibles soluciones se nos amplia mucho más. Encontramos sin duda algunas posiciones mayoritarias sobre cada problema, y algunas otras intermedias o menores. Pero porque la forma de preguntar muchas veces induce buena parte de la respuesta al marcar el campo desde donde se pregunta y desde donde se debe responder. Pero pueden aprecer también otras respuestas y conductas no tan claras y encerradas en la pregunta. Son las que se desmarcan hacia otros planos y redes de la realidad, los "errores" que pueden ser más creativos, porque reformulan desde otro ángulo no contemplado el mismo problema, haciendo otras preguntas a su vez, o desbordando la pregunta inicial mostrando las hipocresias y/o paradojas en que se apoya.

Cada una de las cuatro posiciones del cuadrado no es más que una forma de establecer un plano provisional de las conductas, porque es la transversalidad de todas ellas lo que de continuo está ocurriendo. No es que unas sean mejores que otras, y de nuevo aqui volvamos a establecer moralinas maniqueas sobre buenos y malos, considerandolas dos a dos, sino que todos nosotros en algún momento estamos en redes que actuan con unas u otras formas, que según las circunstancias valen a unos u otros objetivos. Lo importante es aprender a moverse por estas redes complejas sin tener que recurrir a una identidad exclusiva y única, la buena, para poder abrirse a otras posibles construcciones de identificaciones, que puedan ser más creativas, aunque sea provisionalmente. El que las personas y los grupos puedan estar en varios tipos de redes a la vez, aunque puedan ser paradójicos, puede ser una ventaja más que un defecto.

3.- Los movimientos sociales son unos de los síntomas más claros de las crisis en que viven nuestros sistemas sociales. Ha habido diversas formas de tratarlos desde los estudiosos académicos, tratando de definirlos con variables de todo tipo. Por un lado M.Castells trató de dar una interpretación de los movimientos encuadrandolos entre las condiciones socio-económicas y las ideologias de las que son portadores. Sin duda estos dos factores son importantes a considerar pues sin saber cuales son sus necesidades de referencia y como tienen construido el imaginario de sus soluciones no se puede entender un movimiento social. Pero aún siendo necesarios los estudios sobre estos condicionantes, no parecen ser suficientes para explicar las diferencias entre aquellos movimientos que teniendo estas caracteríscas iguales, tienen resultados muy dispares. Por ejemplo todos aquellos movimientos de barrios muy pobres de ciudades del tercer mundo, donde actua una misma ideologia (teologia de la liberación, un tipo de marxismo, etc.), deberian tener los mismos resultados, y la evidencia empírica nos dice lo contrario.

A mitad de los años 80, cuando Castells sacó su mejor libro sobre el tema incluyendo unas explicaciones más culturales para los movimientos, nuestro analisis ya apuntaba a unas redes de comunicación internas a los movimientos que marcaban la diferencia. Luego hemos tenido dos buenas ocasiones de validar empíricamente estos planteamientos a traves de la explicación de los "conjuntos de acción". No se trata tampoco de las explicaciones de Ch. Tilly sobre los "recursos a movilizar" en cada caso, o sobre las "estructuras de oportunidad política", que en suma nos llevan a la conclusión de que cada caso es cada caso y que poco podemos comparar. En los últimos 10 años los estudios de movimientos han tratado de desmitificarlos, estudiando caso a caso su fuerza y sus debilidad. Más que estudiar sus capacidades creativas han estudiado sus degeneraciones y sus consecuencias negativas, o bien su singularidad irrepetible de algunos exitosos.

Por suerte tuvimos la posibilidad de estudiar un movimiento de 28 barrios de Madrid que entre 1979 y 1986 fueron capaces de levantar unas 40.000 viviendas nuevas, acabando con el "chabolismo" heredado del franquismo. Aparte de otras muchas lecciones de los éxitos y fracasos que supuso tan enorme operación de vivenda y urbanismo, quiero traer aqui que en unos barrios acabó por desaparecer la organización vecinal, en otros se transformó en clientelista, y en otros dió muestra de ser creativa y renovadora. Las condiciones de habitat y clase eran muy parecidas, las ideologias de los dirigentes muy semejantes, pero lo que más marcó la diferencia fué la forma en que las redes de convivencia funcionaron, los "estilos" de los "conjuntos de acción". Años después pudimos seleccionar seis metrópolis latinoamericanas, y en cada una un tipologia de barrios, por habiatat y clase, que los hiciese comparables. De los más de 20 barrios estudiados y de sus lideres e ideologias, lo que más destaca no son las relaciones entre recursos materiales y oportunidades subjetivas, sino como estas están mediadas por las redes o tipos de conjuntos de acción.

Más allá de la alienación como masificación nos encontramos con redes que se legitiman por sus capacidades de innovación. Aparecen asi "bucles de resonancia" en las redes que abren y cierran el manejo de las condiciones tanto objetivas como subjetivas. Las relaciones entre los grupos más formales, las instituciones, y los sectores no asciados, pero con sus redes informales, hacen de interuptores de las matrices de concducta observadas. Las relaciones en lo cotidiano, las formalidades e informalidades, no son puras cuestiones formales y de poca importancia, sino precisamente los detonantes de las sitauciones críticas de estos movimientos.Asi hemos podido tipificar algunos de estos "conjuntos de accion" más habituales en los distintos barrios y ciudades estudiadas. Hay bastantes de estos conjuntos paralizantes o deformantes de la acción emprendida, pero hay otros muy dinamizadores y creativos.

Siempre van a aparecer varios de estos conjuntos en cada caso estudiado, y a lo largo del estudio (para América Latina fué entre 1989 y 1994) se van a ir cambiando de unos tipos a otros segun las circunstancias de cada proceso. Por lo mismo ni hay una identidad de cada comunidad clara, sino varias en pugna, y estas van cambiando según las necesidades de las articulaciones internas de los movimientos. Cierto que influyen las condiciones externas de tipo económico y de condiciones urbanas, y tambien las ideológicas del pais y de los grupos políticos, pero todo ello pasa de manera decisiva por la articulación interna a cada movimiento, a cada conjunto de acción. Son los estilos de hacer las cosas de lo cotidiano los que nos señalan las diferencias entre unos casos y otros. En cada decisión de bifurcación del movimiento, lo que esta contando sobre todo son las confianzas y desconfianzas que se construyeron en la convivencia cotidiana. Cuentan las necesidades materiales, y cuentan los discursos ideológicos, pero el cemento capaz de fraguar o disgregar tales articulaciones solo descansa en los tipos de redes que se vinieron elaborando.

Conjuntos de acción son para nosotros estas relaciones construidas en lo cotidiano, tanto las de cara a cara y más densas, como las más superficiales o débiles, que sirven para que circule la información construyendo sentidos de inclusión o de exclusión ("nosotros", "ellos", etc). No es la lógica de los intereses de clase, ni las afinidades ideológicas, aunque influyan, generalmente las que constituyen tales conglomerados, sino otras prácticas más cotidianas las que nos dan las amistades, las pandillas, y también los reconocimientos de líderes, o de lugares donde conjuntos muy diferentes pueden encontrarse. Veremos más adelante las dinámicas de vínculos fuertes o densos y de vínculos débiles o circunstanciales, y a donde nos lleva. Pero de momento vamos a ver las tipologias más frecuentes que nos hemos encontrado en estos estudios de barrios tanto en España como en Latinoamérica.

Al sistematizar algunas de las redes más frecuentes nos aparecieron algunas relaciones muy repetidas. Por ejemplo la de tipo Populista, que nos aparecia en aquellos casos donde un grupo o persona monopolizaba las relaciones de los sectores de base con las instituciones externas. En Argentina incluso tiene el nombre de "puntero", pero también aparecia en otros paises con diversos nombres. Su preocupación es ser el canal único de conexión de la comunidad con el exterior y por lo mismo lleva muy mal que pueda haber otros sujetos o grupos que le disputen la capacidad de interlocución hacia arriba y hacia abajo. Para elloa tiene que tener buen contacto con los poderes fácticos, y al tiempo la confianza de los sectores de base. En casos extremos, en varios paises nos dijeron de tal medidor: "roba, pero hace". Es decir, no estamos ante un problema de ideologia, sino de confianza ante quien se preocupa por la supervivencia colectiva. No hay elemento de comparación por lo que todo funciona verticalmente.

En otros casos el tipo de relaciones del conjunto estudiado incluye a varios grupos que actuan en la localidad y que incluso pueden tener un plan articulado de actuación. En estos casos se suele dar una buena comunicación no solo entre los mismos grupos sino también con alguna administración o entidad externa, que apoya o financia tales actuaciones. Hemos llanado a este tipo de relaciones Gestionista porque se preocupan ante todo de hacer una buena gestión de los recursos disponibles. Pero en no pocas ocasiones este tipo de grupos no acaban por llegar a una buena sintonia con los sectores de base. Los sectores no organizados, las pandillas, lo más informal de estos barrios mantienen una relación superficial (recibir pero no implicarse) con muchos de esos grupos y con los planes "integrales" que les llegan de arriba a abajo. Claro que no tiene porque ser asi, pero nos hemos encontrado muy frecuentemente con estos conjuntos donde priman las reuniones de coordinación por arriba, antes que las de toma de decisiones desde abajo.

Cuando las decisiones se pretenden tomar desde los sectores informales, y la articulación de las relaciones se hace de abajo hacia arriba, y en horizontal entre los grupos activistas de la localidad, el riesgo suele ser que las autoridades y los apoyos externos desconfien o incluso se enfrenten con estos procesos. Este tipo le hemos llamado Ciudadanista, porque efectivamente genera compromisos de ciudadania desde abajo, y aunque no es tan frecuente como los otros, si marca la diferencia en las dinámicas que emprende. Este es un tipo de conjunto de acción muy inestable, capaz de movilizar a la población, pero que puede pasar con facilidad a alguno de los otros tipos de conjuntos, tanto si consigue sus objetivos como si fracasa. En de los movimientos sociales vemos como se pasa de unos tipos a otros con relativa frecuencia.

Hay otros muchos tipos posibles de conjuntos, incluso algunos donde las relaciones son tan superficiales, que ni conjuntos les llamariamos, pero aqui se trata solo de mostrar que dentro de los movimientos, comunidades, etc. hay unos vículos reticulares, unos sistemas de comunicación cotidianos, que son (por lo menos) los embragues, interruptores, o bucles de resonancia, que hacen activar o paralizar el resto de las condiciones para que se mueva la sociedad. Cada conjunto tiene su frontera de confianzas y desconfianzas construida durante el espacio-tiempo respecto de algún punto u objetivo de referencia, por lo que para que se puedan producir cambios es este referente externo o interno el que tiene que cambiar. Su propia acción o algunas relaciones externas, incluso débiles, pueden llevar el proceso a cambios de confianzas y a una rearticulación muy diferente. El estudio de estos procesos nos lleva a profundizar en sus motivaciones más profundas.

4.- El problema de las redes es que estan marcadas desde la más tierna infancia. No cada red en concreto, sino el sistema reticular de cognición y de conductas. Son sistemas que cada ser se encuentra al nacer, y a lo largo de la vida como mucho puede cambiar de unas redes a otras, o bien intervenir en sus cambios internos. Algunos seres como las hormigas adaptan sus conductas a un sistema relacional muy pegado al terreno. Su superviviencia es en redes de relaciones de alta organización, pero cualquier variación del territorio altera sus conductas. Los mamíferos aún con los condicionantes del ecosistema en que vivimos, tenemos mayor autonomía sobre nuestro contexto, y dentro de los mamíferos los humanos hemos desarrollado formas de intercambios reticulares en diversos grados de eficiencias comunicativas. Y no todas esas formas que hemos desarrollado han sido positivas para la humanidad y para nuestros ecosistemas.

La teoria de la acción comunicativa de Habermas ha sido criticada por Giddens, por caminar dentro de unos consensos que no tienen en cuenta suficientemente algunos de los vínculos irreductibles en que nos movemos los humanos. Tampoco nos parecen demasiado desarrollados los dobles vínculos del propio Giddens, o la toria de la acción clases/habitus de Bourdieu. Todos ellos estan apuntando a lo que el analisis de redes podría aportarles, incluso haban de las redes, pero no acaban de entrar de lleno en investigaciones y concreciones que les permitan avanzar. Se quedan en el umbral teórico, no asumiendo las consecuencias a las que les deberian llevar sus propios postulados.

Los humanos siempre estamos en varias redes de intercambios. Las básicas son: 1) las de nuestros propios cuerpos con su ecosistema como en el caso de cualquier otro ser vivo, aunque en nuestro caso intermedian una serie de tecnologias, que a veces hacen mejor y a veces peor nuestra relación con los espacios que habitamos. 2) las de producción de bienes y servicios a traves del trabajo, donde los humanos hacemos diversos tipos de trueques y mercados, unos más equitativos y otros de mayor explotación y conflicto. 3) las de poder y control de uno/as y otros/as que, por formas culturales de establecer la autoridad, enfrentan a las edades, etnias, géneros, aprovechando diferencias biológicas para marcar dominaciones frente a potencialidades. 4) las de los miedos y creencias personales que nos relacionan con los muertos, los libros sagrados, libros científicos, medios de comunicación, formas de ver el mundo, lenguajes, culturas, contra-culturas, etc.

Todas estas redes se intercalan entre si en cada uno de nosotros y en cada grupo o red en la que actuamos. En las redes cotidianas son, por lo menos, estos cuatro vículos los que están actuando continuamente. Son en consecuencia redes muy asimétricas porque estan marcadas por estos intercambios establecidos previamente en terminos muy desigaules, casi nada recíprocos. Y además son redes que hemos interiorizado desde pequeños. No son simplemente redes externas que podemos ver y analizar a distancia, objetivarlas, sino que las estructuras afectivas del patriarcado, por ejemplo las hemos vivenciado en nuestro hogar paterno (y materno), y en cada preconsciente quedan imprimiendo tipos de comportamiento determinado. El tipo de relación de autoridad lo llevamos dentro, y solo otras prácticas de construcción de redes, donde el poder se ejerciese más como potencia que como dominación, podrían cambiar en algo la situación heredada.

Por ejemplo, entre los humanos practicamos diferentes mapas o esquemas cognitivos, conductuales y de comunicación. A.- Hay una serie de comunicaciones (muy infantiles) llenas de tabúes, tópicos, temores, que actuan como balbuceos preconscientes, y que en muchos dominios nos diferencian poco de los bebés o de los mamíferos en general. Son formas de comunicación muy poco reflexionadas, como lloros, gestos y otras expresiones no-verbales, de gran importancia para comprender, por ejemplo, los sentidos de muchos de los intercambios más formalizados. A través de estas expresiones lo que se revela (chistes, vestidos, gestos, actos fallidos etc) son unos mapas y esquemas previos con los que nos situamos en unas u otras redes. Son esquemas básicos que impregnan nuestros estilos de vida casi sin darnos cuenta.

B.- Otros esquemas o mapas cognitivos son los que construimos cara a cara con los más próximos. Son las relaciones fuertes o densas, las que, en lo más cotidiano, mantenemos con la familia, los amigos, el trabajo, etc. Lo que ahi estamos construyendo son una serie de identidades o seguridades para protegernos de otros exteriores culturales o sociales que nos puedan amenazar. El papel de los estereotipos o tópicos con que una pandilla se construye frente a los de otra edad, o frente a los que gustan de otra música, es también un papel de traducir a un lenguaje interno (de bromas, frases hechas) los consensos que pretenden establecer los medios de comunicación. Pero estas confianzas construidas pueden ser muy empobrecedoras de la capacidad del grupo, limitar a debates internos, endogámicos, las posibilidades de cada cual.

C- Por eso se habla de la fuerza de las relaciones débiles. La capacidad de muchas de las relaciones mas circunstanciales o superficiales para abrir nuevos puentes entre situaciones o grupos que estaban bloqueados. Las dinámicas que hemos estudiado de los conjuntos de acción se situan precisamente en desarrollar esta perspectiva, pero también descubrimos que no tadas las relaciones débiles son fuertes. La cosa es un poco más compleja que donde la dejó Granovetter. Hay una serie de condiciones para que un conjunto de acción (que incluye relaciones débiles, fuertes, contradictorias y no-relaciones) resulte creativo de nuevas potencialidades, o solo un reproductor de relaciones clientelares o rutinarias (T.R. Villasante et al, 1994).

D.- En todo caso no es aqui el sitio para desarrollar nuestras investigaciones sobre estas redes/conjuntos, sino para plantearnos que existen diversos esquemas o mapas cognitivos con los que construimos nuestras redes operativas. Y que en los diversos niveles no es oro todo lo que reluce, sino más bien una serie de juegos pre-codificados que nos marcan los posicionanmientos posibles. Los humanos también hemos construido unos lenguajes virtuales, que van desde el dinero hasta el internet (P. Navarro) Y estos esquemas en los que aprendemos a caminar y comunicarnos también inciden en nosotros, como el territorio lo hace sobre las hormigas. La diferencia es que nosotros podemos modificar estos parámetros básicos de nuestros mapas y conductas, precisamente poque son construcciones de los humanos. Pero no siempre somos conscientes de que determinadas formas simples de establecer redes pueden ser reductoras precisamente de las complejidades creativas que necesitamos para vivir.

Tenemos entonces varios tipos de redes por tipos de intercambios y también por ámbitos o tamaños de las relaciones. Pero todo ello entremezclado y sin las jerarquias prestablecidas sobre cuales redes son las más importantes. Puede ser desde un ámbito reticular reducido donde se produzca un cambio de relaciones que produzca tales turbulencias en las relaciones que se traslade a los otros ámbitos de mayor amplitud. El hecho de que unos policias USA peguen a un negro en Los Angeles, esto lo grabe un aficionado, salga por la TV, y luego absuelvan a los policias, puede propiciar unos desordenes sin precedentes en la ciudad. O el hecho de que un presidente de USA tenga un desliz con una becaria, y se sepa a través de un fiscal, puede acarrear grandes cambios en la política mundial. Esto puede ocurrir porque la estructura de las redes en lo micro y en lo macro tiene similitudes y conexiones entre si. En cierto sentido es una estructura hologramática, es decir, que en cada parte está el todo de las relaciones.

El todo de los tipos de relaciones está en lo macro y también en lo micro, y se relacionan entre si, porque han sido formados en una misma cultura relacional. Si hay populismo en un tipo de estados nacionales es porque también lo hay en los barrios y en las formas de conductas desde las familias hasta las escuelas o trabajos. De nuestros trabajos en América Latina se puede deducir esta forma de encarar las relaciones. No tanto por sus contenidos ideológicos o por sus condiciones de clase, sino por el tipo de reticulas que un determinado tipo de patriarcado ha construido en la mentalidad colectiva de las personas. Claro que esto no es inexorable, y que en cada situación podemos encontrar también otros conjuntos de acción no populistas, que se le contraponen. Pero si rastreamos en ellos su origen, podemos descubrir donde estuvieron los otros origenes educativos para una crisis del patriacado-populista mayoritario.

Analizando la estructura de los discursos de los dirigentes de barrios muy distintos, tanto de Latinoamérica como de España, uno se da cuenta de la similitudes y de las diferencias, no tanto de los contenidos o de las reivindicaciones (necesariamente diferentes) sino de la forma de relación que establecen con los otros colectivos, con los sectores populares, con los poderes, etc. "Soy como un padre para este barrio", "la gente no reconoce el esfuerzo que estamos haciendo", "ahora hay muchos grupos que quieren apuntarse el tanto", "las autoridades estan muy lejos, y si no fuera por mi...", etc... Pero también podriamos marcar las diferencias entre los discursos de las mujeres dirigentes del de los varones, de la diferencia entre las culturas andinas, las brasileñas, etc. El papel de los líderes y de los grupos tiene marcos relacionales muy diferentes.

Por ejemplo se nota cuando el dirigente viene de una familia de estructura abierta, numerosa, etc. o cuando es de una cultura beligerante y más heroica que constante. Hay redes asociativas que son más movilizaciones puntuales que movimientos sociales asentados y de mayor duración. La cultura relacional de muchas mujeres que además de ser dirigentes son amas de casa y jefes de familia, por abandono del varón, en un número bastante alto, sienta otras bases de auto-valoración de la mujer y del trabajo más colectivo y horizontal. Cuando ha habido un proceso educativo de pedagogias emancipatorias también se nota, como las experiencias de "investigación-acción.participativa", militancias sociales, etc. que quizás no consiguieron inmediatamente sus reivindicaciones pero quedó un poso de relaciones más democráticas y menos autoritarias o paternalistas. Estas construcciones reticulares tienen sus propias lógicas, no tanto vincualdas a las condiciones de habitat o de clase, sino a la reformulación de las relaciones mismas del poder y la comunicación en lo cotidiano.

5.- Por todo ello los tiempos no son de causa y efecto, en una secuencia lineal sucesiva. Uno de los problemas del analisis de redes es haber tenido poco en cuenta las cuestiones de los procesos temporales, quizás por dar por hecho que dadas unas estructuras reticulares ya todo estaba dicho para el futuro. Y lo que se nos muestra es la reflexividad y la recursividad de los procesos. Aqui manifestamos un salto con los pensamientos duales, con las matrices binarias, con las que se suele trabajar. Es decir, se suele reducir todo tipo de explicación a que del cruce de dos variables sale una tercera en un cuadro de doble entrada. De nuevo estamos encerrados en las posibilidades formales de representar en un papel plano las explicaciones de fenómenos muy complejos. Cuando menos necesitariamos tres planos, tres ejes, donde representar las principales variables, y además que se estuviese desplazando en el tiempo, para poder observar como se van influyendo entre si las principales variables explicativas.

Aún asi estariamos haciendo reduciones de la complejidad, pero cuando menos serian menos simplistas que las habituales dicotomias que se nos presentan. Por ejemplo, el conocido dilema entre estructura y agencia, entre condicionantes objetibales y construcción subjetiva de los proyectos. Aqui hay una lectura de la reflexividad que suele ser un poco simple, cuando lo que se afirma es que naturalmente la apuesta por determinados fines y la acción consecuente hacia una determinada construcción social ya está modificando las condiciones previas, de tal manera que los resultados nunca obedecen del todo ni a la lectura de la estructura hecha previamente, ni a los fines explicitamente proclamados. Lo que en estas lecturas no se está diciendo es cómo se producen esas reflexividades entre estructura y conciencia. Y es ahi donde las redes de comportamiento, de las confianzas y desconfianzas en lo cotidiano, permiten avanzar.

Entre las condiciones estructurales previas y los horizontes que se proyectan, en cada momento se van produciendo una serie de bifurcaciones, pues la flecha del tiempo ni va en una sola dirección, ni gira a capricho en cualquier sentido. En cada momento se van contruyendo un sentido irreversible por irrepetible, se van abriendo nuevos caminos, como resultado de las opciones que se van tomando. Pero cada decisión no es sólo respuesta a unos condicionantes que vienen de atrás o de unas metas que se estan proponiendo, sino mucho más de unas redes que se estan construyendo y reconstruyendo en base a los estilos presentes de hacer las cosas. Estos estilos tienen que ver con la educación relacional, con los esquemas y mapas cognitivos, que en cada familia y en cada cultura hay de adminsitrar el poder y la comunicación. Uno puede ser autoritario y de clase alta o de clase baja, o uno puede ser nada autoritario y de izquierdas o de derechas, pues este talante de hacer las cosas, este estilo reticular, viene de otros parámetros.

En nuestra interpretación es el estilo patriarcal en sus diferentes acepciones de tratar a los hijos e hijas, a la mujer, a las otras etnias, según unos parámetros de conductas, los que más van a decidir respecto a como se van a construir las confianxas y desconfianzas de lo cotidiano. El cómo se hacen las cosas deja de ser una cuestión formal y pasa a ser el elemento capaz de decidir sobre las direcciones y sentidos de las flechas de nuestras acciones. Las decisiones las vamos tomando sin duda por las necesidades tal como las sentimos, y según las propuestas que se nos presentan, pero tanto o más va a decidir quién y cómo son interpretadas y presentadas las urgencias de esas necesidades y los atractivos de aquellos proyectos. Lo emocional y afectivo, construido reticular de años, va a decidir sobre las mejores opciones. Los argumentos de autoridad y de confianzas en construcción van a pesar como el "qué dirán" en tantas ocasiones.

Y este tipo de decisiones, aparte de ser lo más frecuente, no tiene por que ser alienante o reproductivo de lo establecido, no tiene porque ser más irracional que razonar según la "razón dominante". Muchas de las razones ideologicas al uso no son más que justificaciones de algunas razones particulares de una parte pequeña de la sociedad disfrazadas de interés común. Razonar no tiene porque estar reñido con construir afectos. Guiarse por los afectos demostrados durante un tiempo razonable de convivencia, cuando uno ha visto un estilo de vida coherente, puede ser tan interesante como hacer un razonamiento bien trabado. Lo ideal es que ambas cosas existan: que se pueda razonar desde unas emociones y confianzas compartidas. Pero no hay porque separar ni contraponer lo racional programático con lo afectivo relacional. Podemos entender que son cosas distintas que obedecen a factores diferenciados, pero no solo pueden actuar y actuan al tiempo, sino que es postivo que se retroalimenten.

Asi que, por lo menos, tenemos tres factores importantes para la construcción de los procesos reflexivos. Las propios condicionantes estructurales que van cambiando según se van dando los procesos, los objetivos propuestos que también ha de irse acomodando según se van tomando unos caminos u otros, y las redes de confianzas y desconfianzas que se refuerzan o se deshacen según los resultados y las formas de establecer los conjuntos de acción. Como los tres factores van interactuado en el tiempo la forma de representar esto gráficamente es de muy dificil resolución. Asi que solo cabe hacer esquemas parciales y sucesivos, sabiendo de la incompletud de cada uno de ellos. Algo asi como un gráfico en tres dimensiones que se desplaza en el tiempo, cambiando a la vez las tres variables:

A) La estructura de necesidades que se corresponde con lo que podemos llamar "espacio socio-económico" (por ejemplo con Bourdieu), y que hace referecia a las condicones de habitat y de fracción de clase, y cómo se relacionan entre si unas necesidades construidas con otras. Estas necesidades ya son reflexivas porque han sido, y siguen siendo, construidas según interpretaciones tanto del poder como de las fuerzas criticas.

B) Los proyectos ideológicos y las propuestas de objetivos a conseguir que son difundidos por los agentes sociales y que estan influyendo sobre la interpretación de las necesidades y sobre las redes de alianzas y confianzas entre los sujetos en presencia. Pero que se estan teniendo que reformular a lo largo del proceso cada vez que se cierra un camino y se abre otro, según los apoyos reales que respaldan y la reorientación sobre las necesidades esgrimidas.

C) Las redes y los conjuntos de acción, que parten de unos "habitus" construidos según las confianzas que se han estado dando, pero con las nuevas necesidades y los nuevos objetivos que van surgiendo, se van reformulando en los propios procesos. Y son a veces cuestiones de relaciones fuertes y/o relaciones débiles (y sus variantes en las tipologias de los conjuntos de acción), las que van a ir cambiando y marcando las elecciones a tomar.

En este sentido no hay aspecto pequeño que no pueda inflir en cada proceso. Las mayores confianzas se pueden venir abajo por un pequeño detalle, por una nueva relación, aparentemente débil, pero que puede mostrar su fuerza a partir de ser muy significativa. Conjuntos de acción muy consolidados, con relaciones muy densas, ante una nueva propuesta marco de otras relaciones en un conexto más favorable, pueden dividirse internamente, y dar lugar a otros conjuntos de acción innovadores. Desde luego que los "habitus" pesan, pero no son tan deterministas si consideramos las reglas internas con que se construyen, deconstruyen y reconstruyen. Precisamente el analisis de redes tiene aqui una gran oportunidad de mostrar como operan las estrategias sociales.

La reflexividad compleja que estamos planteando nos permite poner en el centro la capacidad de negociar estrategias compartidas por los principales sujetos implicados en cada uno de los procesos. Poner sobre la mesa las construcciones de las necesidades que se hacen desde cada posición social, poner los objetivos y las aspiraciones desde cada ideologia particular, y poner también los estilos de resolver los conflictos y las formas más creativas y democráticas que puedan aprovechar las mejores y mayores capacidades que se puedan aportar. El analisis de redes pasa asi de ser una colección de pretendidas fotografias de lo cotidiano local, a ser un instrumento central de las estrategias resolutivas de los procesos sociales, combinando la complejidad de las distintas aportaciones desde su capacidad de concretarlas en relaciones operativas.

6.- La operatividad de esta propuesta, para la tercera fase de lo que pueda ser el analisis de redes, nos desmarca al tiempo de aquellos planteamientos de la complejidad que se quedan en puros discursos teóricos (como entendemos que es el caso de Luhmann). La compejidad, que en ciencias fisico-químicas y biológicas vino a dar sentido a investigaciones prácticas sobre las "estructuras disipativas" (Prigogine), o sobre la "auto-poiesis" (Maturana y Varela), y por lo mismo tenia una lectura como instrumental científico, en las ciencias sociales le han querido dar un contenido sustantivo filosófico, una teoria de sistemas para explicarlo todo. Como en el caso de Luhmann para explicar las paradojas teóricas, pero o a partir de los resultados prácticos y para construir sentidos operativos. En este sentido nos parecen más interesantes las aportaciones de algunos constructivistas sociales, que usan de los paradigmas de la complejidad y de la cibernética de segundo orden en la medida en que contribuyen a resolver y dar sentidos a los problemas prácticos de los humanos.

El debate epistemológico en abstracto puede servir para criticar conceptos muy cerrados, que no dejan avanzar las metodologias, pero pueden quedarse en puras elucubraciones lógicas que solo nos hacen perder el tiempo. El analisis de redes como metodología operativa puede avanzar mucho si toma alguno de los postulados de la complejidad, desde el punto de vista de desbloquear algunos supuestos que le estaban frenando su desarrollo. Entender, por ejemplo, que los procesos en que estamos metidos son construcciones auto-eco-organizadas, donde las redes de relaciones son dinámicas de comunicación y poder asimétricas, a partir de las cuales se van desarrollando nuevas redes y nuevas complejidades. Y entrando en su dimensión práctica podemos ver como operan en casos concretos.

Hay relaciones fuertes y densas en determinados grupos, son como células que se nuclean en torno a una ideologia o imaginario-motor, o bien entorno a simples tópicos de pandilla, pero en cualquier caso son grupos de gran densidad de relaciones internas, y a partir de ellos se pueden establecer unos mapeos o socio-gramas de los sujetos en presencia. Desde cada uno de estos grupos, semi-grupos, pandillas, etc se pueden descubrir también otras relaciones más débiles y circunstanciales, como puentes entre aquellas células. Cada grupo puede encerrase en si mismo o puede abrirse a los demas, o a un sector determinado. Asi van apareciendo los conjuntos de acción, pero para que se organicen tales conjuntos hace falta un tema que lo propicie. El tema que permite una lectura determinada de la red compleja tiene gran importancia, no solo por su contenido sino por la reestructuración de relaciones que mueve en los conjuntos de acción presentes.

Las relaciones débiles no son fuertes siempre, sino que su capacidad creativa depende del tipo de relaciones que se establecen entre las relaciones fuertes-densas y las débiles-puentes. Hay relaciones densas-fuertes cuyo imaginario-motor o ideologia es muy cerrado en si mismo y apenas permite hacer buenas relaciones con otros grupos o sectores sociales. Pero también hay algunos imaginarios-motor que fomentan la acción conjunta y no sectaria, que postulan la construcción de redes más amplias de comunicación e implicación. La construcción de temas consensuados, de imaginarios-marco que resulten de confianzas compartidas, resultan de la capacidad de los grupos y pandillas de abrirse a horizontes más amplios.

La importancia de estos temas marco, generadores de nuevos conjuntos de acción más amplios, no está tanto en que sean temas muy profundos o articulados con las necesidades más básicas, sino en su capacidad para reorganizar las redes de relaciones, de confianzas. Siempre hay temas que permiten hacer puentes, imaginarios-marco que engloban a unos grupos o a otros, pero no siempre tales puentes son creativos y emancipadores. Es en estos aspectos donde se juega la organización de cada sociedad, si apunta a reproducir los poderes establecidos o si se plantea otras dinámicasmás innovadoras. El problema práctico siempre se plantea en cómo articular los temas marco-puente-generadores, con los otros temas más profundos-estructurales-motores-integrales.

Un tema puente puede ser la democracia dentro de un proceso de transición para salir de un autoritarismo, pero dentro de tal marco, hay imaginarios motores como cada ideologia de los socialismos, ecologismos, liberales, etc. y también motores de pandillas para divertirse, para tener trabajo, etc. La capacidad de negociar redes y conjuntos de acción entre unas posiciones y otras, llevandolo todo ello a lo concreto, a las actuaciones operativas, es la capacidad del analisis de redes para trabajar con estrategias implicativas. Otro ejemplo pueden ser los planes estratégicos de las empresas o de las ciudades, con sus capacidades de organización interna y sus competencias con otras. En los movimientos sociales o en las economias del tercer sector también se pueden aprovechar estos enfoques para diseñar estategias reivindicativas y/o propositivas que cuenten con más apoyos sociales.

La metáfora del la novela de Cervantes nos parece clarificadora de cómo unas relaciones de aventura van siendo creativas, en la medida en que cada protagonista va dejando sus relaciones previas y va asumiendo nuevas posiciones. D. Quijote es como un grupo ideológico (novelas de caballeros andantes) que se ve impelido a meterse a "desfacer entuertos", pero que se tiene que enfrentar a la realidad dura que le tira del caballo, que le golpea por su idealismo insensato y un tanto cerrado, hasta que ya muy avanzada la novela va dandose cuenta que también Sancho tiene razón en muchas cosas, y acaba por volver a su pueblo. Sancho Panza es el prototipo de sentido común poco dado a idealizaciones, siempre habla en refranes y tópicos, pero a lo largo de la novela se va contagiando de ideales, y acaba gobernando la Insula Barataria, por cierto con gran acierto y justicia. Entre bromas y veras los personajes se han ido transformando, pues son las relaciones que han ido estableciendo, aventuras, puentes, las que han ido construyendo el relato y reconstruyendo a los propios personajes. Las buenas novelas no son tanto los personajes de una vez por todas, sino las redes en que se ven dinamizando procesos.

En la novela hay un tema puente-generador que son las aventuras-bromas-tropiezos que unen a unos y a otros y hay otros temas de fondo, más integrales, como las guerras, conductas burocráticas y mezquinas, gobiernos, etc. Lo más creativo de la novela es la capacidad de articular las relaciones densas y anquilosadas del pueblo, de las costumbres cortesanas, con las relaciones débiles y circunstanciales de las aventuras y sus insólitas salidas. Y estas articulaciones se hacen a través de dos personajes muy distintos que estan abiertos a los cambios (D.Quijote-Sancho). En las estrategias de implicación y negociación, en la práctica, son situaciones semejantes las que hay que resolver entre los grupos en proceso. Hay grupos que han de salir de sus idealizaciones si no quieren caerse del caballo una y otra vez, y hay pandillas y sectores populares que han de asumir algunos conceptos ideológicos si quieren conseguir sus objetivos.

La dinámica de las redes y los conjuntos de acción nos lleva a establecer conogramas en donde deben participar los diferentes sujetos en proceso. El socio-grama o mapeo que podemos establecer al principio de una estrategia nos sirve solo provisionalmente para ubicar desde donde parte cada cual, pero el mismo hecho de hacer talleres y reuniones, investigación de campo, y el diagnóstico que se va construyendo y que se devuelve a los grupos implicados, van a significar un "analizador construido", una serie de acontecimientos generadores de prácticas reticulares, que abren nuevas posibilidades. La forma de movernos en las redes de investigación (como quijotes en la aventura informativa) nos sirve siempre que sepamos mantener nuestra posición dentro de los entramados de las otras redes y conjuntos. El construccionista social sabe que su investigación es parte de la estrategia en juego, pero tiene que saber cual es su papel de puente y no de motor, cual es la posición y las distancias que se han de tomar. Siempre vamos a estar implicados en los procesos, pero no tenemos porque asumir posiciones que no nos corresponden.

No se trata de magnificar las relaciones densas como ciertos comunitarismos, ni de solo ver los puentes sociales como lo creativo, sino de estudiar y dinamizar las relaciones entre esas relaciones. Comprender los cambios, los ritmos y tiempos, de los conjuntos de acción que engloban tales redes de vínculos. Las observaciones y lecturas de las redes siempre las hacemos desde un determinado tema, desde unos objetivos, desde unas propuestas (implicitas o no), pues no nos es posible leer todas las redes en que estamos implicados a la vez (incluso porque de algunas apenas tenemos conocimiento de cómo nos afectan). Por eso la selección de temas y la combinatoria entre unos y otros temas pasa a ser tan importante. Somos una nueva relación (de estudio y propuesta), que se mueve entre otras redes ya establecidas, pero también en proceso. Somos puentes entre los vínculos y podemos generar sinergias positivas-creativas o cosificadoras-reduccionistas.Estos retos se corresponden con las estrategias en juego, estemos atentos.

7.- El propio Seminario de Madrid, en el que hemos participado, puede quedarse en un semianrio más como tantos otros a los que asistimos, y donde tomamos conocimientos y tarjetas, intercambiamos papeles y opiniones, pero poco más. Cada grupo de relaciones densas mantiene sus fidelidades, sus intereses, etc. o bien se da una apertura a un nuevo conjunto de acción, porque las confianzas se amplian y abren nuevas conductas y pensamientos, que se van concretando con publicaciones, con otros seminarios, con impulsos a viejas redes abandonadas, con otras nuevas iniciativas, etc. La potencialidad de las creatividades a poner en marcha estará dependiendo de los sentidos que le demos a determinados temas que prioricen unas lecturas u otras, unas propuestas u otras. Son los "analizadores construidos" los que hacen el analisis real de las consecuencias de todo lo que nos sucede. Es la sucesión de prácticas (correos electrónicos, revistas, conferencias, etc.) donde encontrarnos las que certifican que las relaciones crecen o decrecen, que los vínculos son dinamizadores o no.

No es por tanto la proclamación de fines y declaraciones conjuntas de cara al futuro, las metas que nos propongamos, ni es tampoco que vengamos de unas u otras tradiciones académicas lo que va a ser más impostante. Claro que si venimos de escuelas con semejanzas en los lenguajes y con metodologías parecidas, tenemos algunas confianzas y habitus compartidos, y eso facilita el entendernos. Y claro que si elegimos proyectos y metas a alcanzar consensuadas todo va a ser más fácil entre nosotros. Pero siendo condiciones que favorecen las relaciones, no son suficientes, ni son los motores que nos haran caminar. Es preferible tener fines o metas más genéricos, que permitan un abanico amplio, y concretar en cambio los pasos inmediatos, las redes y conjuntos de acción que en lo cotidiano y próximo puedan ser realizables y aumentar las confianzas comunes. Esto necesita no solo de relaciones débiles sino también de dinamizadores abiertos, de puentes que uno tras otro van traduciendo de unos idiomas a otros las preocupaciones comunes.

Tenemos las experiencias de haber estado en muchos equipos de investigación, y muchos sabemos cómo son esas dinámicas. La penúltima vez estuve en la coordinación de 4 Universidades españolas y 6 centros de investigación latinomaricanos en otras tantas ciudades y culturas muy diferentes. Además de estudiar las redes (informales y asociativas) de cuatro barrios en cada ciudad, también creamos otras redes entre los investigadores, entre Universidades y entre algunas ONGs (T.R. Villasante et al., 1994). Nuestras propuestas de investigación suelen tener entonces este doble objetivo, incorporado en las propias metodologías implicativas, estudiar las redes y recrearlas o crearlas, no solo entre los grupos estudiados sino tambien entre los estudiantes. Y por eso insistimos en poner los objetivos no como metas finales, sino en los propios instrumentos que generan las relaciones de comunicación más inmediata.

Lo primero que se nos ha ocurrido en una publicación en castellano que de cuenta del propio Seminario de la Complutense, donde se traduzcan para los hispanoparlantes (sobre todo Latinoamerica) textos del Network Analysis hasta ahora solo en inglés. Publicación que puede ir seguida de otros trabajos de los que en las redes electrónicas nos podamos ir intercambiando. El grupo PECAR hemos tomado la iniciativa de poner una página abierta con los diversos trabajos que vayamos haciendo, para que cualquiera los pueda ir bajando a su ordenador y discutiendo o usando según sus necesidades. No es esta una tarea rápida, ni que tengamos acostumbrada en nuestras prácticas, pero esperamos que poco a poco la vayamos a dar utilidad.

Crear "bucles de resonancia" o "conjuntos de acción" implica dar pasos concretos que sean como "analizadores construidos" que ejemplifiquen hasta donde las resonancias o las sinergias se activan y abren nuevos campos, nuevos horizontes. Las redes electrónicas pueden facilitar algunos tipos de comunicaciones, pero solo son un instrumento cuando funcionan otro tipo de redes que conjuntan los sentidos que los sujetos les queremos dar. La construción de estos sentidos no se deben encerrar entre las redes más próximas de mayor confianza tampoco, porque se reducen a hacer reiteraciones poco creativas. Las relaciones entre las redes virtuales y las redes cara a cara, tienen que contar con otros espacio-tiempos flexibles, donde ejercer unos ritos nuevos que sean potenciadores de las apeturas que se coloquen sobre esas mesas. La apuesta por abrir un nuevo campo, una nueva etapa, unos horizontes prometedores para el analisis de redes, pasa hoy por construir redes amplias y complejas, donde las dinámicas internas sean motores de los cruces que hemos de procurar a nuestras experiencias y nuevas conceptualizaciones.