Análisis Reticular
El análisis de
redes o análisis reticular ("network analysis" en inglés) designa
una orientación en la investigación social que se ha venido desarrollando,
sobre todo en los países anglosajones, desde mediados los años sesenta.
Es difícil, en el
corto espacio del que disponemos, establecer con claridad las dimensiones de
esta perspectiva de investigación: por una parte, se trata de un conjunto de técnicas,
por otra de una metodología y, consecuentemente, de un paradigma científico.
Lo que hace difícil delimitarlo es, ante todo, que no se trata de un movimiento
intelectual limitado a una ciencia social particular, sino que se extiende, prácticamente,
al conjunto de las ciencias sociales.
Postulados
básicos
El análisis
reticular en sociología comparte con el desarrollado en otras ciencias sociales
un cierto número de preocupaciones básicas:
1.- El análisis
reticular se encuadra en una sociología estructural: su principal objetivo es
la búsqueda de las determinaciones estructurales de la acción humana, y no
de las motivaciones individuales o colectivas de los individuos.
2.- El concepto
de estructura, implícito o explícito, utilizado en las investigaciones
reticulares presupone que las estructuras se manifiestan en la forma de los VÍNCULOS
("ties") existentes entre los elementos o NODOS
diferenciados que integran un sistema social, siendo estos nodos "actores
sociales" o cualquier tipo de entidades sociales significativas
(individuos, grupos, organizaciones, clases). Las REDES SOCIALES son pues
CONJUNTOS DE VÍNCULOS ENTRE NODOS.
3.- Los
conjuntos de vínculos entre entidades sociales constituyen los datos básicos
del análisis reticular: la estructura buscada se concibe como pautas o
regularidades en las formas de vinculación que emergen en los conjuntos
relacionales como consecuencia de –un análisis: la estructura de las
relaciones no es directamente observable en los datos, que son de naturaleza
compleja e incoherente en su apariencia inmediata.
4.- El análisis
relacional presupone que las características estructurales de las redes de
relaciones sociales descubiertas en el curso del análisis determinan los
comportamientos de los individuos implicados en ellas.
5.- Por ello, el
análisis reticular concibe los sistemas sociales como redes de relaciones
sociales, más que como conjunto de individuos cuya conducta está
regularizada por conjunto de normas y valores interiorizados, por atributos
individuales o por meras relaciones diádicas (la interacción de la psicología
social). Los VÍNCULOS no son necesariamente diadicos y el análisis reticular
considera los VÍNCULOS ENTRE VÍNCULOS como un elemento esencial de la
estructura.
6.- Así, el análisis
reticular de un sistema social es, ante todo, el de un conjunto estructurado
de posiciones sociales: el concepto de rol aparece como una variable
dependiente de la posición misma y no como la que designa las unidades
significativas de los sistemas sociales. En consecuencia, las dimensiones
valorativas y normativas de la conducta son, para el análisis reticular, como
las demás dimensiones de la motivación, más bien efectos que causa.
7.- Los vínculos
entre los nodos que definen un retículo social son, en buena parte de las
investigaciones concretas realizadas hasta hoy, flujos de información, de
bienes o de influencia. Por ello las estructuras sociales descritas
diferencian posiciones relativamente a esas dimensiones.
Instrumentos analíticos
Las técnicas de
análisis empleadas en las investigaciones reticulares presentan características
diferenciales respecto a las técnicas usuales de investigación social. Estas
diferencias se derivan del objeto mismo que se analiza

En efecto, las REDES de relaciones sociales
son CONJUNTOS DE VÍNCULOS entre entidades y no conjunto de entidades o
individuos. Por ello, las técnicas estadísticas usuales no son adecuadas para
el análisis reticular, ya que postulan el carácter aleatorio de las relaciones
inter-individuales al considerar conjuntos de individuos atomizados, elegidos
aleatoriamente por los procedimientos de muestreo
Las técnicas
estadísticas usuales conllevan una concepción categorial y
distributiva de las estructuras: sus resultados son siempre
distribuciones –uni o multivariadas- de atributos individuales. Y
cuando se examinan distribuciones de categoría agregadas de atributos
tampoco se analizan directamente relaciones sociales, sino sus efectos
sobre las variables atributivas.
Además, al desdeñar
las vinculaciones concretas entre los individuos, las técnicas usuales de análisis
sólo pueden explicar la acción colectiva atribuyendo a las normas
interiorizadas un papel causal desmesurado.
Por todo ello, el
análisis reticular ha buscado instrumentos heurísticos y de formalización en
formas de pensamiento matemático ajenas a la estadística. Primero, en la
TEORIA DE GRAFOS, sector de la teoría matemática poco formalizado, muy
descriptivo y que se incluye en la topología. Pero después ha encontrado
inspiración en teorías algebraicas abstractas como la teoría de semigrupos.
Finalmente, la teoría de las categorías y desarrollos topológicos como la
teoría de los complejos simpliciales han visto en el análisis de redes
sociales un inesperado campo de aplicación y desarrollo.
Una de las
dimensiones más interesantes del pensamiento reticular en sociología estriba,
precisamente, en el desarrollo de instrumentos matemáticos propios en lugar de
la aplicación a su propio campo de conceptos forjados en problemáticas empíricas
muy alejadas: así puede concebirse el esfuerzo realizado por la "escuela
de Harvard" y, en particular, por los trabajos de FRANCOIS LORRAIN.
Características estructurales de las redes Las redes de relaciones sociales se
han analizado mediante el uso de conceptos de:
Ambos conceptos
están destinados a poner en evidencia singularidades estructurales, puntos de
particular significación o conjuntos de puntos asimilables entre ellos. Pero su
empleo exige la definición de medidas adecuadas, cuyo desarrollo ha llevado a
plantearse con mayor rigor la problemática de las variaciones locales en la
densidad relacional. Para resolver el problema se han aplicado conceptos de la
teoría de grafos, como entre otros, el de la longitud de los caminos más
cortos entre dos puntos.
Existen hoy
numerosas definiciones de la centralidad y de su medida, como de las cliques o
conglomerados y de la heurística que lleva a su detección. Sin embargo, en el
curso de las investigaciones empíricas ha acabado por emerger (LORRAIN y WHITE,
1971) el concepto de equivalencia estructural en las redes: dos individuos o
NODOS SON ESTRUCTURALMENTE EQUIVALENTES CUANDO SUS RELACIONES CON TODOS LOS
DEMAS PUNTOS SON IDENTICAS.
El concepto de
equivalencia estructural permite identificación de todos los nodos
equivalentes, constituye, por así decirlo, el esqueleto de la red analizada: se
llaman POSICIONES los nodos de una red reducida mediante la aplicación de este
concepto de equivalencia estructural. El concepto de equivalencia estructural
desarrollado por Lorrain y White se traduce en una metodología de difícil
aplicación para redes formadas por números sustanciales de nodos, ya que acude
al análisis de categorías para la identificación de las vinculaciones
compuestas –vinculaciones entre vinculaciones- de orden N, siendo N el número
total de nodos existentes en la red. El análisis de la COMPOSICION de LAS
RELACIONES exige un elevado volumen de cálculo, que para redes de 1000 nudos
sigue siendo irrealizable a pesar del aumento de capacidad y de velocidad de los
ordenadores electrónicos. Por ello se han desarrollado conceptos menos
exigentes de equivalencia estructural, como el de los BLOCKMODELS de Breiger,
Boormar y White (1976) que desemboco en algoritmos para el análisis de la
equivalencia aplicables a redes de centenares de nodos.
No es posible
detenerse aquí en un examen de los conceptos y los métodos desarrollados hasta
hoy para el análisis de las redes de relaciones sociales: cabe afirmar que las
diferentes formalizaciones matemáticas y empíricas son menos significativas en
el devenir de esta problemática que su insistencia en definir el objeto de la
investigación sociológica como de naturaleza intrínsecamente relacional,
desde los datos básicos que se acumulan hasta los resultados de sus análisis.
Antecedentes
del análisis de redes
La insistencia en
el carácter relacional del objeto de la sociología, como buena parte de los
postulados comunes a las investigaciones reticulares contemporáneas tiene
antecedentes que llegan hasta los orígenes de la sociología: para muchos sociólogos,
se pueden encontrar en DURKHEIM, en SIMMEL, o en el mismo MARX; para los antropólogos,
el concepto de red de relaciones sociales se identifica con el objeto mismo de
sus investigaciones empíricas, como evidencian los trabajos de NADEL o de
BARNES. Los psicosociólogos encuentran en la sociometría de MORENO el
indiscutible origen de la problemática del análisis reticular...
Es indudable que
el pensamiento estructural en las ciencias sociales está asociado desde sus orígenes
a la búsqueda regularidades en las redes de relaciones sociales, que estas
regularidades en las formas de relación han sido concebidas como factores
causales en la conducta individual o colectiva. No es menos indudable que la
componente estructural en el pensamiento sociológico no ha desaparecido en los
avatares de una historia en gran parte cíclica. Por ello, la principal novedad
del análisis reticular estriba ante todo en la decidida voluntad de construir
modelos matemáticos de las propiedades de los espacios reticulares en los que
se dibujan las estructuras sociales.
Siendo una
voluntad modesta, es esta una contribución de capital importante al desarrollo
de la sociología, como lo fue para la física la construcción matemática del
espacio continuo y tridimensional en el que se podían definir con rigor las
posiciones y los desplazamientos de los cuerpos. El concepto de posición de un
punto es indispensable para describir el más simple de los fenómenos de la física
clásica: el cambio de posición.
Pero el concepto
de posición solo se construye con rigor en física con el cálculo diferencial.
La construcción de un concepto de posición en sociología va a requerir
construir un espacio con propiedades peculiares respecto al de la física:
discreto, discontinuo y relacional, el espacio propio de los sistemas sociales
exige una matemática propia y no la mera aplicación de unos instrumentos analíticos
desarrolladas para la física, para un espacio continuo o infinito.
Limitaciones
del análisis reticular
Por el momento al
menos, las investigaciones inspiradas en la perspectiva del análisis de redes
tienen dos limitaciones de capital importancia: son fundamentalmente estáticas
y descriptivas.
La introducción
de una problemática temporal en el análisis reticular conlleva, aún
manteniendo el carácter descriptivo de las investigaciones empíricas,
sustanciales ventajas para la definición de los criterios de invariancia y de
regularidad estructurales. Sin embargo, no es una tarea sencilla ni en sus
dimensiones teóricas ni prácticas: hay que articular lo diacrónico y lo histórico
en la elaboración de los paradigmas de investigación empírica y tener en
cuenta esta articulación en la elaboración de conceptos matemáticas. En gran
medida, estas tareas no han sido aún siquiera abordadas, peses a que existan
elementos dispersos que las faciliten.
Pero se puede
afirmar que cuando se construya un espacio reticular en el que se puedan definir
estructuras sociales y, sin cambiar de paradigma ni de conceptos, sus
transformaciones históricas, se estará en condiciones de plantear con rigor la
problemática de una sociología científica, a la vez estructural e histórica.
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