La participación española en la misión rusa y finlandesa se concretará a través del programa Meiga (Mars Environmetal Instrumenttion Ground and Atmosphere), un proyecto del Ministerio de Ciencia e Innovación dirigido por el profesor Luis Vázquez, de la Universidad Complutense de Madrid. Personal de otras universidades madrileñas, como la Politécnica o la Autónoma, formará también parte del equipo de trabajo

La parte española del proyecto está siendo desarrollada por el INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) y por la Universidad Complutense. Luis Vázquez, catedrático de la UCM, considera que se trata de una "misión complicada" ya que "la atmósfera es tenue, cambia constantemente y los cálculos suelen fallar". "Desde el descubrimiento de América siempre ha existido un hallazgo importante cada sesenta años", ha asegurado Vázquez, que confía en que el hombre llegue a Marte antes de 2030.
Este proyecto se enmarca en otra iniciativa internacional más amplia, denominada MetNet (Meteorological Network) en el que participan personal científico y técnico de Finlandia (Finnish Meteorological Institute, FMI), que lidera el proyecto, de Rusia (Lavochkin Association y Russian Space Research Institute) y de los ya citadas instituciones españolas. La misión será la carga secundaria de la misión rusa Probos Sample Return que será lanzada al espacio a finales de 2011, y que está previsto que llegue al planeta marciano un año después para situarse sobre su superficie.
Objetivos científicos españoles
España, que se incorporó al programa en 2007, ha diseñado íntegramente varios de los instrumentos que la misión desplegará sobre Marte, como un magnetómetro, que permitirá muestrear el campo magnético terrestre, y un sensor de irradiancia solar, que medirá las regiones visible, ultravioleta e infrarroja. Los estudios de la capa límite planetaria y la radiación superficial están coordinados por los investigadores Francisco Valero, Luis Vázquez, Salvador Jiménez y Germán Martínez.
A propósito de la radiación superficial, el principal objetivo es la medición de la radiación local del entorno de Marte en el rango de 190-1100 nm. A este respecto, se investigará la intensidad de la radiación ultravioleta en la superficie de Marte, la opacidad atmosférica originada por el polvo marciano, las asimetrías estacionales en el campo de radiación marciano, la concentración de ozono y vapor de agua en la atmósfera de Marte y las correlaciones entre la radiación y la temperatura, presión y agua en la superficie marciana. Están previstos, además, experimentos de carácter magnético que serán coordinados por los investigadores Miguel Herraiz, Rafael Pérez, Marina Díaz-Michelena, Luis Vázquez, Pedro Pascual, Beatriz Sánchez-Cano y Víctor de Manuel.
En el entorno de estudios relacionados con el magnetismo del planeta Marte se abordarán aspectos como la búsqueda de datos útiles sobre el campo magnético y el entorno de plasma cercano a Marte, el campo magnético en la superficie de Marte, cuyas componentes estáticas están relacionadas con el campo magnético cortical y componentes dinámicas asociadas a la interacción con el viento solar, la dinámica atmosférica y efectos inducidos planetarios, y se realizarán por primera vez mediciones in situ del campo magnético marciano en la superficie. Estos datos arrojarán luz sobre la estructura y composición internas de Marte, lo que permitirá desarrollar mejores modelos locales y globales del planeta.
El proyecto español contempla también la realización de estudios geodésicos, que serán coordinados por los investigadores Pilar Romero, Marta Folgueira, Gracia Rodríguez-Caderot y Gonzalo Barderas.
También se investigará la caracterización de los eclipses de Phobos y Deimos, lo que permitirá obtener información sobre la rotación y órbita de Marte, y el desarrollo de un cronograma de eclipses de Phobos y Deimos y su parametrización geométrica con el objeto de determinar la posición del sitio de aterrizaje, además de hacer un estudio de precisión analizando la influencia de la forma irregular de Phobos, la precisión de las curvas de luz y las órbitas de Marte y Phobos.

Por último, se llevará a cabo la caracterización, mediante un modelo rotacional, de los momentos de inercia del núcleo y su tamaño gracias a las frecuencias obtenidas a través del movimiento de deriva polar.
Los investigadores David Usero y Carlos Aguirre, se encargarán por su parte de coordinar los trabajos de simulación, modelizaje y minería de datos con los demás equipos científicos.
Un enlace de comunicaciones ópticas inalámbricas y un sistema barredor con un sensor de polvo depositado completan la aportación española a este proyecto trilateral. En total, son 135 gramos de carga útil tecnológica, que representan el veinte por ciento del peso de toda la instalación, y que servirán, por ejemplo, para investigar la concentración de ozono y vapor de agua en la atmósfera o, como se ha dicho, realizar mediciones in situ del campo magnético. Los datos serán enviados a las estaciones de espacio profundo de Robledo de Chavela (Madrid) y de Cebreros (Ávila).
El máximo responsable de la misión, Ari-Matti Harri, del Instituto Finés de Meteorología, afirma que se trata de una misión de "bajo coste" con un presupuesto de 30 millones de euros, de los que España ha aportado alrededor de cinco millones.
En este sentido, Héctor Guerrero, del INTA, ha asegurado que el planeta rojo, "que ya fascinaba a los egipcios", será "la solución" dentro de 500 ó 1.000 años "si en la Tierra nos va mal".
Cualquier viaje tripulado a Marte tendría que permanecer en el planeta rojo más de dos años, pues la Tierra, el Sol y Marte se ponen en oposición cada 26 meses y son "las ventanas para viajar", según Vázquez.
Con la experiencia del primer lanzamiento, los responsables del proyecto esperan enviar una segunda sonda, que llegaría a Marte en 2015, y sumar a "medio plazo" otras dieciséis cápsulas.
Para Vázquez, la investigación espacial en Marte es un "carrera de fondo", que animará la investigación, porque "la sociedad española, a diferencia de lo que sucede en otros países, aún no ve héroes en sus científicos".
El consorcio español está constituido por la Universidad Complutense y la Carlos III de Madrid, la Universidad de Sevilla, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el INTA.
Los principales científicos del proyecto participaron en el seminario "La exploración de Marte", dentro los cursos de verano que organiza la Complutense en San Lorenzo de El Escorial (Madrid).
Se espera que los datos obtenidos aclaren algunas incógnitas sobre la estructura y la composición internas de Marte, hasta ahora veladas por las características del planeta rojo.
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Fuentes:
» Luis Vázquez Martínez
Departamento de Matemática Aplicada
Facultad de Informática
Universidad Complutense de Madrid
» Agencia EFE.
Autor:
» Rafael Cordero Avilés.
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