La inmovilización de biocatalizadores, ya sean enzimas o células, consiste en la obtención de dichos biocatalizadores fijados a un soporte generalmente sólido mediante una reacción química. Estos derivados inmovilizados presentan mejores propiedades operacionales y de estabilidad, lo que lleva implícito el consiguiente abaratamiento de los costes en los procesos en los que participen.

Una vez obtenido el biocatalizador inmovilizado via reacción covalente, su funcionamiento es más ventajoso y más económico, pudiendose reutilizar un mayor número de ciclos, o más tiempo que el biocatalizador en estado libre.
La reacción de inmovilización es una reacción entre el biocatalizador (enzima, sistema multienzimático o célula) y el soporte (quitina, quitosán u otro material) que permite al cabo de 10 horas de reacción la obtención del biocatalizador inmovilizado listo para trabajar en el biorreactor.
Las ventajas más destacadas de trabajar son biocatalizadores inmovilizados son:
Esta técnica ha sido desarrollada por el Grupo de Inmovilización de Biocatalizadores de la Unidad de RMN (dpto. de Química Física) quien tiene descrito y en funcionamiento a nivel de laboratorio la inmovilización de 5 biocatalizadores distintos en quitina procedente de residuos de crustáceos via covalente. Dos de ellos están optimizandose conjuntamente con la empresa DSMDERETIL, para la síntesis de productos intermedios en la producción de antibióticos.
La propiedad de los biocatalizadores obtenidos está regulada por el contrato firmado entre dicha empresa y la UCM.
El Grupo de Inmovilización puede dar servicio en cuanto a la inmovilización de enzimas y células inmovilizadas en quitinas u otros soporte sólidos, para obtener biocatalizadores inmovilizados de utilización en bioprocesos de industrias alimentarias, farmaceúticas, biotecnológicas, etc. Esta utilización vendrá impuesta por el tipo de enzima o célula a inmovilizar.