
Recientemente se ha publicado un estudio del Ministerio de Sanidad en el que se afirma que la esperanza de vida para la población española se sitúa en torno a los 80 años de edad. Estamos alcanzando longevidades impensables hace un siglo y, con los avances científicos en el área de la salud pronosticados para los próximos años, no sería descabellado pensar que ese límite podría seguir desplazándose hacia la centuria. Sin embargo, nuestro cerebro no siempre es capaz de aguantar el paso de los años en unas condiciones que garanticen a la persona una calidad de vida aceptable durante los últimos años de la vida. El precio que debemos pagar por la longevidad es una mayor incidencia de trastornos cognitivos asociados al envejecimiento.
El PECM persigue atajar el proceso de deterioro cerebral. Ha sido diseñado para estimular diferentes partes del cerebro y así reactivar la plasticidad neuronal y el fortalecimiento de los circuitos sinápticos con la intención de desarrollar una mayor resistencia al proceso neurodegenerativo. El PECM se centra en dos aspectos muy relacionados: la incorporación de hábitos de vida saludables, sobre todo nutrición y ejercicio físico, y la realización de tareas, algunas tomadas de la vida cotidiana y otras diseñadas específicamente para la estimulación cognitiva.
El programa de entrenamiento cerebral para mayores (PECM) intenta mejorar la capacidad cognitiva de los participantes por medio de una serie de actividades planificadas. Dicho programa abarca actividades diversas que requieran la utilización de recursos cerebrales relacionados con la atención, el lenguaje, la memoria, el razonamiento, el cálculo, la toma de decisiones, la psicomotricidad o los procesos sensoriales. El programa ha sido diseñado para prevenir el deterioro neurocognitivo en sujetos sanos, por ello, lo recomendamos para personas a partir de 60 años. Recomendamos hacerlo especialmente en los dos o tres años previos al final de la vida laboral. Los participantes se evalúan mediante diversas pruebas neuropsicológicas con el objetivo de determinar su nivel de funcionamiento en áreas como la atención, la memoria, el lenguaje, la velocidad de procesamiento o las funciones ejecutivas.

Durante 20 semanas se realizan sesiones grupales en las que, además de información sobre hábitos de vida saludables, se desarrollan actividades que implican la activación de centros cerebrales implicados en los diferentes procesos cognitivos. Enumeramos algunos a modo de ejemplo:
Además, se programan sesiones individuales con cada uno de los participantes para reforzar o apoyar aquellos aspectos que pudieran resultar más complicados para cada persona y para mantener una línea de comunicación donde se pueda ir obteniendo información sobre la participación, necesidades o sugerencias de los participantes. Una vez transcurrido el periodo de aplicación del PECM se procederá a evaluar nuevamente a los participantes en las mismas pruebas neuropsicológicas para poder comparar los resultados con los obtenidos antes de la realización del programa y poder caracterizar los cambios producidos.
El programa de entrenamiento cerebral para mayores (PECM) ha sido diseñado para prevenir el deterioro neurocognitivo en sujetos sanos, mientras que la mayoría de actuaciones similares están diseñadas para corregir diversos aspectos de una función cognitiva ya dañada. La rehabilitación neuropsicológica es un procedimiento consolidado para recuperar las funciones después del daño cerebral. Con nuestro programa tratamos de prevenir el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento antes de que aparezca.
La aplicación de este programa preventivo puede reducir la incidencia del declive cognitivo en personas de edad avanzada y mantener su rendimiento en niveles adecuados. Esto permite conjugar dos aspectos fundamentales en los empleados mayores de la empresa: experiencia y rendimiento.
Dentro de las actividades cotidianas que deben acometer los trabajadores dentro de cualquier actividad, se cometen infinidad de pequeños errores que, sin comprometer seriamente el objetivo final, sí pueden incrementar costes o dilatar plazos. Un entrenamiento cognitivo específico permitiría reducir la aparición de estos incidentes y, en un cómputo amplio, incrementar el rendimiento y la efectividad global.
Los estudios propuestos se desarrollan en la Facultad de Educación de la UCM, en la sección departamental de Psicobiología.
No hay un perfil determinado de empresa al que pudiera interesar esta oferta, de hecho, no es una propuesta sectorial por lo que se adaptaría a empresas relacionadas con cualquier tipo de actividad. Especialmente interesante sería para las Administraciones públicas (Ayuntamientos, Comunidades,…) o para centros asistenciales como hospitales, centros de mayores, asociaciones y, en definitiva, cualquier entidad donde participen o se incluyan personas con edades a partir de 60 años.