Se trata de un envase plástico para productos alimenticios envasados a vacío (adaptable al empleo de atmósferas modificadas) que permite el consumo de una parte de las unidades contenidas sin que las restantes queden expuestas al medio ambiente.
Esto se consigue individualizando los productos contenidos en cámaras definidas por termosellado. Las porciones termoselladas entre productos presentan un corte interrumpido para facilitar la separación de las unidades que deseen consumirse. La parte superior del envase presenta una zona de termosellado como sistema antiviolación, seguida de una línea de corte interrumpido y de una zona sin termosellar que sirve, a manera de lengüetas, para facilitar la apertura de las unidades. En esta zona también existen unas oquedades triangulares cuyo vértice coincide con la línea de corte interrumpido que separa las unidades de producto. La función de estas perforaciones triangulares es facilitar el inicio de la separación entre unidades.
Este envase puede contener un número variable de unidades de producto ajustándose a las necesidades del mercado. El envase también es adaptable a la venta de unidades separadas en comercios minoristas. En este caso, no es necesaria la inclusión del termosellado antiviolación de la parte superior del envase. El número de unidades de alimento incluidas en el envase queda delimitado por la capacidad del envase secundario (normalmente una caja de cartón) que permita la distribución y el manejo durante la comercialización.
Como se observa en la Fig.:1, el envase a vacío, adaptable al empleo de atmósferas modificadas, para productos alimenticios permite la separación de cada una de las unidades de producto (1) contenidas, manteniendo las condiciones de vacío en el resto del envase. El envase está formado por varios compartimentos (1) (en la Fig.:1 se muestran cuatro), en los que se ubicarán las unidades de producto a envasar. El espacio entre las distintas unidades de producto (1) presenta un termosellado longitudinal (2) que garantiza el cierre de cada unidad (1), y una línea de corte interrumpido (3) que facilita su separación.

El tamaño del producto determina las dimensiones totales del envase. Los extremos longitudinales del envase están cerrados mediante termosellados laterales (2). El extremo transversal inferior del envase se forma con un termosellado (4), cuya anchura puede coincidir o no con la del termosellado lateral (2) y/o con la anchura del termosellado (5) situado por encima de las unidades de producto (1). En la zona transversal superior presenta, además, una configuración adicional constituida por un termosellado (6) situado entre el borde externo del envase y una línea de corte interrumpido (7), colocada aproximadamente, a unos 5 ó 10 mm del termosellado (5) que limita la parte superior de las cavidades (1) del envase. El mencionado termosellado (6) tiene como objetivo impedir la manipulación del envase durante su comercialización (sistema antiviolación). La línea de corte interrumpido (7) permite separar el borde termosellado (6) y disponer de unas láminas de plástico (8) que pueden utilizarse como lengüeta para romper el termosellado (5) (abre-fácil). Entre la línea de corte interrumpido (7) y el termosellado (5) existen cortes triangulares (9) cuya base coincide con el termosellado (6) y su vértice con la línea de separación (3) entre unidades (1) para facilitar el rasgado e individualización de las mismas.

Este envase se ha diseñado en el Departamento de Nutrición y Bromatología III (Higiene y Tecnología de los Alimentos) de la Universidad Complutense de Madrid. En este departamento habitualmente se desarrollan líneas de investigación relacionadas con la conservación y la mejora de la calidad de los alimentos.
La idea de este nuevo diseño surgió de la labor de un grupo de alumnos auspiciados por profesores del área de Tecnología de los Alimentos dentro de la asignatura de Envasado y Etiquetado de Alimentos. Cada año, los alumnos que cursan dicha materia forman grupos de trabajo en los que se abordan problemas relacionados con cualquier aspecto que implique mejoras, nuevos diseños, etc. de envases alimentarios.
Las personas que han participado en el desarrollo del envase son: