Ómnibus
galdosiano,
mayo del 2000
NOVEDADES
EDITORIAL 1
Una vez organizado este espacio
conversacional, al menos en sus dependencias principales, resulta necesario
realizar algunas consideraciones acerca de su empleo. La nueva tecnología de la
electrónica nos coloca en un territorio nuevo que es preciso urbanizar
confeccionando esquemas de habitabilidad progresiva proporcionadamente
transformados respecto de los antiguos.
Como su cabecera y presentación anterior
proponen, entre el aula (Anales Galdosianos) y el quiosco (Boletín de
A medio camino entre la indefinición
institucional y la discursiva o conversacional se encuentra el problema de la
protección de la propiedad intelectual de las colaboraciones en un medio como
éste que no tiene restricciones en el acceso. A la espera de que surjan
consideraciones más autorizadas, lo que yo puedo decir es que la autoría legal
en una publicación electrónica, en papel u otros soportes debidamente
legalizados es la misma absolutamente. Puede ocurrir que la peculiaridad de
este espacio de ser lugar de investigación y de difusión casi simultáneos
mediante el vehículo de la conversación propicie el descubrimiento prematuro de
ideas, mecanismos o documentos, textos embrionarios que, como tales, pueden
quedar un tanto inermes ante la curiosidad ajena. Inermes en el sentido de que
pueden ser criticados con excesiva ligereza o que puedan abrir caminos de
conocimiento y de investigación cuyos orígenes pueden no ser reconocidos como
se debe.
Ante esto el Ómnibus no puede hacer
nada. Sólo confiar en el altruismo de los investigadores y en la dignidad de
los beneficiados con las propuestas de otros. En el fondo siempre estaría el
beneficio de colectivizar unos proyectos que en el caso concreto de Pérez Galdós son del todo inaccesibles al esfuerzo individual por
muy asiduo y esforzado que se proponga ser. No hay duda de que en este sentido
sería muy provechosa una reflexión sobre la necesidad de diálogo e intercambios
en estos dominios de investigación de las Humanidades tradicionalmente
demasiado ancladas en el ensimismamiento intelectual.
En el Ómnibus habrá un desarrollo
conversacional reducido a las dimensiones típicas, que no tópicas, de la
conversación. Las intervenciones han de ser necesariamente muy breves. Casi
frases que se irán montando, previa revisión de parte de los autores y del
Consejo Asesor, a partir de las colaboraciones más extensas que estarán en el
depósito documental como fuente y referencia de lo que se va discutiendo. En
ese depósito documental los desarrollos ya son lo suficientemente elaborados
como para ser defendida su propiedad intelectual en cualquier sitio, además de
disponer de su denominación editorial completa.
La conversación admite bien las cuestiones,
las dudas, las reflexiones puntuales, las matizaciones, las correcciones... En
última instancia, y si no queremos descubrir nuestros hallazgos demasiado
pronto, siempre podremos imitar el método mayéutico
de Sócrates, es decir, proponer cuestiones que estimulen la reflexión y la
participación del interlocutor en beneficio propio o ajeno sin arriesgar
nuestros conocimientos específicos. La revista, sin embargo, dispone de la
sección de
Con esta última consideración entramos ya de
lleno en el problema de la indefinición discursiva. ¿Cuál es el esquema
discursivo de una tertulia? Sin duda lo fundamental de una conversación, más
aún de una conversación científica, es la relación interactiva que mantiene la
coherencia y la cohesión interna de los turnos de palabra. Además del posible
interés de los temas tratados es la presencia física lo más importante y lo que
de modo más decisivo determina la calidad de una tertulia. Llegará el momento
en que las páginas de la tertulia podrán contener el retrato de los
contertulios que lo deseen así, pero, sin duda, lo más importante y eficaz será
la presencia temperamental y científica de los contertulios en sus huellas
verbales. Éstas han de ser lo suficientemente fuertes como para compensar la
ausencia física, y para ello, o los participantes hacen el esfuerzo de
revitalizar sus palabras o el Consejo Asesor y el editor tendrá que realizar
esa labor con la aprobación imprescindible del propietario de las ideas. El
Consejo Asesor, que esperamos sea suficientemente numeroso y diverso, actuará
sobre todo en la calidad científica, mientras que el editor se ocupará
especialmente en encontrar la continuidad interlocutiva
más implicadora y estimulante.
En compensación de las muchas deficiencias
que esta indefinición institucional y discursiva tan peculiar proyectan sobre
esta revista, también existen compensaciones positivas. Entre ellas, una que me
parece excelente es la posibilidad del anonimato. Todo el mundo sabe la fuerte
presencia y eficiencia que muchas veces tiene la presencia institucional del
locutor respecto de la calidad y aceptación de lo que dice. En el caso de esta
revista y aprovechando al máximo sus posibilidades en este sentido en beneficio
de la calidad y de la trasparencia científica,
procuraré mantener el anonimato de las colaboraciones durante el mayor tiempo
posible y siempre con la autorización de los propietarios de las
intervenciones.
El
Editor (mayo del 2000)
PARA TODOS no es solo una cabecera de revista cultural. Quiere
ser también la definición, recuperación y permanencia del talante y los
objetivos originales de un proyecto que ha venido discurriendo con eclipses más
o menos azarosos desde hace una década. Nada ha cambiado desde entonces si no
es a mejor. Se ha ganado considerable experiencia en todos los sentidos y han
mejorado ostensiblemente las posibilidades liberalizadoras de la tecnología.
Mucho se podría decir sobre el qué y el cómo
de esta nueva época del Ómnibus, pero es preferible atender a su
gestación y gestión progresiva y en su propio ritmo vital. Sólo adelantaré que
se trata de un espacio virtual debidamente legalizado. Su legitimación
científica dependerá de su eficiencia supervisada siempre por galdosistas de reconocido prestigio intelectual. El resto,
que llegará a su debido tiempo y sazón, si llega, pertenece a la naturaleza
polifónica y polifacética de esta especie de ateneo virtual postmoderno. Lo
llamo ateneo por su intención de recuperar la colaboración científica
independiente y autosuficiente, la que se fundamenta en la calidad de las
intervenciones. Virtual en reconocimiento del soporte electrónico que hace
posible la existencia de estos foros de temática galdosiana liberados de las barreras
que suelen levantar los excesos de lejanía -también los de vecindad-geográfica.
Postmoderno en el sentido de que pretende eliminar cualquier tipo de ideología
que no aflore de modo natural y directo del propio sentido artístico y humano
de los temas tratados.
Atendiendo a estas peculiaridades y
respondiendo al sentido colectivo y altruista de su cabecera, el Ómnibus
se compromete a recibir (por ahora solo en e-mail debido a los problemas que
dan a veces los attachment) cuantas participaciones
lleguen y a colocarlas en las diferentes secciones propuestas, una vez
alcanzada la homologación conversacional imprescindible para su participación interlocutiva. Esta gestión se realizará en colaboración
con el autor y, si fuera necesario, con el asesoramiento de los moderadores
responsables del tema correspondiente.
La nueva tertulia galdosiana está servida.
Siéntase Ud. como si estuviera en la casa de todos y
en la suya propia. Muchas gracias.
El
editor (abril del 2000).
VII Congreso Internacional Galdosiano
(marzo 2001)
Por
ahora, y mientras se prepara una información más completa, lo más urgente -ya
que pensamos que la mayor parte de los interesados ya disponen del boletín
informativo correspondiente- es atender a la indicación del Comité Ejecutivo
del Congreso de que se tenga en cuenta la rectificación que se ha producido de
un dato de ese boletín. Se trata del número de la cuenta de
Esto
es lo más importante por ahora.
Anales Galdosianos (oct. 2000)
Peter A. Bly se encuentra
terminando la edición del siguiente número que está previsto para el mes de
octubre de este año. Pronto podremos incluir el índice de colaboraciones
seleccionadas y de reseñas.
Poética del realismo (primavera 2000)
Harriet S. Turner también está
terminando la edición de las ponencias presentadas para esta monografía sobre
el Realismo. Estamos esperando recibir el índice para incluirlo en este lugar.
Boletín de
Theodore A. Sackett también está
preparando el siguiente número del Boletín de